Ada Colau ha anunciado una nueva vía para 'asfixiar' a uno de sus grandes enemigos, las casas de apuestas. La alcaldesa de Barcelona presentaba este viernes rodeada de focos un plan urbanístico para impedir cualquier nueva apertura de estos negocios en su ciudad. Un anuncio que contó con la presencia del ministro de Consumo, Alberto Garzón, que comparte este enemigo con Colau y que ha recomendado a todos los ayuntamientos que sigan esta 'nueva' estrategia. El problema es que el revolucionario plan para impedir la apertura de casas de apuestas se produce cuando hace 16 años que en Barcelona está limitado

"Es ridículo", comenta un empresario del sector del juego a Vozpópuli. "Un ministro y una alcaldesa han vendido en diciembre de 2020, en un acto institucional y rodeado de prensa, una limitación que existe desde 2004", añade. Desde el sector apuntan que el decreto 240 que se aprobó la Generalitat hace 16 años ya impide el afloramiento de nuevas casas de apuestas en las calles de la Ciudad Condal. "Es bochornoso que utilicen un sector para hacer política cuando sus medidas, no es que sean inútiles, es que ya están implementadas", comenta el mismo empresario. 

La medida que ha diseñado el equipo de Colau consiste en frenar su expansión desde el punto de vista inmobiliario. Cualquier nuevo local de juego debe estar a 800 metros de los centros educativos, a 450 de cualquier centro de salud, bibliotecas, servicios sociales, centros cívicos, casales de jóvenes. Es decir, localizar un casa de apuestas es prácticamente imposible. 

Una buena estrategia para su objetivo si no fuera porque con Xaver Trias de alcalde, y Pascall Maragall de presidente de la Generalitat, Cataluña puso en marcha esta normativa que, básicamente, solo habilita apuestas presenciales en establecimientos de juego ya existentes. "Es grave saber que en un momento tan delicado que vivimos este es el nivel de dirigente de la Administración con el que tenemos que negociar", explica otro empresario del sector del juego. "Todos estamos abiertos a crear una regulación apropiada, pero este tipo de movimientos evidencian que se prefiere la foto a solventar el problema", puntualiza. 

Menos salones

Los propios empresarios de Barcelona tampoco entienden este movimiento. Carlos Duero, el presidente de Patrojoc, la patronal  regional del juego, señalaba tras el encuentro que el equipo de Colau está “regulando problemas que no existen” en Barcelona. “En Madrid quizás hay un problema de proliferación de casas de apuestas pero en Cataluña la Generalitat, en 2004, legisló y marcó un número de salones, bingos y casinos".

Un número que se ha reducido desde entonces. "Además, la normativa de la Generalitat ya marcaba que entre un salón recreativo y otro debía haber una distancia mínima de 1.000 metros lo que ya impedía, de facto, la proliferación de nuevos negocios”, denuncia Duero.

Seguir el ejemplo

Garzón, al finalizar este evento, emitió un comunicado en el que invita a todos los ayuntamientos a seguir el ejemplo de Colau. El ministro de Consumo considera que existe una "alarma social justificada" por las patologías derivadas del juego problemático y, en ese sentido, "necesitamos la complicidad de todas las administraciones" para poner coto a la ludopatía.

A juicio del ministro, Barcelona "hace una apuesta por la salud pública" con una normativa municipal que protege a los sectores más vulnerables de la población, incluidos los menores de edad.