Estilo

Diez consejos para comprar lencería a tu chica

Sensuales, atrevidos, románticos, ingenuos... los looks más íntimos se dejan caer este otoño con un toque extra de picardía. ¡Ya no hay excusa! Es hora de renovar el cajón de la lencería. ¡Quítate la vergüenza de encima y ve a la tienda a comprarle algo de lencería a tu chica!

Hace ya 90 años desde que Maidenform patentara el primer prototipo de sujetador y revolucionara el mundo de la ropa interior. Y hace ya 90 años que los caballeros llevan intentando dar con el regalo de lencería perfecto que nos haga caer en sus brazos. No es tan difícil, no hay que ser ponerse en la piel de Charlie Hunnam como Christopher Grey para entender de bragas, solo hay que ser un poco observador y seguir estas normas básicas:

En primer lugar, echad un vistazo a las tendencias. De momento los 80 no han vuelto a la ropa íntima, aunque todo llegará... los bodies sí que han vuelto a nuestras vidas. Así que abstenerse de comprar braguitas de talle alto y sujetadores con hombreras... por ahora. Este otoño se llevan sobre todo los encajes, las transparencias y los bordados. La pedrería y los flecos de La Perla son una buena elección.

Si quieres un regalo atrevido, la inspiración bondage es un must. Puedes elegir entre un supermodelazo de Agent Provocateur y las colecciones Grey y Cross Satin de Intimissimi. Con cualquiera, triunfarás.

Si lo que quieres es resultar glamuroso y moderno por demás, el mundo vintage y retro de cinturas altas y ligueros no falla. Maidenform ha celebrado su 90 aniversario con  una colección cápsula de cinco piezas diseñadas por Janie Bryant, la afamada diseñadora de vestuario de Mad Men. En negro, plata y bronce para lucir curvas fifties.

Si no conoces mucho a tu chica, no te arriesgues con el tanga. Seamos realistas, a muy pocos traseros les quedan bien. Unas bragas altas con transparencia producen un efecto similar y mucho más gratificante para nuestra autoestima. La colección Alexa de Women’Secret  es ideal: tul negro y terciopelo vino resultan de lo más sensual.

Si te lías con las tallas. El número de la etiqueta es el contorno de la espalda, la letra, la copa del pecho. Es decir, si tu chica es muy delgada, cómprale una 34; si está entradita en carnes y lustres, arrímate a una 46. Si es más bien plana, con una A le sobra y le basta; si es supervixens, acércate a la mítica J (nosotras todavía no hemos visto ninguna, siempre nos hemos quedado en la E, lo juramos).

Si tu chica es de piel morena, el éxito lo tendrás asegurado con los colores intensos. El verde esmeralda, el rosa pin-up y los prints salvajes desatarán la naturaleza seductora de cualquier morenaza.

Si tu chica es de tez pálida cual porcelana, Nudes y rojos.  Los colores nude y pastel la harán parecer ingenua y delicada. El rojo, una lagarta... ¡tú eliges!

Si tu chica es jueguetona podríamos decirte que existe una lencería comestible fabulosa, pero resultaría demasiado obvio, ¿no? Los baby doll y negligees son mucho más elegantes y como decían nuestras abuelas su virtud es la de insinuar, no enseñar. Promise tiene una buena colección de picardías para la ocasión.

Cuidado con los push up. Estos sujetadores que tan buenos escotes y ratos nos hacen pasar a ambos sexos son una elección complicada. Si se está bien dotada, el resultado puede ser desbordador. Dejadla que elija ella...

Y por último, nunca, nunca  regaléis  modeladoras ni shapes up. Aunque nosotras matemos por ellas y las tengamos en nude, blanco y negro, nunca las admitiremos como regalo... somos muy susceptibles y el regalo podría convertirse en arma arrojadiza. Por cierto chicas, imprescindibles las Sleek Stripes de Maidenform: en las alfombras rojas no fallan.


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