Nacho Vidal se sentó en el plató para contar que su hijo Nacho nació siendo un niño pero con tan sólo tres años se preguntaba: “¿Por qué me llamáis Nacho si yo quiero llamarme Sara y ser chica?”.

“Al principio pensaba que mi hijo era marica y le dije que no pasaba nada”, confesó el actor, “pero después de escuchar lo que ocurría me di cuenta que nada tenía que ver con ser homosexual, sino con sentirse perteneciente a otro género diferente al que había nacido”, confesaba en televisión. Cuando el actor entendió que esto era real, decidió llevar a su hija a realizarse un cambio de sexo.

Nacho explicó que sus compañeros de colegio y amigos “han aceptado correctamente la situación” pero “Violeta se enfrenta cada día a barreras”. “Es una niña muy madura, pero tiene responsabilidades y una lucha que no deberían existir para una niña de 9 años”, señalaba.

Otro problema al que se enfrenta es al de cambio de nombre: “En los documentos aparece como Ignacio Puerta González, pero es una niña por dentro y por fuera”, y explicó que cuando planteó el caso en un juzgado, la fiscal “se opuso al cambio de nombre”.

El actor ha indicado en el programa que el dinero que ha cobrado por la entrevista lo va a donar a Chrysallis, una asociación que ayuda y orienta a las familias de menores transexuales, que ha creado Nacho y seis familias más, a raíz de lo que le ha ocurrido a su hija Violeta.

La asociación es para ayudar a los colectivos de los niños transexuales y ya son 700 personas las implicadas. Además, ha creado un spot en el que envía un mensaje muy emotivo sobre la tolerancia hacia este colectivo, bajo el mensaje de “No hay huevos”, nombre de la campaña.