A raíz de la información publicada el 29 de enero en la sección de Cultura de Vozpopuli sobre el estado de la casa del poeta Vicente Aleixandre en Madrid, los propietarios desmienten la versión aportada en el texto y aclaran que “no es, ni ha sido nunca interés de la familia promover o solicitar la declaración de Bien de Interés Cultural del inmueble”. Así lo han comunicado por escrito a este diario.

Asimismo, aclaran que no existe ninguna clase de representación de la familia en la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, instancia que ha que mantenido una posición activa  y ha puesto en marcha una campaña para  "salvar la casa" del Nobel y declararla como lugar de interés cultural.  Sus reivindicaciones, aclaran los propietarios, no representan la posición de la familia.

Puntualizan también que el “Ayuntamiento de Madrid nunca ha intentado comprar este inmueble”. Se  refieren al número 3 de la calle Velintonia, hoy calle Vicente Aleixandre. Detallan que el gobierno municipal, entonces gobernado por Manuela Carmena,  “unilateralmente declaró su intención de expropiación, según consta en el Diario Oficial de Sesiones del Ayuntamiento de Madrid”.

Los herederos aclaran, a través de sus abogados,  que no ha habido ningún tipo de negociación con el Ayuntamiento, “ni en la época de Manuela Carmena ni con el actual equipo de gobierno municipal”. Sobre la condición de Bien de Interés Cultural de la casa, según dos informes de la Comunidad de Madrid,  “no encaja en la actual Ley de Patrimonio.(Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, cuyo texto legal declaró parcialmente inconstitucional el Tribunal Constitucional)”.

Aunque la casa está deshabitada y aún permanece en venta tal y como informaba el reportaje elaborado Vozpopuli, los propietarios aseguran que “no se encuentra en ruinas” e insisten en que la información publicada contiene “afirmaciones contrarias a la realidad y las mismas lesionan gravemente los legítimos intereses de los propietarios del inmueble”. Los abogados de los herederos no desmienten la donación de parte del mobiliario al Centro Cultural de la Generación del 27, con sede en Málaga, tampoco que el Archivo Aleixandre, se encuentre en manos de la viuda del poeta Carlos Bousoño, quien fue amigo íntimo de Aleixandre.

Una imagen tomada del portal inmobiliario