Ciudadanos, PP, ERC y JxCat aparcan sus diferencias ideológicas irreconciliables para hacer un frente común contra el Gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni. Tras negarse a pactar con los independentistas, PP y Ciudadanos sí han alcanzado un pacto con los independentistas en apenas 24 días desde la constitución del pleno del Consistorio barcelonés. 

En una histórica rueda de prensa conjunta, los cuatro grupos municipales han cargado contra la "actitud totalitaria" del nuevo ejecutivo municipal, que ha ninguneado a la oposición con un reparto poco equitativo de recursos tanto personales como materiales para poder fiscalizar los movimientos de la oposición.

Hasta ahora, en el Ayuntamiento de Barcelona y en pro de la cortesía política, el reparto de cargos se había hecho con el mayor consenso posible, en reuniones de todos los partidos políticos, sin distinción. En esta legislatura, en cambio, Colau y Collboni se han reunido por separado con los grupos políticos, ofreciéndoles distintos cargos y repartos. 

"Sumamos 21 concejales, mayoría absoluta"

Lejos de aceptar la imposición del Ejecutivo municipal y a falta de una semana para conformar el llamado cartapacio municipal, pleno que se celebra el próximo 16 de julio, los grupos en las antípodas ideológicas sí han alcanzado un acuerdo no solo controlar los movimientos de Colau y Collboni, sino también amenazar con el bloqueo institucional. "Sumamos 21 concejales, mayoría absoluta", han señalado los portavoces de los cuatro grupos municipales en una comparecencia conjunta. El reparto de cargos municipales también implica a las empresas públicas dependientes del Ayuntamiento, como Barcelona Serveis Municipals (BSM), entre otras.

Los grupos han puesto de manifiesto la falta de transparencia y la imposición de Colau en el nuevo gobierno municipal, cargando contra la falta de proporcionalidad en la representatividad de las distintas áreas municipales, como es la presidencia de distritos, donde ERC ha ganado en la mayoría de ellos, o en las comisiones municipales, que Colau pretende controlar con las presidencias, sin dejar lugar a la oposición. Así, han denunciado la falta de "fair play" entre Barcelona en Comú y el PSC de Jaume Collboni, quienes "pretenden ocultar a la oposición durante los próximos cuatro años". 

La propuesta rechazada por Colau

Por ello han presentado a Colau una alternativa a la conformación de todo el aparato ejecutivo, como la petición de las presidencias de distrito, mientras Colau y Collboni controlan las diferentes carteras del Ayuntamiento, conjuntamente con la presidencia de las comisiones, para poder fiscalizar mejor la labor del Ejecutivo municipal. En cuanto a los recursos disponibles, han propuesto que Colau y Collboni, con el 44% de representación en el pleno, obtengan el 60% de los recursos, mientras que los cuatro grupos parlamentarios de la oposición, que tienen el 59% de la representación del pleno, se repartan el 40% restante. La propuesta ha sido rechazada por la alcaldesa de Barcelona.

Entre las malas maneras de Colau, esta gran parte de la oposición ha denunciado que a las reuniones de las juntas de portavoces no han acudido todos los partidos, excluyéndose a una parte, pese a que hasta ahora habían acudido todas las formaciones. Se trata de un "asunto formal", han asegurado en la rueda de prensa. La insólita alianza municipal ha considerado que en caso de gobernar harían "las cosas de otra manera". "La oposición debe contar con los medios necesarios para fiscalizar al Gobierno y poder realizar las propuestas", ha afirmado el portavoz de ERC.

Jordi Martí, de JxCat, ha considerado que esta propuesta "tiene una relevante importancia", ya que sirve para garantizar "derechos básicos" de los grupos municipales. "No es de recibo en una etapa institucional en la que se está exigiendo transparencia y rendición de cuentas no podamos hacer nuestro trabajo", ha dicho, mientras se niega a aceptar la propuesta de Colau al sentirse ninguneados.

Colau propone doblegar a los grupos de la oposición

En términos más gruesos se ha pronunciado Paco Sierra, portavoz de Ciudadanos. A su juicio, "Colau propone doblegar a los grupos de la oposición, que será firme y contundente". "Es un gobierno totalitario, sin ser capaz de aprobar un solo Presupuesto", ha remachado, al tiempo que ha amenazado con bloquear la acción del gobierno al poner en común acuerdo los 21 concejales que suman estas formaciones, un número con el que obtienen la mayoría absoluta.

"Si no cambian la actitud totalitaria, habrá una oposición conjunta", ha aseverado para reclamar una actitud más tolerante hacia la oposición. 

Óscar Ramírez, del PP, ha avalado estas declaraciones, exigiendo una negociación del cartapacio municipal entre todos los grupos, "con los mínimos de recursos humanos y material, con una estructura mínima, de acuerdo con la representación de cada uno". "Es inaceptable la oferta de Colau y Collboni, quienes no se han reunido conjuntamente con todos los grupos", ha considerado.