Mercados

Los mercados golpean a Florentino: el swap con Natixis por Iberdrola, por debajo del precio de ejecución

El relativamente inesperado desplome de los mercados está sacudiendo de manera indiscriminada y una de sus víctimas es ACS, a quien le ha vencido el equity swap que tenía suscrito con Natixis por el 5,1% de su participación en Iberdrola y le toca refinanciarlo en un momento en el que ya ha vencido. El préstamo finalizaba en marzo de este año y la cotización está ahora mismo por debajo de 4 euros por acción, cota por debajo de la cual a ACS le tocaba aportar más garantías. Iberdrola perdió ayer ese precio finalmente, al cerrar a 3,88 euros. 

De momento, no hay más información al respecto que la que consta en la CNMV, con fecha 2010, pero conforme esa documentación, ACS debe estar en pleno proceso de renegociación con Natixis, tal como hizo anteriormente en 2009 y 2010.

Es cierto que ACS se ha salvado in extremis de tener que afrontar la liquidación por diferencias, ya que la eléctrica no se situó por debajo de dicha cotización hasta después del vencimiento, pero ahora le toca renegociar en un momento más difícil que nunca. Conforme señalan expertos como Credit Suisse, ACS tomó su participación en Iberdrola a un precio medio de unos 9 euros por título. Las minusvalías latentes que arrastra la constructora por esta participación ascienden en estos momentos a algo más de 4.100 millones de euros.

Renegociar un gran crédito por un paquete de acciones que acumulan una enorme minusvalía supone que la renovación se encarece exponencialmente, ya que el subyacente que actúa como garantía vale menos. Ese subyacente está ahora valorado en unos precios que con el anterior contrato imponían la ejecución, por lo que, en condiciones normales, cualquier experto diría que la renegociación es inviable. A eso hay que unirle que la propia ACS está muy castigada tanto en su negocio ordinario como en Bolsa. Por si fuera poco, el entorno crediticio global no está ni mucho menos  fácil, al contrario, las condiciones de renovación en todos los casos conocidos han sido leoninas.

A esto hay que añadir la delicada situación financiera por la que atraviesa ACS, con una deuda global en el entorno de los 13.500 millones de euros, ya que la compañía sigue sin dar salida a muchos de los activos que tiene puestos en venta, en especial en lo que se refiere al sector de energías renovables. ACS ya tuvo algunas dificultades para refinanciar la deuda corporativa (en torno a 1.600 millones de euros) que vencía este año y también afrontar ahora la refinanciación de unos 800 millones de euros correspondientes a su filial Urbaser. 

Sin duda, ambas entidades están en proceso de negociación, aunque más temprano que tarde deberá conocerse alguna información al respecto a través de Hechos Relevantes en la CNMV. 

Se abre así un nuevo capítulo en una batalla que puede considerarse algo absolutamente personal, como es el asalto a Iberdrola por parte de ACS o lo es más real, el intento de Florentino Pérez por cesar a Ignacio Galán al frente de la eléctrica. Una guerra que ha tenido muchas batallas. En breve se prevé que la constructora gane en el Supremo la conocida como 'enmienda Florentino', que provocará la entrada en el consejo de Iberdrola, si Galán no guarda algún as en la manga. En la eléctrica, por su parte, consideran ganada de manera definitiva esta guerra, ya que creen que será la situación financiera de ACS la que liquidará el tema. Creen que se repetirá la historia de Sacyr, en la que el empeño personal de su anterior presidente por controlar Repsol se saldó con un cese fulminante e inesperado y la redución apresurada de la participación de la constructora en la petrolera. 


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