El colapso de los juzgados está suponiendo un gran obstáculo para los locales de ocio nocturno que, cerrados desde hace meses, esperan ver resueltas sus demandas en los tribunales para poder suspender el pago de los alquileres

En este sentido, el último auto de medidas cautelares sobre este respecto, hecho público hace unos días, es el primero que ha acordado suspender el pago del alquiler del local de una céntrica discoteca de Madrid hasta que vuelva a permitirse su reapertura, aplicando la cláusula rebus sic stantibus. Un auto que, según ha podido saber este periódico, resuelve una demanda presentada a finales de julio; es decir, casi tres meses después.

Se trata, además, de una medida provisional, que se alargará mientras dure la tramitación del procedimiento, pero que otorga oxígeno a estos arrendatarios. "Es un auto muy importante, que es pionero, pero que no tiene por qué aplicarse a todos los casos, sino que se aplicará al supuesto concreto", explican fuentes conocedoras de este auto, que señalan que será en las próximas semanas cuando comiencen a conocerse otros casos como este: "Los juzgados están colapsados y van muy lentos".

Así las cosas, los expertos apuntan a que es en las ciudades más pequeñas donde están apareciendo los primeros autos, pero los empresarios del ocio nocturno confían en que, pese al retraso, lo que queda de este mes y noviembre sean claves para resolver sus demandas. "Esperamos novedades a nuestro favor en las próximas semanas", apuntan fuentes del sector.

Unas reclamaciones que, con el auto hecho público, "es más que probable que se extiendan", cuentan estas fuentes, al tiempo que recalcan que "puede ser una de las medidas más relevantes para salvar a las empresas del sector". 

Discotecas como bares

Aunque no podrán abrir sus puertas todavía como locales de ocio nocturno, las discotecas y bares de Madrid pueden abrir desde el pasado jueves para funcionar como bares y restaurantes y servir comidas y cenas, según se publicó el Boletín Oficial de la Comunidad.

Aunque la medida solo podrá aplicarse de momento a las zonas no cercadas, lo que deja fuera a toda la capital, se trata de una medida temporal que estará vigente hasta que las condiciones sanitarias provocadas por el coronavirus permitan recuperar la actividad normal de estos negocios, lo que supone algo de oxígeno para estas empresas y les permite comenzar a facturar.