Es uno de los dermatólogos más reputados de España y dueño de los famosos laboratorios Sesderma. Desde el inicio de la epidemia, Gabriel Serrano se volcó en la lucha contra el coronavirus. Donó miles de mascarillas y, también, kits diagnósticos a los hoteles sanitarizados del empresario Kike Sarasola. Pero fue más allá. Afirmó que uno de los suplementos vitamínicos de la marca "curaba" la infección por covid-19 y que se estaba haciendo un estudio en hospitales como La Paz (Madrid), que lo niega. Sus declaraciones le han valido un expediente sancionador por parte de la Consellería de Salut de Valencia, que se inicia el 1 de junio, y que le investigue la Guardia Civil. 

Publicitar en diferentes medios las supuestas propiedades curativas de la lactoferrina, una proteína presente en fluidos corporales como sustancia de defensa ante diferentes agresiones de bacterias, hongos y virus, le ha costado al doctor Serrano, dueño del famoso grupo dermocosmético Sesderma, con sede en Puzol, Valencia, ponerse en el ojo del huracán.

Todo comenzó cuando, en plena pandemia, el presidente y fundador del gruo comenzó a asegurar, en diferentes medios, que un suplemento alimenticio de sus laboratorios, formulado con lactoferrina y vitamina C encapsuladas y aprobado en Europa desde hace 14 años, segñun su información, era la clave para acabar con el coronavirus. El complemento está indicado para dolencias dermatológicas como el acné, el vitiligo o las alopecias, entre otras. 

"Los efectos de la lactoferrina previenen y curan el coronavirus" llegó a afirmar el dermatólogo en una entrevista al diario ABC el pasado 12 de abril en la que aseguraba de la existencia de un ensayo que demostraba que esta proteína "bloquea la entrada del virus a la célula huesped". Es más, según el médico, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) había notificado que "iba a estudiar" un protocolo del producto.

Expediente de la Consellería de Sanitat

Las afirmaciones del dueño de Sesderma le han costado, por lo pronto, que  la Consellería de Sanitat de la Comunidad Valenciana le haya abierto un expediente sancionador tal y como adelantó El Confidencial. "Se ha contactado con la Dirección General de Salud Pública para coordinarnos con este producto, que estaba, según todo indica, bajo el paraguas de una autorización como suplemento alimentario", responden desde la Consellería cuando este digital pregunta por el caso del doctor Serrano.

 "Estamos en contacto permanente con la AEMPS informándoles de los pasos que estamos llevando a cabo", indican desde la Consellería de Salut de Valencia.

Salut señala que se ha efectuado un "apercibimiento a la empresa de cese de las actividades antes reseñadas" y que se ha remitido a la Dirección Territorial de Sanidad de Valencia oficio y documentación para el inicio de oportuno expediente sancionador, que se iniciará el 1 de junio (por los plazos de trámite administrativo)", precisan.  "Estamos en contacto permanente con la AEMPS informándoles de los pasos que estamos llevando a cabo", indican desde el departamento. 

Investigación de la Guardia Civil

El pasado martes, el Ministerio del Interior informaba que la Guardia Civil, a través de una operación iniciada por la Comandancia de Vizcaya, denominada Theriaca, había procedido a la investigación de un dermatólogo y empresario (no daba su nombre) que vendía en Internet productos que afirmaba que "no sólo prevenían sino que, además, curaban" el coronavirus. 

La investigación había sido puesta en marcha a finales del mes de abril por la Guardia Civil de Bizkaia en el marco  de la 'Operación Shield', destinada a luchar contra el tráfico de elementos de protección, medicamentos, productos sanitarios y complementos alimenticios relacionados con el virus. Dada la ubicación del investigado en la provincia de Valencia, así como de la mercantil que comercializa los productos, explicaban las mismas fuentes, se incorporaró a la investigación la Guardia Civil deesta comunidad. 

Entre los centros donde, según el dermatólogo, se llevaba a cabo su estudio también figuraba el Hospital de La Fuenfría, un centro de larga estancia ubicado en la sierra de Madrid

Los agentes detectaron declaraciones del investigado, realizadas entre marzo y abril en "numerosos medios de comunicación", en la página web de Sesderma y en vídeos de Internet (ahora ya no disponibles), en las que afirmaba que "sus productos, basados en la lactoferrina, no sólo prevenían sino que además curaban la covid-19 y que, además, había realizado ensayos clínicos en 75 pacientes en los hospitales de La Paz e Ifema de Madrid y el hospital de Manises de Valencia, indicaba la Guardia Civil.

