La banca acreedora de El Ganso ha llegado a un acuerdo con Bravo Capital para venderle la deuda de la compañía textil, que asciende a unos 28 millones de euros, según fuentes consultadas por Vozpópuli. Las negociaciones se remontan a finales del año pasado y la idea es que la operación quede totalmente cerrada a lo largo de febrero o principios de marzo, cuando todos los bancos hayan firmado la reestructuración. Este diario ha intentado, sin éxito, contactar con El Ganso.

Con esta operación, que incluye una quita, el amplio 'pool' bancario que lidera Santander se asegura el cobro de una parte de los adeudos de la compañía que lideran Álvaro y Clemente Cebrián. Una vez se ejecute completamente la venta, los hermanos, que apoyan la operación, pasarán a gestionar los pagos de su pasivo con un único interlocutor. El acuerdo incluye un alargamiento de los vencimientos hasta 2026.

Las negociaciones con el fondo se han producido al tiempo que la marca ha homologado en los tribunales una novación de los términos de su refinanciación. Según detallan las mismas fuentes, el pasado verano la banca acordó conceder 12 meses de carencia de capital en el préstamo sindicado por el desplome de ventas causado por la pandemia. El grupo aspiraba a volver a los números negros en 2020, pero la crisis sanitaria ha desbaratado todas las previsiones del sector textil. Durante la pandemia, la cúpula acordó renunciar a su sueldo para paliar la caída de ingresos, como desveló El Confidencial, que también se ha visto aliviada gracias al aumento de las ventas online.

No obstante, esta novación aprobada el pasado julio no contó con el apoyo inicial de todos los acreedores, aunque sí de una mayoría que ha permitido a la marca lograr su homologación judicial el pasado 21 de enero. De esta forma, los términos se extienden a todas las entidades participantes. En el listado de bancos acreedores también se encuentran BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Kutxabank, entre otros.

Hace dos años, los Cebrián ya lograron llegar a un primer gran acuerdo con sus acreedores para salvar a la compañía. Ese pacto incluyó el compromiso de ambos hermanos de aportar unos 15 millones de su bolsillo e implicó el cierre de tiendas para contener gastos, de acuerdo con el plan de ajuste diseñado por EY.

Baile de accionistas

Esa refinanciación se puso en marcha después de la fallida entrada de L Catterton en la compañía, que en 2015 se hizo con el 49% de la marca. El fondo de inversión de Louis Vuitton se mantuvo durante tres años en el capital y llegó a fichar a una nueva CEO, Berta Escudero, procedente de Cortefiel, pero los resultados no fueron los esperados y los hermanos Cebrián recompraron la participación del fondo en el verano de 2018.

El Ganso, fundado en 2006, es una de las enseñas más conocidas de la moda española. Antes de la pandemia, la cadena textil declaraba una facturación de 65 millones, unos 148 puntos de venta repartidos entre España, Francia, Portugal, Chile, México y Kuwait y algo más de 600 empleados. A raíz de las dificultades financieras de los últimos años ha abandonado otros mercados como Bélgica, Holanda, Italia y Alemania.

Desplome del sector textil

Los datos de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex) apuntan a un comienzo de año muy duro con una caída de ventas del 53,2% por la crisis sanitaria y el temporal de nieve que impidió la apertura de los comercios. Las rebajas de invierno suponen el 25% de la facturación anual del sector.

Este mal arranque de año se suma a un 2020 que ha registrado, también según los datos de Acotex, una caída de ventas acumulada del -39,80%. Los meses más duros fueron marzo (-70,3%), abril (-89,5%) y mayo (-72,6%). A partir de junio, las caídas se moderaron durante el verano entre el 22 y el 25% menos. No obstante, volvieron a agravarse con el inicio de curso y los últimos meses del año encadenaron caídas superiores al -30%.