Jornada de alto voltaje en el caso Iberdrola-Villarejo. Este lunes, el exjefe de Seguridad de la eléctrica, Antonio Asenjo, ha sido citado a mediodía en la Audiencia Nacional para declarar por su papel en la contratación de las empresas del comisario Villarejo para presuntas labores de espionaje a empresas y particulares como Florentino Pérez, presidente de ACS, quien se ha personado en el caso.

Asenjo, que se encuentra imputado en la causa, ha sido llamado por el juez Manuel García-Castellón tras presentar varios escritos en los que criticó la tardanza de la citación, un retraso que para el exdirectivo responde a "espurias razones", como señaló su defensa en un escrito remitido al tribunal en el que también acusó a los fiscales de prevaricación.

La declaración de Asenjo en sede judicial se produce unos días después de la de José Antonio del Olmo, exdirectivo de la casa que ha prestado declaración en calidad de testigo. Olmo ha aportado a la causa un presunto informe en el que se detalla la contratación de Villarejo para investigar el bloqueo de la construcción de una central de ciclo combinado en Arcos de la Frontera (Cádiz) y se explica que para abonar esos servicios se articuló una trama de facturas falsas.

El informe de la discordia

Este documento interno, que Olmo ha ratificado ante el juez, según publicó El Confidencial, también pone de relieve que el presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, el 'número dos' de la empresa, Francisco Martínez Córcoles y el otrora responsable de Servicios Generales, Fernando Becker, estaban al tanto de todo.

Y aquí llega uno de los aspectos más relevantes de la declaración de este lunes, porque tanto Iberdrola como Asenjo no reconocen el citado informe. De hecho, la eléctrica ha interpuesto dos querellas contra Olmo por este asunto: una por injurias y calumnias graves y la otra por un presunto delito de falsedad, esta última presentada la víspera de su declaración. Por su parte, Asenjo ha señalado que Olmo tiene una "credibilidad nula" e incluso pidió que se cancelase su declaración. Unos movimientos que en el entorno de Olmo se han interpretado como un intento de amedrentarle.

Si se cumple el guion en línea con la tesis defendida hasta ahora por Asenjo, el exjefe de Seguridad declarará que desconoce la existencia del informe de marras, lo que no significa, a la luz de los sucesivos escritos presentados, que no pueda entregar 'cabezas' al juez García-Castellón.