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El enésimo brote laicista de Rosa Díez irrita a grupos católicos y plataformas provida

La defensa de un Estado aconfesional no es nueva en su trayectoria como líder de UPyD. Está en contra de la ley anti-aborto de Gallardón, de la presencia de los crucifijos en los colegios públicos y en las tomas de posesión y rechaza la asignatura de religión en horario lectivo.

La portavoz de UPyD, Rosa Díez, y el diputado Toni Cantó a su llegada al funeral de Estado de Adolfo Suárez.
La portavoz de UPyD, Rosa Díez, y el diputado Toni Cantó a su llegada al funeral de Estado de Adolfo Suárez. GTRES

Al aluvión de reproches hacia la portavoz nacional de UPyD, Rosa Díez, por criticar que sonara el Himno Nacional en la Consagración durante el funeral de Estado del expresidente Adolfo Suárez, se han sumado grupos católicos y plataformas provida. Es el caso, por ejemplo, del colectivo conservador Hazte Oír y la asociación Enraizados, que se hicieron eco de las palabras de Díez para presentarlas como un ataque a la confesión mayoritaria en España. La líder magenta no sólo calificó de “absolutamente impresentable” la homilía pronunciada por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela (llamó a la concordia para no causar una “guerra civil”), sino que también cuestionó aspectos protocolarios.

Así, Díez consideró “completamente inapropiado que durante la Consagración sonara el Himno Nacional”. Afirmó que si España avanzara hacia “lo que debe ser”, que es un Estado aconfesional y laico, los funerales católicos dejarían de ser funerales de Estado. “Son esas cosas que, en fin, uno tiene que borrar de nuestra realidad política”, agregó.

Esta postura ha indignado a lobbies conservadores y ha sido rebatida con especial detenimiento en medios de comunicación afines a la Conferencia Episcopal. Desde ciertos foros se ha dicho incluso que Rosa Díez está virando al laicismo del PSOE, partido en que militó, o  que nunca lo ha abandonado. Sin embargo, la posición de la líder magenta en este ámbito apenas ha variado desde que en 2007 se puso al frente de UPyD, en cuyos estatutos, revisados el pasado noviembre, ya se recoge su apuesta por ir abriendo mayor paso a la aconfesionalidad del Estado.

El texto aboga por una “defensa de un Estado laico, es decir, neutral ante todas las creencias religiosas respetuosas con los Derechos Humanos y con nuestro ordenamiento jurídico; y también ante la creencia de los que no creen en religión alguna; y laico también en materia identitaria, impidiendo que los ciudadanos se vean forzados a integrarse contra su voluntad en determinado modelo identitario”.

En su trayectoria como portavoz nacional de UPyD, Díez se ha mostrado contraria igualmente a la presencia de los crucifijos en los colegios públicos y en las tomas de posesión de miembros del Gobierno, ha rechazado que la asignatura de religión se imparta en la escuela concertada en horario lectivo, y más recientemente, ha calificado de “retrógrada” la reforma anti-aborto del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. Ahora, en plena precampaña para las elecciones europeas cada mensaje de UPyD se analiza al milímetro. Otras fuerzas como Vox y Ciudadanos buscan ganarle terreno.

En relación a crucifijos en las escuelas, manifestó: “A mí (un crucifijo) no me molesta ni me genera ningún tipo de rechazo, pero entiendo que es un signo externo que representa a muchos españoles pero no a todos”. A su juicio, los símbolos de los espacios públicos deben representar a toda comunidad, y “lo que representa a todos los españoles es la Constitución” . “Es bastante normal aceptar este principio de respeto y de separación de poderes, de laicidad en el sentido positivo, no entendido como anticlericalismo, que es como se entiende desde algunos sectores, particularmente de la izquierda”, subrayó.

“A mí (un crucifijo) no me molesta ni me genera ningún tipo de rechazo, pero entiendo que es un signo externo que representa a muchos españoles pero no a todos”, manifestó Díez

Asimismo, como única diputada de UPyD en el Congreso en la anterior legislatura, Díez apoyó una proposición de IU para eliminar el crucifijo y la Biblia en las ceremonias de acatamiento y promesa de cargos y funciones públicas, y otra del BNG para revisar los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede. El Congreso tumbó ambas iniciativas.

Partidaria de la asignatura Educación para la Ciudadanía, también ha defendido que en la escuela pública y en la concertada no haya asignatura de religión dentro del horario lectivo y, por tanto, no tenga puntuación curricular. “Es la única manera --declaró en un chat del diario elmundo.es-- de garantizar el respeto a todas las religiones que son compatibles con la democracia y con los valores democráticos (que, por cierto, todas no lo son)”. “No excluimos acuerdos económicos entre el Estado y la jerarquía religiosa, pero creemos puesto que es un asunto de carácter interno, nacional, no debe de ser un pacto entre Estados, como es el actual acuerdo entre el Estado español y el Vaticano”, añadió.

Para la dirigente magenta, la ley anti-aborto del Gobierno de Mariano Rajoy es “una reforma elaborada para sus hooligans, sin otro propósito que generar un nuevo enfrentamiento entre los ciudadanos, tratando de dividirlos en frentes antagónicos como si fuera un asunto de derechas o de izquierdas, y mostrando un absoluto desprecio a la evolución de la sociedad española y al entorno europeo en el que convivimos y al que pertenecemos”. A su juicio, “esta norma no es sólo ni principalmente un ataque a las mujeres, es una afrenta a la sociedad laica y plural”

¿Volantazo izquierdista?

La postura de Rosa Díez no ha pasado inadvertida para algunas tertulias de radio y televisión, donde no han agradado nada las declaraciones de la diputada de UPyD. Ello ocurrió ayer, por ejemplo, en el espacio Es la Mañana de Federico del locutor Federico Jiménez Losantos en la cadena esRadio. El periodista, que en los últimos años ha respaldado a UPyD, llegando a reconocer que votó a este partido en noviembre de 2011, se pronunció así: “La que ha estado peor es Rosa Díez. Se ve que nunca ha ido a la iglesia, y aunque sólo sea por cultura general hay que hacerlo. Aunque no sea uno creyente, vas a la romería de cualquier pueblo y cuando entra el Santo o la Virgen suena el Himno Nacional. Es una tradición y un signo de respeto”.

“Es una falta de sentido común y de cultura general. Se ha hecho toda la vida, está en el protocolo. ¡Es que hay quien no se entera! O lo que es peor, hay quien ha pensado, movido por el volantazo izquierdista que ha dado últimamente Irene Lozano y UPyD, que en la derecha ya no hay nada que rascar y que vamos mejor a la izquierda a ver que votos pescamos ahí. La cantidad de gente que ha votado a UPyD porque defendía España y ahora sale Rosa Díez diciendo que le molesta el Himno”, remató Losantos.

Esta intervención del locutor de Esradio no gustó lo más mínimo a Rosa Díez. La portavoz de UPyD apeló a la rigurosidad periodística, matizando que ella no está en contra, lógicamente, de que suene el Himno Nacional en un funeral de Estado, sino de que lo haga durante la Consagración. En la misa celebrada también en la Catedral de La Almudena (Madrid) con motivo del décimo aniversario de los atentados del 11-M, los acordes sonaron a la entrada de los Reyes en el templo (luego también se escucharon en la Eucaristía).


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