Corporación Empresarial de Materiales de Construcción (Coemac), la antigua Uralita, se ha declarado en concurso de acreedores al no poder hacer frente al pago de indemnizaciones por empleo de amianto.

La compañía, controlada por la familia Serratosa, comunicó el jueves a última hora de la tarde a la CNMV, que el consejo de administración había decidido solicitar la declaración de concurso de acreedores "por encontrarse en situación de insolvencia de conformidad con el régimen legal previsto". 

El grupo indicó que la situación de insolvencia "se ha producido ante la imposibilidad de generar la suficiente liquidez para hacer frente a las reclamaciones derivadas de la fabricación de fibrocemento con amianto", actividad que cesó hace casi veinte años.

Comeac provisionó 28 millones al término de 2018 por las indemnizaciones requeridas por amianto

De acuerdo a las cuentas del ejercicio 2018 de Coemac, la empresa provisionó ese año 27,8 millones de euros por los juicios pendientes que afronta por solicitud de indemnización por contaminación por amianto. Deloitte, auditor de las cuentas de la compañía, indicaba en su informe del ejercicio de 2018 que como "consecuencia de antiguos procesos de producción ya abandonados, el grupo sigue inmerso en distintos procedimientos judiciales de importes relevantes".

Coemac indicó el jueves en su comunicado al regulador que la desinversión del negocio de Tuberías, en
la que se ha venido trabajando en los últimos 18 meses, "hubiera contribuido a solventar esa falta de liquidez, si bien la dilatación de los plazos de ejecución de la misma ha hecho imposible acompasarla al ritmo necesario".

La empresa precisó que el concurso solicitado afecta únicamente a "la sociedad cabecera del grupo y, por tanto, no se extiende a otras filiales del mismo". En particular, la solicitud de concurso deja fuera de su ámbito a Adequa WS, titular del negocio de tuberías y accesorios de PVC actualmente en proceso de desinversión.