POLÉMICA CON LAS CONDECORACIONES

Interior premia con medallas 'al valor' a los mandos policiales que propusieron registrar la sede de CiU

Los comisarios Olivera y Martín-Blas recibirán la próxima semana la condecoración con distintivo rojo, que lleva aparejada una gratificación económica vitalicia. Fueron los mandos policiales que se reunieron con el fiscal del 'caso Palau' para pedir la entrada en las oficinas del partido en plena precampaña catalana y poco antes de que saliera a la luz un polémico informe 'fantasma' sobre las cuenta suizas de Artur Mas y los Pujol.

El ministro del Interior, en su escaño del Congreso de los Diputados el pasado 19 de septiembre.
El ministro del Interior, en su escaño del Congreso de los Diputados el pasado 19 de septiembre. EFE

Época de medallas, momento para la polémica. La Dirección General de la Policía ya ha elaborado el listado de cerca de 4.000 agentes a los que la próxima semana, con motivo de la celebración de los Santos Ángeles Custodios, patrón del Cuerpo, entregará una condecoración al mérito policial. Entre los agraciados este año se encuentran los comisarios principales José Luis Olivera Serrano y Marcelino Martín-Blas Aranda, jefes, respectivamente, del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO) y de la Unidad de Asuntos Internos. El nombre de ambos se hizo célebre a finales del año pasado cuando trascendió que los dos habían acudido a la Fiscalía de Barcelona para convencer a los encargados del caso Palau de que solicitaran el registro de la sede de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), el principal partido de CiU, con el fin de ahondar en las pesquisas sobre la supuesta financiación irregular de la formación de Artur Mas.

La Dirección General de la Policía ha batido este año el record de medallas con 3.788. Pese a la crisis, las 'pensionadas' han aumentado un 43% respecto al año anterior

Aquel encuentro se produjo el 29 de octubre del año pasado, en plena precamapaña de unas elecciones catalanas marcadas por el desafio soberanista del líder nacionalista. Según aseguraron entonces fuentes de la propia Fiscalía, el encuentro había sido solicitado por el comisario Olivera, quien hasta poco antes había sido el máximo responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), encargada de las pesquisas sobre el saqueo de la institución musical catalana. En dicha reunión, y tras diez minutos de conversación protocolaria, el mando policial, que estaba acompañado por el segundo comisario ahora condecorado, propuso que la unidad de este último se hiciera cargo de las investigaciones en detrimento de la UDEF. Además, como primer paso para reactivarlas planteó el registro de la sede de CDC y de la casa del extesorero del partido, ya imputado en la causa. El fiscal se negó e informó del extraño encuentro a sus superiores y al juez que instruye el sumario.

Sólo unos días después de aquella cita, se filtró a la prensa un informe 'fantasma' en el que se acusaba a Artur Mas y a la familia Pujol de tener cuentas secretas en Suiza y Liechtenstein. El origen de este borrador y quiénes fueron sus autores nunca fue aclarado. Entonces, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, salió públicamente en apoyo de los dos mandos policiales pese a que nunca convencieron las explicaciones sobre aquel encuentro. Pese al escándalo político, Interior los mantuvo entonces al frente de sus puestos en el CICO y en la Unidad de Asuntos Internos, donde siguen en la actualidad. Fuentes policiales destacan que el comisario Olivera ha tenido siempre el respaldo manifesto de Fernández Díaz surgido a través del padre del policía, que trabajó hace tiempo para el dirigente del PP. Incluso aseguran que la propuesta de su condecoración "viene directamente del Paseo de la Castellana", en referencia a la sede de Interior.

141 medallas al valor

La medalla que recibirán ambos comisario es la roja, que lleva aparejada una pensión vitalicia del 10% de su salario. En teoría, estas distinticiones están reservadas para aquellos agentes que han resultado "heridos en acto de servicio", han participado "en tres o más servicios" en los que hubiera riesgo de agresión con armas, haber realizado un hecho "abnegado en circunstancias de peligro para su persona" o haber participado en "hechos distinguidos y extraordinarios en los que haya quedado patente un riesgo o peligro personal". Según fuentes sindicales, ninguno de los dos agentes cumple dichos requisitos. Sus condecoraciones no son, sin embargo, las únicas que han provocado malestar dentro del propio Cuerpo, según han denunciado a este diario diversas fuentes.

Cinco jefes superiores de Policía han recibido la máxima condecoración simplemente porque aún no la tenían, según denuncian fuentes sindicales

En concreto, también critican que se vaya a entregar esta alta distinción 'al valor' a varios jefes superiores "porque sí. Ha habido una orden de que todos aquellos que no tuvieran ninguna en su historial la recibieran ahora", destacan las fuentes policiales consultadas. Según los datos manejados por Vozpópuli, recibirán dicha condecoración los máximos responsables de la Policía ene Castilla y León (Jesús García Ramos), Canarias (Valentín Solano), Extremadura (Miguel García-Izquierdo), Cantabria (Manuel Peña Echeverría) y Melilla (Ángel Riesco). Además destacan la entrega de esta medalla retribuida a personas del equipo del número 2 de la Policía, el comisario Eugenio Pino. En concreto, a los comisarios Felipe Lacasa y María Pilar Medina. Fuentes sindicales critican un supuesto "amiguismo" en su concesión y lo comparan con el "olvido" que sufren otras unidades operativas. En este sentido, destacan que "los agentes de Seguridad Ciudadana son siempre los hermanos pobres" pese a que son ellos los autores de la mayoría de las actuaciones más visibles para los ciudadanos.

Lo cierto es que la entrega de medallas en el Cuerpo Nacional de Policía suele venir acompañada siempre de polémica. Durante años se críticó el continuo aumento del número de condecoraciones que se concedían y que hicieron que de las aproximadamente 1.400 que se dieron en el año 2000 se pasase a la cifra record de 3.774 dadas en 2011, con el socialista Antonio Camacho como máximo responsable de Interior. La llegada del PP al poder cambió esta tendencia y el año pasado el nuevo responsable de la Policía, Ignacio Cosidó, las redujó un 18%, hasta quedar la cifra final el año pasado en 3.058 medallas. De ellas, 2.536 (de las cuales 98 eran ‘pensionadas’) fueron impuestas a agentes del Cuerpo Nacional de Policía y funcionarios adscritos al mismo. El resto, 522, se repartieron entre guardias civiles (138), militares (50) y “personas ajenas a la corporación” (334), un concepto este último que incluye desde jueces y fiscales, a empresarios, pasando por jefes de seguridad de empresas privadas, detectives y policías de otros países.

Este año, sin embargo, el número final de condecoraciones ha sufrido de nuevo un significativo repunte hasta alcanzar un nuevo record: 3.788, catorce más que con el último gobierno socialista. Pese a la crisis y los recortes, el mayor aumento porcentual se ha registrado en la pensionadas. Así, de las 98 de 2012 se ha pasado este año a 141. Es decir, un incremento del 43%. Por su parte, las condecoraciones con distintivo blanco, que no llevan ninguna recompensa económica, han pasado a ser 2.980, medio millar más que en las otorgadas en la anterior celebración del patrono de la Policía. También han aumentado las que se repartiran a guardias civiles (151) y a miembros de las Fuerzas Armadas (65) e, incluso, las que se entregan a "personas ajenas a la corporación". Éstas últimas serán 449, casi un 35% más que en 2012, cuando fueron 334. Una auténtica lluvia de condecoraciones que viene acompañada con negras nubes de polémica.


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