LinkedIn ha comenzado a anular las contraseñas de más de 100 millones de usuarios después de comprobar que un robo de credenciales de acceso del que fue víctima la red social en el año 2012 afectó a más cuentas de lo que estimaron inicialmente. Hace cuatro años la plataforma fue 'hackeada' y las credenciales de acceso y contraseñas de 6'5 millones de usuarios fueron expuestas en internet, o eso pensaban.

Este martes el responsable de seguridad de la compañía, Cory Scott, ha informado en el blog corporativo que todo apunta a que hay un volumen mucho mayor de datos filtrados que, según indica Cinco Días, están en venta a través de la página Deep Web.

Datos a la venta por 2.000 dólares

El portal Gizmodo también señala que estos datos han sido puestos a la venta por un 'hacker'llamado Peace y pueden adquirirse por 5 bitcoins, unos 2.200 dólares. En riesgo están todas aquellas cuentas creadas antes de 2012 cuyos usuarios no han cambiado su contraseña desde entonces por lo que desde la plataforma se ha procedido a enviar un correo electrónico a estos usuarios obligándoles a cambiar sus datos de acceso. 

Scott ha señalado la conveniencia de cambiar periodicamente de contraseña sin necesidad de "esperar a la notificación".

El responsable de seguridad de la plataforma también ha indicado que han exigido a las partes que despubliquen los datos de las contraseññas robadas y que están evaluando posibles acciones legales en caso de que no cumplan estas exigencias. Además, han puesto en marcha una serie de "herramientas automatizadas" para tratar de "identificar y bloquear cualquier actividad sospechosa que pudiera producirse en las cuentas afectadas".