España

El PSOE pone límites a la unidad frente al terrorismo: ni bombardeos ni medidas de excepción antes del 20-D

Pedro Sánchez le ha trasladado a Mariano Rajoy que no podrá garantizarle la unidad del PSOE y, por tanto, el cierre de filas con el Gobierno, si éste se suma antes del 20-D a los bombardeos en Siria y aprueba medidas de excepción contra el terrorismo no contempladas en la legislación vigente.

Pedro Sánchez, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, un día después del atentado de París.
Pedro Sánchez, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, un día después del atentado de París. EFE

La imagen de cierre de filas con el Gobierno que el PSOE quiere reflejar tras los atentados de París empieza a desmoronarse como consecuencia de las limitaciones que un amplio sector del partido quiere imponer para ganar margen en la campaña electoral y no aparecer en ella como un mero convidado de piedra dispuesto a digerir todo lo que se cocine en La Moncloa con los aliados internacionales. Fuentes socialistas apuntan dos líneas rojas que Pedro Sánchez ha trasladado a Mariano Rajoy: la participación en los bombardeos contra los objetivos del Estado Islámico en Siria e Irak y la adopción de medidas de excepción como las que se han aprobado en Francia para permitir, por ejemplo, registros policiales sin la preceptiva autorización judicial.

Barones socialistas opinan que no pueden digerir como meros espectadores lo que se cocine en La Moncloa con los aliados

Si el Gobierno, llevado por las circunstancias, cambiara de actitud y se implicara en iniciativas de este tipo, Pedro Sánchez no podría garantizar la unidad en su partido y, por tanto, tendría que romper el frente común que se ha comprometido a mantener después de los atentados de París, sustentado en el pacto antiyihadista firmado en La Moncloa hace nueve meses.

De momento, la prioridad del líder socialista es que no se abran fisuras en el PSOE si el Gobierno no cambia de actitud. Desde el cuartel general de Ferraz se ha hablado con todos los secretarios regionales para afianzar la imagen de unidad, lo que no quiere decir que, en privado, haya ya barones que estén marcando los límites del terreno de juego. “Tenemos que dar la mano al Gobierno si de lo que se trata es de estrechar la colaboración entre los servicios de inteligencia, dotar de mayores medios a las fuerzas de seguridad, formar sobre el terreno a quienes combaten a los terroristas del ISIS y ejercer labores humanitarias como se ha hecho en Líbano o en Afganistán. Pero si de lo que hablamos es deinvolucrarnos en los bombardeos o en la toma de medidas de excepción no previstas ni en nuestra Constitución, ni en la ley de Enjuiciamiento Criminal, ni en la mayoría de los tratados internacionales, no se debe contar con nosotros”, aclara uno de estos dirigentes regionales, convencido de que, en el corto plazo, será difícil que Naciones Unidas dé cobertura formal a las operaciones militares que Francia desarrolla en algunos de los territorios donde se asienta el terrorismo yihadista.

Consultas con González, Rubalcaba, Solana y Zapatero

Pedro Sánchez ha abordado la situación con Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba e, incluso, el exsecretario general de la OTAN Javier Solana, y ha concluido que para no dar la espalda a Hollande y preservar el equilibrio sobre el fino alambre que mantiene la cohesión dentro del PSOE, lo aconsejable es, de momento, condicionar su apoyo a cualquier acción armada contra el ISIS a un mandato expreso de la ONU, paso que, en opinión de González y de Rubalcaba, no se producirá en el corto plazo debido a las diferencias que separan a Estados Unidos y Rusia por la forma de encarar el problema. Cosa diferente es el debate que Hollande quiere abrir dentro de la UE para liderar cambios drásticos en la política exterior y de seguridad europea, una postura que Rubalcaba ve comprensible para los que opinan que los atentados de París no son como el sufrido por la redacción del Charlie Hebdo, ni siquiera como los del 11-M, sino más parecidos a los de las Torres Gemelas (11-S). El exministro del Interior considera que, antes o después, habrá que introducir tropas aliadas en Siria, algo de lo que, por ejemplo, no quiere ni oír hablar el portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, hombre de confianza de Pedro Sánchez. “A estas alturas, todos hemos aprendido demasiado de lo que pasó en Irak y de los errores que cometimos. Por lo tanto, no al envío de tropas”, señaló este jueves.

Rubalcaba cree que, antes o después, los aliados tendrán que enviar a Siria tropas terrestres

Mientras no se produzca un mandato de Naciones Unidas, afirman fuentes de la ejecutiva socialista, ni el Gobierno asuma el riesgo de llevar a la Diputación Permanente del Congreso medidas de excepción para reforzar la lucha contra el terrorismo yihadista, Pedro Sánchez podrá exhibir sin grandes problemas su coordinación con el Gobierno en un asunto de Estado como es el terrorismo, sobre todo cuando Pablo Iglesias (Podemos) parece haber reculado en su intención inicial de llevar el “no a la guerra” al corazón de la campaña electoral.

La decisión de separar de la campaña los atentados de París y el terremoto que han provocado dentro de la Unión Europea no está siendo en ningún caso cómoda para el PSOE, pues en su dirección se recuerda que está todavía muy presente en la memoria “la burda manipulación” que el PP hizo del 11-M, también en vísperas electorales, y la forma en que achicó el espacio para que las fuerzas políticas en España exhibieran la misma unidad de la que ahora están dando ejemplo en Francia “a pesar de que aquel atentado se saldó con más muertos y heridos que el de París”. En el ala izquierda del partido hay, incluso, quien opina que lo que estaría buscando Rajoy es “una justificación de la guerra de Irak”, lo que obliga al PSOE a “hacer un esfuerzo ímprobo para definir bien su posición y salir cuanto antes de la trampa que le ha impedido hasta ahora devolver el paro y la corrupción a los temas de actualidad”.

Crece la presión sobre Pedro Sánchez para volver a colocar el paro y la corrupción en la campaña

Es algo que no será sencillo para los socialistas. De hecho, ya han decidido no celebrar la conferencia política suspendida a causa de la matanza de París, pensada para vestir de largo el programa electoral delante de la vieja guardia del partido y de las nuevas generaciones. En su lugar, Pedro Sánchez asistirá este sábado a un acto en un centro cultural de Madrid y se ha reservado para el arranque oficial de la campaña, a partir del 4 de diciembre, algunos anuncios de impacto escogidos para remontar en las encuestas, si es que la guerra de Hollande le deja.


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