Con apenas unos meses de diferencia, Swatch ha presentado primero su reloj fabricado con biomateriales (septiembre de 2020), y ahora esta nueva propuesta en la que se combina cerámica y bioplástico fabricada en la propia firma. Compuesto por dos tercios de cerámica y uno de bioplástico, Bioceramic es un material muy resistente, con un tacto sedoso que fusiona lo mejor de ambos mundos. Y la tarjeta de presentación es nada menos que un Big Bold, con su caja de 47 mm de diámetro, gruesa y estructurada arquitectónicamente, y que ofrece el espacio necesario para apreciar con detalles las características del Bioceramic.

Disponible en cinco diferentes tonalidades, la oferta comienza con los clásicos en color blanco o negro, pasando al gris y acabando con un azul cielo y un sugerente color rosa. Big Bold de Bioceramic llama la atención por un diseño reducido al máximo en su interior y ofrecer una imagen muy abierta, 'transparente'. Hay que decir que tanto la correa como el cristal y las trabillas, son de bioplástico.

Una nueva apuesta de Swatch que ya inició su particular revolución en 1983, cuando presentó un edición de relojes creados con solo 51 componentes, pero de gran calidad y fabricados de forma responsable. Treinta y siete años más tarde, en 2020 la marca introdujo el bioplástico, que hizo su debut en la colección Bioreloaded. Entre medias, Swatch ha ido desgranando otras propuestas tan originales como innovadoras. Como lo es hoy el Bioceramic, que es la última incorporación a Swatch Next, donde hay que enmarcar las líneas disruptivas de la casa. Swatch siempre está buscando formas de traspasar los límites del diseño, los materiales y la tecnología. Eso es Bioceramic, la forma de entender Swatch la cerámica y que en unos meses se encontrará en las principales líneas de productos de Swatch.