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Gisele Bündchen y Tom Brady, ¿demasiado perfectos para ser reales?

Son guapos, famosos, con éxito, reinan en sus respectivas profesiones y, encima, presumen de ser una de las parejas más consolidadas del show business. La modelo Gisele Bündchen y el futbolista Tom Brady se dieron unos arrumacos durante la final de la Super Bowl y ahora que ya se nos ha pasado la envidia nos preguntamos: ¿son demasiado perfectos para ser reales? ¿Tendrán defectos? ¿Deberíamos odiarles?

Si el Mundial de fútbol de 2010 nos dejó la imagen de Iker Casillas dándole un beso a Sara Carbonero, mientras ella trataba de mostrarse lo más objetivamente profesional que podía, la Super Bowl de 2015 nos ha dejado otro beso, que no por esperado, deja de ser importante. Tom Brady, coronado como el mejor jugador de la liga de fútbol americano, se acercó a su mujer, la top Gisele Bündchen, y le dio un beso bajo la atenta mirada de 115 millones de espectadores que, en sus casas, morían de envidia al ver semejante prueba de amor de una de las parejas más poderosas del mundo. Y es que la modelo y le deportista llevan juntos nueve años y parece que todavía les queda amor para rato. ¿En secreto? Ya nos gustaría saberlo, ya...

Tom Brady es uno de los mejor pagados de la liga.

Aunque para muchos -fundamentalmente para todos los que no residimos en Estados Unidos-, Tom Brady no es más que el marido de Gisele Bündchen, la verdad es que el futbolista tiene una de las carreras más exitosas de la historia y se encuentra en un auténtico momento de oro. A sus 37 años, el quarterback de los Patriots se ha llevado el título de mejor jugador de la Super Bowl en cuatro ocasiones y es uno de los mejor pagados de la liga -unos 26 millones de dólares por temporada-.

Eso sí, el poco éxito del fútbol americano fuera de Estados Unidos hace que para los poco familiarizados con la disciplina sea casi un desconocido. De hecho, de no estar caso con la top entre las tops, no conoceríamos ni su nombre. Triste, pero real.

Un amor acelerado

La pareja se conoció en 2006, después de que Brady se divorciara de su primera mujer, Bridget Moynaghan, con la que estuvo dos años y tuvo un hijo, y de que Gisele se apeara del terremoto sentimental que supuso su romance con el actor Leo DiCaprio -estuvieron juntos cinco años, llegaron a comprarse una casa y los rumores de boda se volvieron muy insistentes, pero la modelo se hartó del miedo al compromiso del actor y le mandó a paseo-. Escarmentados con sus fracasos sentimentales, la pareja empezó con cautela y no anunció su compromiso matrimonial hasta tres años después-.

Eso sí, luego cogieron ritmo y no han parado hasta ahora. A finales de 2009 nació su primer hijo, Benjamin, y en 2012 la segunda, Vivian Lake. ¿Se imaginan cuántas veces les preguntarán si el niño seguirá los pasos de su padre en el fútbol y la niña los de la madre en la moda? El sexismo nunca para y menos en la crónica social.

Pero por mucho que Brady haya escrito ya su nombre en las páginas del fútbol americano, no tiene nada que hacer frente al reinado de Gisele Bündchen en la moda. La modelo brasileña cogió el testigo de los grandes nombres de la década de los noventa -Claudia Schiffer, Cindy Crawford y compañía- y continúa instalada cómodamente en el trono del éxito -la modelo lleva años encabezando la lista de las mejor pagadas que elabora la revista Forbes, estimando unos ingresos de 47 millones de dólares al año-. Ni siquiera el empuje de caras más nuevas, como Adriana Lima o Alessandra Ambrosio, han podido arrebatarle el título, y así parece que seguirá en los próximos años.

Los fans de los Patriots culparon a Bündchen de la mala jugada de Brady.

Aun así, no se dejen seducir por todo lo que les hemos contado, ya que este romance de cuento también tiene su lado menos glamuroso. Al inicio de la relación del futbolista con la modelo, los fans de los Patriots culparon a Bündchen del pésimo juego de Brady durante los partidos, alegando -atención- que el deportista ya no le interesaba el fútbol porque podía dormir todas las noches con una supermodelo.

Desde entonces, cada vez que Brady ha tenido un bajón en su carrera profesional, los ojos se han dirigido hacia la modelo y su supuesta influencia en la pericia de su marido. Una pobre y absurda excusa -esgrimida por parte de la crítica deportiva- que ha quedado en nada tras las últimas victorias del quarterback. Seguro que los mismos que antes la criticaban, ahora la califican como el 'talismán' del jugador. Como ven, es mezclar moda y deporte y el sexismo se cuela por todos lados.

Y a partir de ahora, ¿qué nos vamos a encontrar? ¿Seguirá reinando Gisele en las pasarelas? Sí. ¿Continuará acaparando títulos el futbolista? Sin duda -dice que está todavía a mitad de su carrera-. ¿Les veremos posando como la familia feliz que dicen que son? Posiblemente cada semana. ¿Moriremos de envidia tras tanta demostración de poder, lujo y fama? No prometemos nada, pero haremos lo que podamos...


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