Gourmet

La ruta gastronómica de la 'jet set' madrileña

Comparten negocios y aficiones. Por eso no es de extrañar que, en su tiempo libre, aristócratas, políticos y empresarios se muevan también por los mismos ambientes, apenas una decena de templos gastronómicos que se han puesto de moda rápidamente entre la jet set madrileña. Hay locales, incluso, que han sido puestos en marcha por alguno de sus miembros.

Es el caso del Pipa and Co, un restaurante que nació hace sólo unos meses con el objetivo de convertirse en punto de encuentro del establishment patrio en Madrid. Entre los socios se encuentra uno de los hijos del expresidente José María Aznar y la alcaldesa madrileña, Ana Botella.

Alonso Aznar, el benjamín del matrimonio, se ha unido en esta aventura a Fernando Nicolás, soltero de oro y uno de los empresarios de la noche madrileña; Chiqui Calleja y María Fitz James. Esta última regenta, además, la agencia de comunicación Cien volando y Maria’s Bakery, un tea room de éxito en la capital.

Parece evidente que estoscachorros de la jet set, como se les conoce popularmente, han conseguido reunir en su restaurante, un local con tintes neoyorquinos en el que también sirven brunchs y cócteles, a gran parte de la beautiful people madrileña.

Pero no son los únicos miembros de este selecto grupo que se han embarcado en negocios relacionados con la hostelería con el fin de convertir sus locales en auténticos lugares de peregrinación de la high society. Cabe recordar el caso del Punk Bach, el restaurante de Emiliano Suárez, el heredero de los joyeros. Inaugurado este mismo año, poco a poco se ha hecho un hueco entre los locales de moda de Madrid.

Importante punto neurálgico de la gente chic es también el Válgame Dios. Ubicado en el barrio de Chueca y propiedad del marido de Raquel Meroño, se ha convertido en punto de encuentro informal para artistas y políticos de todos los signos y estatus, como Alonso Aznar, Ana Belén, Pedro Almodóvar, Norman Foster y Elena Ochoa, Laura Ponte, Paco de Lucía o el empresario Pepe Barroso. Decorado con un estilo vintage, suelen acudir a este local para disfrutar de sus famosos cócteles. Uno de sus principales atractivos es el sótano abovedado, al que se accede a través de una puerta secreta. Detrás, se descubre un showroom de importantes firmas de ropa femenina como Cavalli o Pucci.

Los restaurantes de moda, punto de encuentro de los royals

Otro de los locales de moda de la capital es la conocida brasserieLuzi Bombón, situada en el Paseo de la Castellana y especializada en carnes, pescados y arroces al carbón. Inaugurada hace un par de años, el restaurante, decorado con muebles de estilo años 50, ha reunido a políticos y royals de lo más variopinto. En cierta ocasión, Jaime de Marichalar y José María Aznar Jr., hijo del expresidente del Gobierno, compartieron espacio en este local, cuyo precio medio ronda los 35 euros.

Pero, sin duda, el must gastronómico de la aristocracia y demás vips es el local Ten con Ten, tanto, que se ha llegado a comparar con el Embassy de la década de los 40. Su lista de espera es de varios meses. El restaurante, situado en el madrileño barrio de Salamanca, está especializado en cocina internacional. Célebres son sus risottos, las musakas o las hamburguesas de rabo de toro. Por aquí se han dejado ver, entre otros, los príncipes de Asturias, Esperanza Aguirre, Isabel Preysler, Rafa y Luis Medina, Paolo Vasile, Elena Benarroch o, nuevamente, Jaime de Marichalar.

Y si hablamos de los locales que más pitan entre la jet set no podemos olvidarnos del Qüenco de Pepa, un local de comida andaluza que pronto ha sabido crear una legión de fieles como María Zurita, Simoneta Dómez-Acebo, Ana Rosa Quintana, Alejandra Rojas o Fernández Tapias, entre otros.


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