La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) considera excesivo el gasto en personal previsto por Aena para los próximos cinco años (2022-2026) y propone un recorte de casi 200 millones de euros. En un informe publicado este lunes, el regulador considera que hay aumentos "relevantes" e "injustificados" en la evolución de esta partida.

En concreto, los gastos de personal que estima el gestor aeroportuario español en 2026 alcanzan los 426,8 millones de euros, lo que supone un incremento del 17,6% frente al 2022 (cuando prevé gastar 363 millones) y un incremento del 23,5% sobre el ejercicio 2019 (cuando destinó alrededor de 345 millones a su plantilla).

Según Competencia, en la información aportada por Aena se indica que las causas de este incremento "tan relevante" del coste de personal son "la aplicación de conceptos retributivos establecidos en el convenio colectivo y la futura incorporación de personal para tareas de seguridad operacional y aeroportuaria, calidad y cumplimiento normativo e innovación y transformación digital, entre otras".

Mientras Aena prevé un gasto de 1.980 millones de euros en su personal entre 2022 y 2026, la CNMC recomienda que este se limite a 1.783 millones

En concreto, se prevé la contratación de hasta 450 personas, según datos proporcionados por Aena a la CNMC. El regulador está de acuerdo con este incremento en el gasto, así como el destinado a formación. Son, según dice, "incrementos en el alcance por la realización de nuevas actividades y la mejor prestación de las mismas".

Sin embargo, considera que "los incrementos de coste derivados de conceptos como revisión salarial, medidas del convenio colectivo, retribuciones variables y otros" son un "incremento de precio que debe valorarse e a la hora de estimar el componente L", el índice que recoge la variación anual de las retribuciones fijadas para el personal.

De esta forma, mientras la empresa semipública prevé un gasto total de 1.980 millones de euros en su personal entre 2022 y 2026, Competencia recomienda que este se limite a 1.783 millones. Es decir, 197 millones menos de lo presupuestado por Aena.

La CNMC apunta que "para ajustarse de manera eficiente a niveles de tráfico similares (en 2019 y 2026) los gastos también deberían serlo e incorporar únicamente los incrementos en el alcance, pero en ningún caso se pueden incorporar aumentos injustificados".

También rebaja los gastos en seguridad

La CNMC también informa de que los gastos de limpieza y carros portaequipaje se incrementan en el período regulatorio un 48% desde 52,4 millones de euros en 2022 hasta 77,7 millones en 2026, y un 30% desde 2019 a 2026.

Aena justifica el crecimiento del coste por el incremento del volumen de pasajeros y la prestación de servicios adicionales de limpieza. Sin embargo, la CNMC cree que Aena está realizando "unas asunciones sobre las preferencias futuras de los pasajeros que no están suficientemente justificadas".

Finalmente, la CNMC tampoco considera justificado el incremento de 78 millones de euros en la seguridad de los aeropuertos, con la implementación de nuevas tecnologías. Según las estimaciones de Aena, se destinarán 230,5 millones de euros al final del periodo regulatorio en 2026. Esto se traduce en un incremento del 36% con respecto a 2019.

Se opone a subir las tarifas hasta 2026

Además, la CNMC también considera que las tarifas de Aena deben reducirse en un 0,44% anual durante los cinco años del periodo 2022-2026, en lugar del incremento del 3,29% que propone el gestor aeroportuario. Estas tasas aeroportuarias son uno de los elementos que más influyen en el precio de los billetes de avión.

Competencia justifica la diferencia entre sus cálculos y los de la compañía diciendo que el tráfico aéreo se va a recuperar entre 2024 y 2025, antes de lo indicado por Aena (2026). A esto se suman las discrepancias del cálculo de costes operativos y de la metodología de cálculo del coste de capital, entre otras cuestiones.

Tras el informe de la CNMC, la empresa aeroportuaria ha cerrado la sesión en Bolsa con una caída del 3,92% en su cotización. Durante la jornada, el resto del sector turístico también sufría caídas contundentes, ante las nuevas restricciones a los viajeros británicos.