OPINIÓN

El plan de España ante el Presidente Trump y un Brexit duro

¿Qué sería de la identidad española moderna sin Europa, o con mucho menos Europa?

Alfonso Dastis (d) y Mariano Rajoy (i).
Alfonso Dastis (d) y Mariano Rajoy (i). EFE

Ya está aquí Trump. Presidente de los Estados Unidos. Y el Brexit va a ser "duro" (o incluso "hostil" como titulaba Cinco Días), tras anunciar Theresa May la semana pasada que Reino Unido no intentará seguir formando parte del mercado único europeo. En Francia, Marine Le Pen encabeza el último sondeo Ipsos para la primera vuelta. Aún es pronto para saber qué hará Trump con su política exterior, hasta dónde llegará la hecatombe comparada con el orden existente. De momento tenemos las típicas llamadas con líderes mundiales, una reunión esta semana con Theresa May (ya ha vuelto el busto de Churchill al Despacho Oval), y rumores sobre la próxima mudanza de la Embajada de EEUU en Israel a Jerusalén Oriental. En cuanto a lo hispano, tenemos el intento de su nuevo portavoz Sean Spicer de caer bien a México, señalando una llamada con "el Primer Ministro Piñañato", que no el Presidente Peña Nieto, y la decisión de quitar el español como lengua alternativa en la página web de la Casa Blanca.

Trump quiere resucitar la economía estadounidense a costa del resto, y de un modo beligerante: "Compra americano y contrata americano"

En lo económico, Trump quiere resucitar la economía estadounidense a costa del resto, y de un modo beligerante: "Compra americano y contrata americano". Repatriar pasta, repatriar puestos, repatriar fronteras y "repatriar nuestros sueños". "La protección llevará a gran prosperidad y fortazleza". En su opinión, que ya cuenta bastante en los asuntos del planeta, EEUU se ha gastado "billones y billones en el extranjero mientras la infraestructura americana se ha deteriorado y se ha pudrido". "Hemos enriquecido a los demás países", dijo, "mientras la riqueza, la fortaleza y la confianza de nuestro país se han disipado en el horizonte".

Intentemos descifrar la posición de España ante los retos mundiales del 2017. Hace diez días, Rajoy y el primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, dijeron que querían un Brexit lo menos duro posible, y el español confirmó que para España, Europa y más Europa es el camino: «No renunciaremos a los principios esenciales del proyecto europeo como la indivisibilidad de las cuatro libertades del mercado interior ni renunciaremos a nuestra vocación europeísta». Como buen español moderno, parapetado en las ventajas de la Constitución de 1978. "Debemos continuar impulsando la integración económica y política europea". Los anglosajones han cometido la herejía de salirse de la foto, de no seguir pensando como todos los demás.

Alfonso Dastis, parece tener la mirada puesta en casa, extraña posición para el ejecutivo del reino que más debe centrarse en lo de fuera

El nuevo Ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, parece tener la mirada puesta en casa, extraña posición para el ejecutivo del reino que más debe centrarse en lo de fuera. Lo más importante sería «defender los intereses de los trabajadores españoles de Gibraltar que cruzan la frontera día a día y los intereses socioeconómicos del Campo de Gibraltar». Imposible, asegura, que otro país querría salir de la Unión Europea tras el Brexit: "Lo que he percibido es que nadie comparte esa opinión de que después de Reino Unido va a haber otros que van a querer salir, sino más bien lo contrario". Todo controlado, los efectos van a ser mínimos.

En cuanto a Trump, de momento España le ha felicitado por su toma de posesión. Dastis se muestra igual de confiado que con el Brexit de que nada cambiará realmente con la llegada del magnate a la Casa Blanca. No cree que haga piña con Putin «de ninguna manera» y Trump «se dará cuenta del papel imprescindible» de la OTAN una vez que empiece a funcionar. A pesar de que el discurso de inauguración de Trump y los primeros pasos este fin de semana parecen ya señalar lo contrario, de nuevo no habrá mucho que ver aquí, según el ministro español. Trump se dará cuenta de que no puede gobernar como Trump.

Tras las palabras de Theresa May la semana pasada, Guindos dijo que "No se puede tolerar que haya una Europa a la carta"

Guindos parece ser más consciente de la complejidad del planeta. A finales de diciembre, aseguró que «el Brexit es una mala noticia […] va a ser muy muy muy muy difícil la negociación» y una posición "dura" por parte del RU «llevaría lógicamente a una situación más difícil y a limitar las posibilidades del pasaporte financiero». Pues va a ser duro, parece. Tras las palabras de Theresa May la semana pasada, Guindos dijo que "No se puede tolerar que haya una Europa a la carta". El domingo, abogó por darle a Trump «el beneficio de la duda» de momento: «Vamos a esperar, a ver qué medidas toma».

No veo que España esté muy preparada ni para Trump ni para Brexit. ¿Dónde está el debate público más allá de "más Europa", "todo saldrá bien" y "Gibraltar español"? España tiene demasiados intereses en Reino Unido y en EEUU como para que la posición del Gobierno se quede en eso o la respuesta de las izquierdas se quede en lo ideológico de siempre. Estamos ante cambios históricos. ¿Y si gana Le Pen en Francia (o Fillon, ya puestos)? ¿A la vez que Draghi empiece a frenar poco a poco la expansión cuantitativa, que no puede durar para siempre? ¿Qué sería de la identidad española moderna sin Europa, o con mucho menos Europa?


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