Mar

Destinos

Los 8 pueblos marineros más bonitos de España

Una de las peculiaridades del verano es que cambia nuestra percepción de las distancias. Sobre todo si se trata de llegar a la costa, que ahora vemos más cerca. Es el poderoso efecto que ejercen las playas sobre los que andamos desesperados por pegarnos un buen baño. Una vez que nos hayamos bañado en el mar, disfrutar tiene pocos secretos. Se trata de desconectar, respirar hondo, sentir el olor a mar y seguir teniendo envidia de los que disfrutan de esa experiencia todo el año.

Cultura

Música y sirenas

Como últimamente había adquirido unos cuantos kilos de grasa alrededor de mi cintura y no me gustó, decidí correr por la playa a las nueve de la mañana aprovechando que mi adolescente favorito hacía un curso de windsurf. El primer día, sólo el primer día, salí con pocas energías y la certeza de que ese iba a ser el único, de que no iba a ser constante y de que las cervezas que a buen seguro iban a regar esos quince días mi intestino grueso ganarían la guerra de las calorías por goleada. Lo habitual, vaya. Imposible sospechar que esta vez todo sería distinto.

Ver más resultados

Volver arriba