Génova basará la campaña europea en la recuperación económica

Rajoy insufla moral de victoria al PP tras su dominio en el debate de la nación

Moral de victoria. Lo que las encuestas no dan, el debate del estado de la nación sí otorga. En el PP piensan que la economía será la llave que les conduzca a la victoria en las europeas.

Mariano Rajoy durante el debate sobre el estado de la nación
Mariano Rajoy durante el debate sobre el estado de la nación EFE

En el cuartel general del PP se respiraba este miércoles moral de victoria. A tres meses de las elecciones europeas, los estrategas de campaña respiraban confiados. El debate del estado de la nación ha supuesto un espaldarazo notorio a la imagen de un presidente del Gobierno que atravesaba por dificultades en los sondeos. Y ha marcado el camino a seguir rumbo a la cita con las urnas en Europa.

El cuerpo a cuerpo entre Rajoy y Rubalcaba ha resultado muy importante. Los analistas piensan que puede haber ejercido de elemento sustitutivo del tradicional debate televisivo en vísperas de unas elecciones. La importancia de ese pulso parlamentario radica en su cercanía a la cita con las urnas y su significado como primer jalón en la campaña electoral.

Ha terminado la recesión y comienza la recuperación. Este puede ser el lema de los 'populares' para concurrir a la cita electoral europea. Sin incurrir en la euforia, como insistió Rajoy durante la sesión del debate, "ya toca quitarse el delantal de los recortes y del sufrimiento y embutirse en la túnica de la esperanza", comentaba con regusto literario un miembro del equipo de presidencia.

Los 'sherpas' del PP piensan que Rajoy arrolló a Rubalcaba. Tanto en forma como en contenido. Las novedades fiscales y el anuncio de creación de empleo neto se va a utilizar con abundancia a partir de ahora. Ni ajustes ni primas de riesgo. La música de la nueva tonadilla será alegre y estimulante. Justo lo contrario de los ecos tenebrosos del discurso de Rubalcaba, excesivamente negativo y algo deprimente. "La imagen que ofreció el líder de la oposición es el antídoto a cualquier intento movilizador. Rubalcaba está físicamente muy desgastado. Su discurso sonaba a rancio y antañón. Derecha intolerante, ultrajados pobres, desalmados ricos...conceptos periclitados", comenta este especialista próximo a Génova.

La era de la recuperación

A partir de ahora, el eje del marketing político del PP va a ser la economía, la recuperación, los buenos datos económicos...a la espera de que realmente este cambio de ciclo empiece a apreciarse en la vida cotidiana. Los propagandistas de Ferraz han empezado ya a desgañitarse contra las iniciativas anunciadas por Rajoy en el debate, en especial la cuota plana de cien euros por trabajador contratado.

Ese anuncio fue un inesperado directo a la mandíbula de Rubalcaba. Se vio forzado a radicalizar su discurso hasta las lindes de la estridencia. A cargar las tintas contra la derecha, contra la limitación de las libertades, la persecución de la mujer, el estrangulamiento de las esperanzas de los jóvenes. Quincalla antañona ahora desenterrada por el líder del PSOE quien, además, estaba obligado a convencer a los propios, muy poco felices con su liderazgo.

Ascienden los pequeños

Cierto que las encuestas anuncian un empate técnico entre los dos grandes partidos. Y claro ascenso en algunas formaciones menores, como IU o UPyD. Pero hay margen para crecer, según este experto. "El PP ni siquiera ha nombrado aún a su cabeza de cartel. Es un asunto menor, ya que en europeas el elector vota a un partido. Pero es un hecho simbólico de cara a mentalizar a una formación. Rajoy desvelerá el secreto la primera semana de marzo, en el Congreso del Partido Popular Europeo.

Economía y firmeza con el desafío secesionista de Cataluña. Fueron los pilares en el discurso de Rajoy y se convertirán ahora en sólidas líneas de argumentario electoral. Hay que recuperar a los escépticos, a los desencantados y hasta a los cabreados. El final de los sacrificios es fundamental, y más si se traduce en hechos contantes y sonantes.

En cuanto a la unidad de España, un concepto nada frecuentado por el presidente del Gobierno, quizás por sus connotaciones aznaristas, va a recuperar el terreno perdido. Cataluña es elemento motivador para los votantes tradicionales del PP, los más beligerantes y los más activistas. Y ahora los más proclives a enviar su voto rumbo a otras formaciones.Nada de inmigración, ni terrorismo, ni educación, ni aborto...esos temas van a quedar muy arrinconados en la campaña. "Las europeas son unas elecciones peculiares. Hay mucha abstención y demasiado voto de castigo. Pero, al final, la economía será decisiva", concluye este consultor del partido en el Gobierno.


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