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'Los ocho magníficos' de Caja Segovia se premiaron con prejubilaciones millonarias días después de integrarse en Bankia

No había pasado ni un mes desde que la entidad segoviana pastoreada por Atilano Soto había dado el 'sí quiero' oficial al SIP liderado por Caja Madrid, y los directivos ya tenían prisa en celebrarlo. "Va a llegar a la ciudad una lluvia de millones".

El expresidente de Caja Segovia, Atilano Soto, y el exdirector, Manuel Escribano, en viaje 'de formación' en Italia.
El expresidente de Caja Segovia, Atilano Soto, y el exdirector, Manuel Escribano, en viaje 'de formación' en Italia. Archivo

La 'Alta Dirección' de Caja Segovia, ocho directivos conocidos como "los ocho magníficos", se premiaron con un plan de prejubilaciones millonario 19 días después de firmar su integración en el germen de Bankia, según consta en el acta de la Comisión de Retribuciones del día 22 de diciembre de 2010, al que ha tenido acceso 'Vozpópuli'.

No había pasado ni un mes desde que la entidad segoviana pastoreada por Atilano Soto había dado el 'sí quiero' oficial al SIP liderado por Caja Madrid, y los directivos ya tenían prisa en celebrarlo. "Va a llegar a la ciudad una lluvia de millones", dicen que vaticinó entonces Atilano.

Así que, como consecuencia de la incorporación de la Caja a Banco Financiero y de Ahorros (BFA) SA, cuya constitución se produjo el 3 de diciembre de 2010, la Comisión de Retribuciones, "por lo bien que lo hemos hecho", propuso aquel 22 de diciembre favorecer que el Comité de Dirección accediera al sistema de prejubilación, eliminando todo tipo de requisitos como edad, o periodo de espera.

El 14 de diciembre se firmó un Acuerdo Laboral con los sindicatos de BFA

Unos días antes, el 14 de diciembre, las cajas que integraban el SIP (Caja Madrid, Bancaja, Caixa Laietana, Caja Insular de Canarias, Caja Rioja, Caja Segovia y Caja Ávila) suscribían con los sindicatos un Acuerdo Laboral que contenía una serie de medidas que se ofrecerían a las plantillas para llevar a cabo la necesaria reestructuración de personal, en un proceso que se esperaba estuviera concluido el 31 de diciembre y se estimaba podría afectar a un máximo de 4.000 personas a nivel del Grupo.

Los compromisos derivados de dicho Acuerdo Laboral estaban cubiertos con provisiones. Según reza literalmente el Informe Anual de 2010 de Caja Segovia, "al 31 de diciembre de 2010 y 2009, los compromisos devengados (incluyendo los derivados del Acuerdo Laboral) están cubiertos al 100% por los correspondientes fondos internos (y en su caso por las correspondientes pólizas de seguros), por importe de 51.556 (más 17.191 miles de euros exteriorizados mediante póliza de seguros) y 31.574 miles de euros, respectivamente".

'Los ocho magníficos': Prejubilaciones de 17,1 millones de euros

Según fuentes cercanas a la entidad, ocho directivos, "los ocho magníficos" se autoasignaron en 2010, solo en concepto de prejubilaciones pólizas de seguro por valor de 17,1 millones de euros, repartidos como sigue: Manuel Escribano, director general: 5,6 millones de euros; Miguel Ángel Sánchez Plaza, director general adjunto: 3,1 millones de euros; Enrique Quintanilla, subdirector de Medios: 1,8 millones de euros; Juan B. Magaña, director de Marketing: 680.000 euros; Juan A. Folgado, director de Planificación y Estudios: un millón de euros; Malaquías del Pozo, director de Comunicación y Obra Social: 640.000 euros; Antonio Tapias, secretario general: 1,5 millones de euros; y Óscar Varas, director de Riesgos, 2,5 millones de euros.

Es decir, que la 'Alta Dirección' de Caja Segovia, tras echarse en brazos del agujero negro en el que se convertiría Bankia, planearon con los sindicatos un Acuerdo Laboral para adelgazar las plantillas y se afanaron en liberarse prejubilaciones millonarias. Nótese que el beneficio neto de la cajita de provincias aquel año 2010, fue inferior a este plan de prejubilaciones de 'los ocho magníficos': De 16,6 millones de euros, menos de la mitad que el año anterior. Por su parte, la obra social se redujo ese año hasta los 6,5 millones, frente a los 10 millones de euros de 2008. Lo que después sucedió con Bankia, rescate público mediante, ya es historia. Y Segovia se quedó como un solar.

"Ha hundido a Segovia, ha hundido a 300 familias"

Los miembros de la Comisión de Retribuciones han desfilado esta semana ante el titular del Juzgado número 2 de Segovia, Jesús Marina, en el llamado caso de las retribuciones millonarias de Caja Segovia. Es un proceso muy esperado en la ciudad del Acueducto, que ha visto cómo de la otrora todopoderosa Caja Segovia hoy sólo quedan deudas. "Ha hundido a Segovia. Ha hundido a 300 familias", increpó Damián Sanz, un exempleado de la entidad al que fuera director general, Manuel Escribano.

Entre las curiosidades del proceso, señalar que, como novedad, esta vez se ha prohibido la entrada de cámaras al Palacio de Justicia. Que el Fiscal jefe de Segovia, Antonio Silva Jaraquemada, no ha participado directamente en el que es probablemente el caso más importante de la ciudad en décadas. Y que ninguno de esta primera ronda de imputados ha querido responder a las preguntas de la acusación popular de UPyD, representada por Andrés Herzog, entre otras. Únicamente han respondido a las cuestiones meramente aclaratorias, no acusatorias, del Ministerio Fiscal.

"No se ha preguntado por cosas cruciales, como la principal: Por qué no se rescataron las pólizas y las cantidades dotadas al plan de prejubilación. En el momento en que ya no había ningún talento que retener ni tenia sentido ese plan, qué razón les llevó a acelerar las dotaciones en vez de rescatar el plan", ha inquirido Herzog.

Por su parte, los abogados del despacho Rodríguez Ramos, la defensa de casi toda la Comisión de Retribuciones, con Atilano Soto a la cabeza, se muestran convencidos de que la causa terminará archivándose, como la investigación fiscal sobre el pelotazo vinculado a 'Gürtel' Segovia 21. Los Ramos ya han avanzado que una vez se agote la instrucción, van a presentar un escrito solicitando el sobreseimiento, al no atisbar nada que se parezca a un delito.

Hubiere delitos o no, las maniobras de la dirección de Caja Segovia pasaron todos los filtros auditores y supervisores. Según Luis Rodríguez Ramos, en el año 2010 la entidad fue sometida a cinco auditorías. El próximo mes de febrero, declararán como testigos en el caso, a petición del verso suelto, la también imputada Elena García Gil, dos auditores: Un responsable de KPMG y José Francisco Santos, director de Auditoría de Caja Segovia.


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