La vacunación frente al coronavirus en los propios domicilios de los mayores que no pueden desplazarse hasta los centros de salud -grandes dependientes-, está dando no pocos quebraderos de cabeza a las comunidades autónomas. Por eso, ante la falta de protocolos, en algunas regiones están priorizando a los mayores de 80 años que sí pueden acudir por su propio pie a los puntos previstos para inmunizarse. En Madrid aseguran que es un operativo complejo y en Andalucía, han pedido al Ministerio de Sanidad que les deje llevar las vacunas precargadas. Mientras, desde Atención Primaria se quejan de que faltan profesionales para las inmunizaciones masivas.

"No podemos dejar a la gente que tenga condiciones de riesgo, porque hablamos de pacientes frágiles, que están encamados, sin posibilidad de moverse o porque están solos. No podemos olvidarlos de ninguna manera. Todas las comunidades deben de tener una estrategia para hacerlo. Una de las partes fundamentales de la Atención Primaria es precisamente la atención domiciliaria", explica a Vozpópuli el doctor Lorenzo Armenteros, portavoz para temas de coronavirus de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Un operativo complejo

En Madrid, según ha avanzado la Consejería de Sanidad, trabajan en un dispositivo para iniciar esa vacunación a los más de 30.000 grandes dependientes (grado III) de la región no institucionalizados, así como a sus cuidadores (Grupo 4). Serán las enfermeras de Atención Primaria las que acudan a sus viviendas para administrarles in situ la vacuna. El grupo incluye a personas que precisen de ayuda para realizar actividades básicas, por pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial.

Sin embargo, el viceconsejero madrileño de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, admitía este jueves, en una entrevista con Onda Madrid, que "logísticamente es complicado". En el caso de las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna, subrayaba el viceconsejero, "trasladarlas desde el sitio en el que se preparan es muy complicado", dado que "no se recomienda trasladar la vacuna una vez preparada".

Vacunación en las casas

Desde Andalucía, su consejero de salud, Jesús Aguirre, desvelaba este martes que ha pedido a Sanidad que les autorice usar vacunas precargadas, en concreto de Pfizer, para dispensarlas en los domicilios. Una petición que, según el consejero, también han trasladado al laboratorio porque, en los protocolos de vacunación, no se detalla ese escenario de precarga cuando hay que acudir a la casa de un gran dependiente.

En Extremadura serán los grandes dependientes quienes deban trasladarse a los centros de salud y solo en situaciones extremas y muy concretas se podrá llevar las dosis a sus hogares, según Sanidad

En la misma línea, desde Extremadura, el consejero de Sanidad, José María Vergeles, también ha dicho que en la región serán los grandes dependientes quienes deban acudir a los centros de salud y que solo en situaciones extremas y muy concretas se podrá llevar las dosis a sus hogares. Según Vergeles, la vacuna de Pfizer no se puede mover "porque se desnaturaliza".

Dos horas a 30 grados

Vozpópuli ha traslado esta cuestión a la farmacéutica Pfizer, desde donde se remiten a la ficha técnica de la vacuna en la que, en el epígrafe 6.3, relativo a su periodo de validez, se indica que "una vez extraída del congelador, la vacuna sin abrir se puede conservar durante un máximo de 5 días a entre 2 °C y 8 °C y durante un máximo de 2 horas a temperaturas de hasta 30 °C antes de su uso".

Desde Atención Primaria señalan que el proceso será "más lento y costoso", pero que no tiene por qué ser tan complejo y ponen de ejemplo las vacunas de la gripe a domicilio

Desde Galicia, el doctor Lorenzo Armenteros admite que esa fase de inmunización en las casas "será más lenta y costosa", pero insiste en no olvidar a esa población y añade, esas dos horas en las que puede conservarse la vacuna es tiempo suficiente para trasladarlas a un domicilio y administrarlas, incluso en zonas rurales, más alejadas de los ambulatorios a los que pertenecen.

Además, y abundando en la complejidad del proceso, se remite a la campaña antigripal a domicilio, algo que se hace desde Atención Primaria. "Sí ocurre que en este caso hay mayor demanda de pacientes que quieren que se les inmunice en sus casas", indica. Pero, repite, no debería ser un impedimento trasladar esas dosis a los hogares de los dependientes.

Sin instrucciones en Valencia

En la Comunidad Valenciana, la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública tenía previsto vacunar esta semana a 25.000 grandes dependientes no institucionalizados y a personas mayores de 90 años. Sin embargo, ese proceso todavía no se ha iniciado, confirman a Vozpópuli desde el Sindicato Médico de esta región. Sí se ha comenzado a inmunizar a las personas dependientes con grado II y grado III que acuden a centros de día.

Salud Pública de la Comunidad Valenciana tiene un protocolo para vacunar en los hogares, pero indican que es "un documento de trabajo interno"

"Simplemente ha llegado la notificación de que empezarán con los mayores de 90 y los inmovilizados de este grupo de edad en sus domicilios, pero no sabemos el dispositivo ni el personal que tiene que acudir", indica a este periódico Víctor Pedrera, secretario general del sindicato.

Consultada por Vozpópuli sobre esta cuestión, la Consellería de Sanidad indica que Salud Pública ha preparado el protocolo para esa inmunización en el que "se recogen detalles sobre cómo transportar la vacuna y cómo administrarla a los pacientes. Se trata de un documento de trabajo interno para los profesionales", zanjan.

Mediación de Pablo Iglesias

Precisamente este jueves, la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, informaba de que ha remitido una carta al vicepresidente Pablo Iglesias, para que interceda ante el Ministerio de Sanidad para que se inmunice a las personas cuidadoras junto a los dependientes que están a su cargo.

"No es una cuestión del posible contagio, sino una cuestión de la desatención que puede causar que la persona cuidadora enferme y tenga que ser ingresada en el hospital, ante lo que tendremos una persona en situación de dependencia vacunada pero sin atención", indicaba Oltra para quien la fórmula pasa por inmunizar al mismo tiempo a la persona en situación de dependencia y a su cuidador.

Baleares o Canarias sí vacunan

En otras comunidades, sin embargo, tal y como ha contado Vozpópuli, ya se está simultaneando la inmunización a grandes dependientes no institucionalizados y mayores de 80 años que sí pueden ir a los puntos habilitados para recibir sus dosis. En Baleares, por ejemplo, comenzaron a inmunizar a los mayores en sus casas el pasado 9 de febrero. Lo mismo están haciendo en Canarias o en Asturias.

Desde la SEGM, se quejan de que, sea como sea, en Atención Primaria, no disponen de personal sanitario suficiente para hacer frente a una campaña de vacunación masiva prevista para los próximos días. "Si se realiza con la plantilla actual, será a costa de un incremento de trabajo o el abandono de funciones propias, que tendrían que sacrificarse para poder realizarlo con dignidad", subrayan.

La sociedad científica reclamaba este jueves "una adecuada política común", coordinada desde el Ministerio de Sanidad, al que "se le pide que recupere el papel que le corresponde y que desde hace unos meses ha delegado en las comunidades autónomas". Ello, según la SEMG, ha provocado que "tengamos 17 diferentes criterios de acción sanitaria, rompiendo el principio de equidad y convirtiendo la sanidad en política y abandonando la política sanitaria común".