En la investigación de la Guardia Civil se aportan informes de la AEMPS en la que la entidad informaba que, por parte del Área de Ensayos Clínicos de esa agencia "no se había autorizado la realización de ensayos clínicos con sus productos en pacientes". Además, las Consejerías de Sanidad de ambas comunidades autónomas, según la Guardia Civil, comprobaron que no se estaban realizando esos ensayos y que Sesderma  "únicamente había donado muestras de sus productos pero en ningún caso para la realización de un ensayo clínico".

Al Hospital La Paz "no le consta" ningún estudio

Tras consultar con el Comité de Ética de la Investigación con Medicamentos ( CEIM) perteneciente al Instituto de Investigación (IdiPAZ), desde el madrileño Hospital La Paz, uno de los hospitales que según el doctor Serrano llevaban a cabo un ensayo con su producto, indican a este digital que "no consta" que el centro "esté realizando ningún estudio oficial con la empresa Sesderma o cualquiera de sus productos". Idéntica respuesta ofrecen desde el Hospital de La Fuenfría,  un centro de larga estancia ubicado en la Sierra de Guadarrama donde según el médico también se llevaba a cabo el estudio.

La Academia Española de Dermatología se limita "a respaldar aquellas terapias con demostrada evidencia científica sobre su seguridad y eficacia"

Desde la Academia Española de Dermatología y Veneorología (AEDV), también consultada, se limitan "a respaldar aquellas terapias con demostrada evidencia científica sobre su seguridad y eficacia que hayan pasado por ensayos clínicos rigurosos y que estén aprobadas por las entidades que controlan los medicamentos como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) o la AEMPS". 

Vozpópuli ha intentado recabar la valoración de Sesderma tanto sobre la investigación abierta por la Guardia Civil como sobre el expediente iniciado por la Consellería de Salut sin contestación por parte de la empresa. 

En la web del laboratorio se encuentra una gama de complementos alimenticios cuyo principio activo es la lactoferrina que van desde los complementos alimenticios como el que supuestamente curaba la covid-19 (con precios que oscilan entre los 30 y los 60 euros) hasta geles higienizantes, spay nasal o colutorios. Además, entre las novedades, el laboratorio también publicita un numeroso surtido de mascarillas. 

De China a Ifema, pasando por los hoteles

El doctor Gabriel Serrano, nacido en Barranquilla (Colombia) es, además de fundador de los laboratorios Sesderma y Mediderma, dueño de dos clínicas que llevan su nombre en Valencia y Sevilla. Según su biografía oficial, fue Jefe Clínico del Servicio de Dermatología del Hospital General Universitario de Valencia durante más de 25 años. En 1978, empezó a crear fórmulas magistrales y abrió su clínica dermatológica, donde empezó a prescribir sus propios productos y tratamientos.

Desde el comienzo de la crisis sanitaria por la covid-19, el dermatólogo, se entregó a la lucha contra la epidemia. Un repaso por las publicaciones de la  web de Sesderma muestra sus donaciones de miles de mascarillas y otros productos sanitarios a diferentes centros. El pasado 15 de marzo, el laboratorio anunciaba la donación de 100.000 mascarillas, llegadas desde su filial en la India, a hospitales de Madrid y Valencia. Ya en enero, la empresa había donado a China, el epicentro del coronavirus, una partida de otras 100.000 mascarillas. 

Además de enviar mascarillas y productos sanitarios a los hospitales, incluido el clausurado hospital de campaña de IFEMA en Madrid, la empresa, presente en más de 80 países, anunciaba que había mandado otras máscarillas "más sencillas" a los hoteles del empresario Kike Sarasola sanitarizados por la Comunidad de Madrid en la epidemia.

El laboratorio precisaba entonces que ya estaba en contacto con el empresario "para desarrollar en sus hoteles kits de diagnóstico". Días después, Kike Sarasola agradecía públicamente en sus redes sociales al dermatólogo los envíos realizados.