El protocolo de 1978 que hermana a los dos partidos no prevé una influencia tan poderosa del socialismo catalán

La participación del PSC en las primarias de noviembre dispara las tensiones en el PSOE

La posibilidad de que el socialismo catalán sea el que termine decantando en una u otra dirección el próximo cartel electoral del PSOE está levantando no pocas suspicacias en el partido. Ya empiezan a levantarse voces favorables a rehacer el protocolo de 1978 que hermana a ambas formaciones y también a limitar el poder de decisión del PSC.

Que el PSOE es un partido diferente al PSC es algo que en el último año, en el vientre del debate independentista, han ventilado en público dirigentes con voces tan potentes como las de José Bono, Alfonso Guerra, Elena Valenciano o Pere Navarro. Sus relaciones se rigen por un protocolo elaborado hace 36 años en el que se ordena de forma muy genérica la participación de los socialistas catalanes en los órganos de gobierno de la matriz, pero en ningún caso se regula su intervención en unas elecciones primarias como las que Alfredo Pérez Rubalcaba ha fijado en noviembre para la elección del futuro cartel electoral.

El protocolo de hermanamiento entre el PSOE y el PSC fue elaborado hace 36 años y regula de forma muy genérica sus relaciones

Este problema le fue planteado al secretario general del PSOE por algunos dirigentes de su entorno durante la pasada conferencia política en la creencia de que podía derivar en un conflicto serio para el conjunto de la organización. Sin embargo, Rubalcaba aconsejó mirar para otro lado con el argumento de que el primer secretario del PSC, Pere Navarro, ya le venía a comer en la mano y, al estar el ala soberanista de su formación más cercada que nunca, nadie acabaría por cuestionar la participación de los socialistas catalanes en una consulta convocada, ni más ni menos, que para elegir el futuro cartel electoral.

Rubalcaba decidió mirar para otro lado cuando en la pasada conferencia política le aconsejaron encajar las primarias en el protocolo con el PSC

La gran pregunta que se hacen ahora algunos dirigentes es si hace falta rehacer el protocolo de hermanamiento entre los dos partidos redactado en 1978 o, en caso contrario, si sería conveniente limitar la influencia tan poderosa que tendrá el socialismo catalán en la elección del futuro líder. La razón de este dominio procede de que el PSC cuenta con más de 20.000 militantes en Cataluña, la segunda comunidad que más afiliados aporta al granero socialista después de Andalucía. Como en las primarias de noviembre también se abrirá la participación a los simpatizantes, todas las federaciones saben que este territorio será determinante cuando se decida quien representará al PSOE en las legislativas previstas para finales del año que viene.

El PSC cuenta con más de 20.000 militantes y es la organización que más puede influir en las primarias socialistas, después de la andaluza

Quienes en el entorno de Rubalcaba piden una revisión del protocolo de hermanamiento suscrito hace 36 años entre el PSOE y el PSC, van todavía más lejos y se preguntan si podría encajarse sin hacer cambios la posible elección de Carmen Chacón como secretaria general del partido, ya que no milita como tal en el PSOE. Según fuentes socialistas, la polémica está ganando envergadura porque la campaña de las primarias coincidirá con la explosión de la bomba independentista en Cataluña teniendo en cuenta que Artur Mas ha fijado la fecha del referéndum para el 9 de noviembre.

En el PSOE hay quien se pregunta si Carmen Chacón puede ser secretaria general militando solo en el PSC

Hasta entonces, el PSC tendrá que dar nuevos pasos para aislar a su ala soberanista ya que a los diputados críticos que conservan su escaño se les han sumado decenas de concejales que están apoyando mociones de CiU y ERC en los ayuntamientos a favor de la independencia. Si Pere Navarro toma decisiones drásticas y expulsa del PSC a los que se aparten de la línea oficial, más pronto que tarde se creará un nuevo partido que concurrirá con los nacionalistas y los republicanos a las próximas elecciones autonómicas. Si, por el contrario, Navarro es condescendiente y mira para otro lado, probablemente se reproducirán voces como las de Bono – “el PSOE tendría hoy más votos en Cataluña que el PSC” – o Guerra – “Hace mucho tiempo que pienso que el PSC dejó de ser un partido socialista” –, que contribuirán a dificultar la larga marcha de Carmen Chacón hacia el principal timón del PSOE.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba