El Grupo de Energía de Bogotá es un histórico socio de Endesa en Colombia en el control de sus filiales locales Emgesa y Codensa. Una alianza que absorbió Enel cuando compró la energética española en 2006. Esta relación saltó por los aires entre 2016 y 2018. La alianza sufrió diferencias insalvables con el reparto de dividendos de estas sociedades y la gestión de su negocio renovable. Un conflicto que llegó a arbitraje para encontrar una solución. Aunque en 2021 ambas partes han decidido solucionarlo. 

La matriz de Endesa y Grupo de Energía de Bogotá han zanjado este conflicto empresarial rondaría, según los datos que apunta el medio especializado en arbitraje Ciar Global, un total de 300.000 millones de pesos colombianos, más de 70 millones de euros al cambio actual. Aunque ambos bandos matizan que los efectos económicos de este acuerdo no son cuantificables a la fecha.

“Enel Américas (sociedad con la que opera en Latinoamérica) y el Grupo de Energía de Bogotá vienen trabajando en aspectos que mejorarán la relación de confianza como socios, de cara al Acuerdo Marco de Inversión y a los Tribunales de Arbitramento que están en curso”, explica Enel a Vozpópuli.

Dentro de los principales acuerdos alcanzados, que ya han sido comunicados a los organismos reguladores locales, está la integración del negocio renovable a sus inversiones conjuntas, la definición de nuevas reglas de gobierno corporativo más acorde a los nuevos objetivos y oportunidades de esta nueva etapa. Además, apuntan, ambos propondrán acuerdos de conciliación para las demandas arbitrales existentes entre ellas.  

Dividendo y renovables

El arbitraje llegó cuando Grupo de Energía de Bogotá reclamaba en 2016 cerca de 150 millones de euros (632.000 millones de pesos ) por su actividad conjunta en Codensa y Emgesa. Un compromiso que, según su posición, su socio Enel no cumplía.

El segundo frente eran los movimientos en materia de renovables que había dado la matriz de Endesa en este mercado. Enel apostaba por expandirse en este negocio en Colombia a través de  Enel Green Power y no con Emgesa, una apuesta que su socio consideraba que rompía lo acordado. Ambas situaciones provocaron el arbitraje.

“Se surtirán los pasos necesarios para avanzar conjuntamente en este sentido; así como para tener las aprobaciones corporativas y societarias requeridas en los órganos que corresponda”, concluyen desde la matriz de Endesa. Este acuerdo entre ambas partes supone una estabilización en Codensa, la segunda compañía de distribución y comercialización de electricidad más grande de Colombia.