Generación Z Rápido y fácil: los millennials cambian la forma de consumir

El futuro ya está aquí y son los millennials y la generación Z los que se están encargando de ello. Ya no buscan hacerse con un bien inmueble, ahora evitan el compromiso para gastar en experiencias. 

Los jóvenes quieres inmediatez y sencillez a la hora de consumir
Los jóvenes quieres inmediatez y sencillez a la hora de consumir

Ya lo dijo Heráclito: "Lo único permanente es el cambio". Las nuevas generaciones no solo están cambiando la sociedad o el modo de ver las cosas. Los modelos de negocio y el consumo están dando un giro de 180 grados hacia la inmediatez, la comodidad y la flexibilidad. Todavía existen muchos cabos sueltos y plantear muchas cuestiones acerca del futuro de las empresas y la necesaria innovación, pero lo cierto es que, el futuro ya está aquí y son los millennials y la generación Z los que se están encargando de ello. Ya no buscan hacerse con un bien inmueble, ahora evitan el compromiso para gastar en experiencias

Las cuatro generaciones actuales van desde la clásica, aquella que ni conoce ni se interesa por las nuevas tecnologías hasta la disruptiva, que no consumirá nada que no esté digitalizado. Entre ambos se encuentra la generación convertida, que tiene interés por aprender, y la digital, que no concibe vivir sin Internet. Ahora marcarán la línea de negocio los primeros nativos digitales. Emprendedores, comprometidos, marquistas e inconformistas. Los modelos de negocio, por lo tanto, deberán adaptarse a las nuevas necesidades de los que actualmente se posicionan como principales clientes en muchos sectores.

"Un modelo de negocio es la forma en la que una empresa crea valor con sus bienes y servicios", cuenta a Vozpópuli Iñaki Ortega, director de Deusto Business School y coautor de'Generación Z: los primeros nativos digitales salen a escena'. Los jóvenes nacidos entre 1980 y el 2000 buscan factores clave: la inmediatez, la comodidad, la sencillez y la flexibilidad de elegir lo que comprar o adquirir. Si un proceso de compra es largo o demasiado enrevesado, un millennial se cansará y se irá. Buscan solucionar toda necesidad con un simple clic. Sin embargo, esto también puede proporcionar ventajas competitivas impagables, como es compartir cada experiencia en las redes sociales. Fotografías, comentarios, etiquetas al lugar o a la firma… Es una forma gratuita y simple de que alguien haga campaña publicitaria del bien o servicio.

Tres años en la era digital equivale a una década en la analógica”

Dosdoce.com realizó un estudio para CEDRO en el que se patenta la novedad en los modelos de negocio. El portal que analiza las nuevas tecnologías habló de la continua aparición y evolución de estas para su aplicación en los servicios, productos, entidades o empresas. "Tres años en la era digital equivale a una década en la analógica", defendía. "La universalización de Internet al mismo tiempo que la llegada de la crisis global en 2008 ha acabado con el status quo en las empresas incumbentes y, por tanto, haciendo añicos los modelos de negocio que las sostenían", añade Ortega. 

Los modelos pasan a ser en primer lugar, de contenido fragmentado y de micropagos. Los consumidores actualmente compran canciones sueltas en vez de un disco, compran películas, e, incluso, eventos en televisión. Se paga por un único partido de fútbol, por unos premios de música o por un solo capítulo de un libro.

Los millennials pagan por lo que realmente consumen. Se puede hablar de un modelo de negocio en el que el tiempo y el contenido por el que se paga es aún menor: los minutos que escuchas una canción o las páginas que lees de un libro. Además de productos de cultura, la inmediatez se observa en los modos de compra o alquiler de otros elementos como los coches, las habitaciones de hotel, los vuelos o los servicios médicos.

La industria del alquiler de inmuebles ya es de sobra conocida. Plataformas de Internet como Airbnb, Windu o Kigo prácticamente copan las opciones para elegir un lugar en el que hospedarse. En una página web están todos los detalles del apartamento: si dispone de Internet, si posee los servicios básicos, cocina, televisión, parking… e incluso, una visualización casi 360º del lugar. Asimismo, bienes que antes eran imprescindibles como tener un coche, ahora son sustituibles por el alquiler por horas o 'carsharing', compartirlo con otros usuarios y repartir los gastos, como son los casos de Emov y de Blablacar.

El director de Deusto Business Shool afirma que los nuevos competidores son las startups y los emprendedores millennials. "Están cambiando la forma de ganar dinero", cuenta. El caso de las empresas mencionadas hacen referencia a la economía colaborativa. "Este es un invento de los millennials que acuciados por la crisis tuvieron que recurrir a la tecnología para poder disponer de algunos bienes", añade. 

Que cocinen por mí

La suscripción es otro modelo, conocido principalmente por su empleo en los medios impresos que tratan de evolucionar hacia otro mercado. Desde pagar una mensualidad por escuchar música ilimitada (Spotify) hasta poder ver todas las series (Netflix, HBO). Ortega señala que lo que ahora importa es "el uso, no la propiedad". "Los millennials no solo han encontrado con la tecnología la solución de sus problemas, sino que han conseguido mejorar la experiencia", asevera. 

Lo más curioso llega cuando, las actividades más cotidianas dan un vuelco buscando la total comodidad o total dependencia de los clientes. Cocinar, hacer la colada o aparcar el coche ya son tareas que pueden hacer por ti. Al alcance del móvil una app surge buscando satisfacer estas necesidades. Una app convierte las horas empleadas en hacer la comida para una semana en seis tuppers cocinados por chefs a un precio similar al que costaría hacerlo en casa. El tiempo dedicado a buscar aparcamiento el día que coges un vuelo en Barajas, se traduce en dejarle el coche a una persona que se encarga de aparcarlo por ti mientras otra te espera en el Prat con otro automóvil.  

Cocinar, hacer la colada o aparcar el coche ya son tareas que pueden hacer por ti, al alcance del móvil

Los ciclos económicos han cambiado y hablar del futuro a largo plazo es casi imposible. Unos catalogan esta nueva forma de consumir un boom pasajero, mientras que otros consideran que ha llegado para quedarse. Actualmente el interés por el cliente puede llegar a ser obsesivo. En lo que coinciden expertos en el sector es en que hay que lograr una conexión con el cliente y que hay que gestionar la información que se posee para ofrecer los servicios más personificados para influir en la experiencia de los individuos.

¿Y si hablamos de pagar?

Las carteras con billetes o con monedas se están quedando obsoletas. Los nuevos métodos de pago buscan la inmediatez o la sencillez. Si el proceso para comprar era engorroso e invitaba directamente a los millennials a irse de la página web, con la forma de pago ocurre lo mismo. La palabra 'esperar' no está en su lenguaje y prueba de ello son los nuevos métodos de pago.

La nueva generación de consumidores optan por el PayPal –pagar con el simple correo electrónico y su contraseña-; por el OneTouch –que permite dejar la cuenta abierta y pagar con un simple botón-; la moneda virtual o BitCoin; el Direct Carrier Billing –pagar a través de una app-; e, incluso, ya hay casos de pagos a través de Gmail o SMS.

El móvil, por tanto, se ha convertido en un compañero inseparable. Luis Hurtado de Mendoza, director de Key Accounts Emea y Latam de Expedia aseguró durante una ponencia en el espacio FiturTech de Fitur, que "más de la mitad de las transacciones se realizan a través del móvil, así que una aplicación es un objetivo prioritario". "Por primera vez existe un dispositivo que acompaña todo el rato a los clientes, tenemos una oportunidad magnífica de alargar la experiencia de compra", concluyó.


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