Nacional

El parque que Botella impulsa en La Latina: en una azotea, tras atravesar un centro comercial

La reforma del Mercado de la Cebada, paralizada desde 2006, rompe con la idea de plaza de abastos tradicional, además de incitar al paseante a consumir, denuncia UPyD. Los vecinos 'autogestionan' el enorme solar donde se harán las obras.

Recreación del futuro Mercado de la Cebada, con el denominado 'jardín público en altura' en primer plano.
Recreación del futuro Mercado de la Cebada, con el denominado 'jardín público en altura' en primer plano. Estudio Rubio & Álvarez-Sala

En ese inmenso solar del centro madrileño que, a rebufo del 15-M, hoy es un espacio socio-cultural autogestionado por vecinos se practica la venta, el trueque y el menudeo de legumbres y cereales desde el siglo XVI: la Plaza de la Cebada se convirtió en lonja de referencia nacional en 1870, con la construcción de su emblemático mercado de abastos, aunque antes había sido célebre por otros hechos, como el ajusticiamiento con garrote vil del bandolero Luis Candelas en 1837 allí, en pleno coso. Estamos en el epicentro del jaranero Barrio de La Latina, un pulmón salpicado de bares castizos que el Ayuntamiento de Madrid quiere poner patas arriba mediante una reforma urbanística bloqueada desde 2006 y que ha salido de la parálisis en los últimos días.

La reforma del Mercado de la Cebada ganóbrío el pasado 25 de mayo al anunciar el Ayuntamiento que sacará a concurso la venta de espacios incluidos en el nuevo proyecto, diseñado por el estudio de arquitectura Rubio & Álvarez-Sala. El año pasado se reconfiguró el plan, basado en la creación de 8.000 metros cuadrados de espacios verdes en el perímetro, además de una nueva zona deportiva (polideportivo, piscinas) como la que existía antes al lado del mercado (fue demolida en 2006 pensando que la nueva estaría lista en 2008). La particularidad de la obra, que no ha suscitado demasiada atención mediática, es que el futuro polideportivo cohabitará, de acuerdo con el proyecto, con otros negocios, como restaurantes, tiendas o un centro comercial, todo ello dentro de un gran inmueble. Y sobre la azotea de ese edificio irán 5.000 de los 8.000 metros cuadradosdestinados a zonas verdes, en lo que viene a denominarse "jardín público en altura". Otra forma cursi de llamarlo: "Cubierta-Parque-Mirador-Público".

Una idea innovadora con pegas de calado. El problema en el que casi nadie ha reparado es que para acceder a la zona arbolada habrá que atravesar todo un complejo comercial. Y la bancada municipal de UPyD, que sí que ha caído en esta contradicción, no pierde ocasión en criticarlo. "De ser ciertos los planes del Ayuntamiento, estamos ante un mamotreto comercial que puede desembocar en la pérdida de espacio ciudadano", lamenta el concejal Mariano Palacios. Para la formación magenta, no es demasiado usual tener que recorrer un complejo comercial para poder acceder a un lugar público como lo son los parques.

En este sentido, Palacios se preocupa de que los futuros negocios del inmueble, si es que éste ve finalmente la luz, no tengan nada que ver con los clásicos puestos de comida que uno encuentra en cualquier mercado. "Se trataría del fin del mercado tradicional tal y como lo hemos conocido en Madrid. He visitado en varias ocasiones la zona y he podido constatar cómo los vecinos, pero también los trabajadores del mercado actual, se manifiestan claramente en contra del proyecto".

Otro de los dardos del edil va dirigido a la mala praxis consistorial en materia de urbanismo que, como en el caso de la Cebada, gravita en torno a un sinfín de reformas especiales y puntuales del Plan General de Ordenación Urbana (en vigor el de 1997), en lugar de adecuar los proyectos al PGOU existente.    

Los inquilinos eventuales, que prestan en el enorme socavón actividades culturales que van desde la proyección de films o piezas de teatro hasta talleres de grafitis y huertos, pasando por la construcción de una vivienda ecológica, han tomado alguna carta en el asunto. A través de un movimiento apodado Campo de la Cebada, parece ser que se han puesto en contacto con los arquitectos Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala, del estudio ganador, para proponerles un espacio cambiante en el que se celebren continuamente actividades y pueda ser administrado por todos los vecinos. Algo muy parecido a lo que hay ahora. Habrá que ver, es verdad, si el proyecto sale adelante por una crisis capaz de acabar con todo.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba