Candela Peña regresa a la pantalla este viernes con la segunda temporada de 'Hierro', la serie de Movistar+ que recibió tan buenas críticas con su primera parte y que en esta ocasión ofrece una historia nueva, trepidante y adictiva. Este estreno se produce apenas dos semanas antes de la celebración de la 35 ceremonia de los premios Goya, en los que podría hacerse con su cuarto cabezón por la película de Icíar Bollaín La boda de Rosa. Si esto ocurre, puede que regale al espectador un discurso que supere, si esto es posible, la espontaneidad y del desparpajo de las palabras que pronunció en 2013, con las que, sin tapujos y sin pelos en la lengua, como caracteriza a la actriz, pidió "más trabajo".

Del mismo modo, Candela Peña no tiene ningún problema en admitir que protagonizar esta serie es "un primer pasito" para contribuir a derribar los tópicos femeninos en el cine, pero cree que el siguiente paso es conseguir que "una mujer más allá de los 40 no esté ni enfadada, ni enferma, ni puteada ni mosqueada", algo que, a su juicio, no depende de las mujeres, tal y como ha señalado a Vozpópuli ante el estreno de la segunda temporada de 'Hierro'.

"Nos escriben, nos producen y nos dirigen casi siempre los chicos, entonces, en el imaginario del caballero tú estás hasta que estás ternerita. Cuando dejas de estarlo, dicen 'enfadadita, mosqueadita, antipatiquita'. Nos tienen que dar espacio para escribir nosotras, que lo que hemos escrito nos lo produzcan o que nos escriban de otra manera", ha afirmado Peña, quien admite que cuando se ve en un estreno no observa en ella "mediana edad ni decrepitud", sino que se ve "divi". "Porque me he aceptado, me quiero, es lo que hay y porque también estamos en una pandemia mundial. Si hay momentos para acabar con el bienquedismo es ahora", apunta.

No veo a ningún hombre, actor de izquierdas, majísimo, de los que están los primeros en las manifestaciones diciendo: que la actriz ponga primero su nombre y cobre lo mismo que yo o no hago la serie ni la película"

Además, también lanza un dardo al sexo opuesto y, en especial, a quienes aparecen en la primera línea de las reivindicaciones. "No veo a ningún hombre, actor de izquierdas, majísimo, de los que están los primeros en las manifestaciones diciendo: que la actriz ponga primero su nombre y cobre lo mismo que yo o no hago la serie ni la película", lamenta, al tiempo que hace un llamamiento a las periodistas para que reflexionen sobre las "etiquetas" y piensen dos veces cuando hablan de la madurez o de la fortaleza, ya que, a su juicio, se confunden los adjetivos. "Puedes ser rotunda y absolutamente frágil. Las etiquetas que me pongan otros es el tomate de otros. No se pueden etiquetar ni a las mujeres ni a los personajes que hacen las mujeres", recalca la actriz.

Candela en busca del Goya

Ha llovido mucho desde que en 2013, en plena crisis económica, Candela Peña recibió su tercer Goya por su papel en la comedia coral 'Una pistola en cada mano', de Cesc Gay y sus palabras no dejaron indiferente a nadie. Entonces, afirmó que no había trabajado en tres años; que en ese tiempo había visto morir a su padre en un hospital público donde no había "mantas" ni "agua"; que había sido madre de un hijo que no sabía "qué educación pública" iba a tener; y que había visto como gente se mataba "por no tener casas". "Desde aquí os pido trabajo, tengo un niño que alimentar", dijo en aquel momento.

Lo cierto es que desde aquel discurso no le faltó trabajo. Ese mismo año estrenó Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, y después vinieron, entre otras, la comedia romántica Las ovejas no pierden el tren (2014), Kiki, el amor se hace (2016) -por la que fue nominada de nuevo en los Goya-, Pieles (2017), Enterrados (2017) o La boda de rosa, con la que aspira a su cuarto premio en los galardones más importantes del cine español. Con ella compite en la categoría de mejor actriz con Amaia Aberasturi (Akelarre), Patricia López Arnaiz (Ane) y Kiki Mánver (El inconveniente).

A mí el ego me lo bajan en mi casa rápido, así que lo que tenga que ser, que sea. Los Goya no cobran vida y salen de tu casa solos y van a buscar trabajo, eso vale para nada"

"Es un año muy tranquilito de cine, no nos podemos poner unas medallas muy gordas. Tampoco ha habido un volumen de películas", ha afirmado Peña sobre la cosecha del cine español en 2020, año de la pandemia, en la que muchas películas no han llegado a estrenarse. "Mi madre tiene la teoría de que a mí me dan premios no porque me los merezca, sino para que suba y diga tontadas. A mí el ego me lo bajan en mi casa rápido, así que lo que tenga que ser, que sea. Los Goya no cobran vida y salen de tu casa solos y van a buscar trabajo, eso vale para nada", ha destacado la actriz.

Candela en 'Hierro': más sola, más triste

El papel de Candela Peña en la segunda temporada de 'Hierro', donde da vida a una jueza y madre soltera, es el de una mujer "más triste, más sola y más enfadada". "En mi imaginario, sé quién es el padre, quién la dejó embarazada. Aunque veas a una familia monomarental tirar para delante, alguien la ha dejado tirada con ese hijo", avanza la actriz. "Entra en dilemas con otras cosas que pertenecen a la maternidad. Entra el modelo de la justicia, el modelo de madre, de mujer, y esas tres cosas le van a jugar malas pasadas en esta segunda temporada", apunta.

Al igual que su personaje, alguien que siempre dice la verdad y que en ocasiones puede resultar molesto, Candela Peña afirma que decir lo que uno piensa "a veces incomoda". Tal y como ha señalado, ella es hija de una mujer muy tímida que nunca la educó para que estuviera callada. "Que la sociedad etiquete de problemáticas a las personas que simplemente dicen su opinión me resulta extraño, pero también, como la jueza, he aprendido que por idealista que seas, pertenecemos a un sistema y hay aros que tenemos todos que atravesar aunque no nos gusten, porque hay veces que esos aros tienen fuego, pero hay que ser la tigresa de Kung Fu Panda y hay que atravesarlo lo mejor que puedas", ha dicho.

Los responsables de la serie 'Hierro' son los hermanos Pepe y Jorge Coira, quienes han evitado la repetición desde la primera escena. "Igual que en la primera temporada empezamos con agua: en al primera temporada desde debajo del agua, en esta con una burbujas, para dar paso a unos personajes y una historia completamente nuevos. Después aparece Candela y nos reconecta con nuestro mundo previo", cuenta Jorge Coira.

La isla vuelve a ser un protagonista de esta historia, ya que, tal y como afirman, la primera temporada no fue suficiente para explorarla entera. La zona de las playas, donde se ubica el parador de la isla, es un lugar "muy impresionante" que cobrará fuerza en estos episodios, con un carácter que, como se ve, marca el carácter de la trama.