Ante el anuncio del Gobierno de extender hasta el 31 de diciembre de 2021 la aplicación de IVA a tipo cero en la compra de material sanitario, diversas asociaciones empresariales del sector sanitario consideran que, aunque se trata de una decisión necesaria, es todavía insuficiente teniendo en cuenta que, una vez se suprima esta medida coyuntural, estos productos de primera necesidad volverán a un tipo impositivo general del 21%.

La exención del gravamen concluía el 30 de abril pero se ha considerado necesaria su prórroga hasta fin de año. Si bien la medida fue adoptada de forma extraordinaria -debido a la coyuntura originada por la pandemia-, la reducción del IVA es una reivindicación que de forma permanente viene haciendo el sector de la salud, ya que los productos sanitarios son bienes de primera necesidad y por tanto debería aplicárseles un 4% de IVA.

Cabe recordar también que la Comisión Europea propuso en 2018 la reforma y simplificación del sistema actual del Impuesto sobre el Valor Añadido en el conjunto de los países de la Unión Europea, lo que confirió mayor capacidad de decisión a los Estados miembros y que, en el caso de España, aún no se ha traducido en una reducción de este impuesto en los productos sanitarios.

Mayor disponibilidad de recursos sanitarios

La aplicación del IVA de tipo general (21%) detrae recursos de los presupuestos sanitarios, reduciendo la disponibilidad económica que se podría emplear en la mejora de la atención sanitaria que reciben los ciudadanos. Aunque en España se aplica el tipo reducido del IVA (10 %) a todos aquellos productos sanitarios para uso personal y exclusivo de personas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales, a numerosos productos indispensables para el buen funcionamiento de cualquier institución sanitaria se les sigue aplicando un IVA del 21% (desde jeringuillas hasta aparatos de rayos X, etc.).

Esta crisis sanitaria ha puesto de relieve el carácter fundamental y esencial de estos bienes y la necesidad de disponer de recursos económicos para una provisión de calidad.

En definitiva, y dado que resulta necesario mejorar y proteger el Sistema Nacional de Salud, desde la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) instamos nuevamente y de forma conjunta al Gobierno a avanzar en el establecimiento de un IVA superreducido de forma permanente para los productos sanitarios, facilitando el acceso a las tecnologías sanitarias esenciales para la modernización constante de los equipos e inversiones del sector sanitario, que debe ser una prioridad.