-¿Ya te has enterado? Estoy indignada. Es increíble. ¡Qué pena que le hagan esto a la gente!

Mi amiga enfurecida hablaba atropelladamente. Estaba tan nerviosa que parecía una diputada de Ciudadanos en Murcia.

-¿Pero qué te pasa? ¿No te ha gustado que Errejón le dijera que no a Iglesias? Pero si estaba cantado...

-¿Errejón e Iglesias? ¿Y eso a quién le importa? Te hablo de que Mediaset ha anunciado que cancela Mujeres y hombres y viceversa después de trece años de emisiones.

-Sí, amiga. No me lo puedo creer.

-Yo tampoco.

¿De dónde van a sacar a los concursantes para La isla de las tentaciones y para Gran Hermano si finalmente vuelve?

-¿Qué vamos a hacer ahora sin tronistas y pretendientes? ¿Qué será de esos debates apasionados en el plató? ¿Y de esas citas tan naturales que se hacían con una cámara delante? ¿Cuál va a ser la cantera para otros programas de Mediaset? ¿De dónde van a sacar a los concursantes para La isla de las tentaciones y para Gran Hermano si finalmente vuelve?

-Ya veo por dónde vas, para variar, pero antes de que me sueltes la matraca moralista, te recuerdo que a mí y a muchos miles de ciudadanos nos entretenía y divertía. Sólo nos echábamos unas risas viendo a posibles parejas flirteando, jugando, desvariando.

-Sí, con esa banda de guaperas sin oficio ni beneficio más allá de sus cuerpos esculturales diciendo y haciendo barrabasadas en horario infantil. Una diversión maravillosa. También hay gente a la que le divierte mucho jugar a la ruleta rusa o alimentarse sólo de comida vegana, pero estas cosas no tienen por qué gustarnos al resto, ¿no te parece?

-Déjate de bromitas. Mujeres y hombres era ya un clásico. Te recuerdo que durante años tuvo audiencias de récord, millonarias, aunque es cierto que ahora lo veía muchísima menos gente. Yo ni siquiera lo seguía ya, pero cerrarlo...

-Nadie puede dudar de su impacto. Si yo en el fondo estoy hundido.

-¿Hundido?

-Hundido porque haya durado tantos años, no por su final, claro.

-Hala, sigue y sigue burlándote, pero el programa era más inofensivo de lo que dices y, además, te repito siempre que no hace falta estar alienado o idiotizado para ver algo así. Se llama desconectar un rato. Divertirse. Pasarlo bien con unos personajes que nadie puede tomarse en serio realmente. Era como un teatro.

-Yo te repito, también como siempre, que ese argumento no me vale. Emitir un programa de televisión no es cosa menor. Los medios, y más la televisión, por su capacidad de influencia, tenemos una responsabilidad. Y mira, aunque no suele ser de buen gusto hacer leña del árbol caído, en este caso está más que justificado. Ya era hora de que se acabase esa broma.

-Ya estamos con lo de siempre. Mucho hablar de libertad, pero que cierren lo que no te gusta.

-Yo amo la libertad, incluso la de equivocarse, pero no me mezcles las cosas. Ahora recuerdo que ya hablamos de Mujeres y hombres hace un tiempo, y sigo pensando lo mismo. Te recuerdo lo que te dije entonces. Ese programa es, bueno, era "un mercado de la carne, donde todos los concursantes son tipos o tipas de cuerpos esculturales que buscan hacer carrera en la televisión por la vía rápida. Ni hay amor ni flechazos ni nada que se le parezca. Es impostado y carece de cualquier verosimilitud. Todo una farsa absurda que vende lo que no es". Y te decía también que ese programa buscaba audiencia "aprovechando todos los estereotipos estéticos de hoy en día y explotando los comportamientos más tóxicos de las parejas". No quito ni media coma.

-Como quieras. Ya sabía que no iba a convencerte. Pero tendrás que reconocer que Mujeres y hombres es inolvidable, ya es historia televisiva.

-Tienes razón en eso. Quizás su final sea el inicio de un nuevo tiempo televisivo, aunque lo dudo mucho, teniendo en cuenta la pujanza de ese tentadero que se graba en una isla. Por cierto, ya habrás visto que han detenido a uno de sus protagonistas por presunta violación, ¿no?

-Sí, lo he visto. Pero nada de lo que ha pasado tiene que ver con el programa, que se grabó hace meses. Además, creo que van a borrar sus imágenes.

-Me pregunto, ya que estamos, dónde hacen los castings para estos personajes que van al tentadero...

-Ya vale de atacar a los simples mortales que vemos Telecinco.

-Todos somos simples mortales. Pero algunos tienen mejor gusto que otros.

-¿Algo más que decir tras tanto ataque?

-Digo, como en las misas de difuntos, "dale, señor, descanso eterno". Réquiem por un programa que, en efecto, no olvidaremos. Adiós