Las últimas cifras oficiales hablan de 31.788 sanitarios contagiados en la crisis del coronavirus en toda España. Es solo la punta del iceberg, insisten los profesionales tras semanas denunciando su dramática situación. Además, a estas alturas, todavía sigue faltando suministro, sobre todo en Atención Primaria y, encima, denuncian, han tenido que usar mascarillas defectuosas. Por primera vez, el Gobierno ha admitido que la falta de esos equipos está directamente relacionada con la transmisión del virus. "Ya era hora. Ha sido espeluznante. El equipo de protección más utilizado en España han sido las bolsas de basura", critican los sanitarios. 

Y eso, apunta María José García, portavoz del Sindicato de Enfermería SATSE, que, desde comienzos de febrero, entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtieron a todos los países de que se aprovisionaran de material sanitario. "Aquí no se hizo ni caso", critica.

"En aquellos días varios países reconocieron que no tenían material suficiente. Solo España sacó pecho y dijo que le sobraba de todo, desde el desconocimiento más absoluto", añade Manuel de Castro, médico en el madrileño hospital 12 de Octubre y presidente de Atención Hospitalaria de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts). 

Todos los sindicatos coinciden: las cifras oficiales sobre el número de sanitarios contagiados en España son solo la punta del iceberg. "Pueden ser muchísimos más", dicen desde SATSE. "Es pura especulación. Todo esto hay que ponerlo en cuarentena. Sabemos que solo en Madrid, el número de bajas pueden ser del 20%. Pero con esto pasa como con los muertos. Hasta que no se hagan estudios, no tenemos certeza ninguna. Es todo un sinsentido", añaden desde Amyts. 

Una reunión urgente con Sanidad

Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) se ha exigido la convocatoria urgente de la Mesa del Ámbito de la Sanidad para que el ministro Salvador Illa informe a los sindicatos sobre los datos de profesionales contagiados y de materiales de protección suministrados a las comunidades autónomas "No ha habido una sola reunión desde el inicio de la pandemia", se quejan. 

Este sindicato ha pedido datos detallados. De sanitarios infectados y de los suministros de equipos de protección individual (EPIs). Reclaman diagnósticos fiables en vez de clasificar a los usuarios y trabajadores en función de los síntomas que presentan.

Desde los Colegios de Médicos se va a poner en marcha un Observatorio Covid-19 para la evaluación del impacto de la infección en los profesionales

Igualmente, desde los Colegios de Médicos, informan desde el Consejo General, se va a poner en marcha un Observatorio Covid-19 para la evaluación del impacto de la infección en los profesionales y como plataforma de futuras acciones derivadas de esta pandemia (jurídicas, profesionales y de protección social).

SATSE, que ha denunciado la situación  de los enfermeros ante todo tipo de instancias nacionales e internacionales, tampoco descarta emprender "cualquier acción que se pueda estudiar pertinente y necesaria". 

Sanidad habla de diferentes factores

Porque, por primera vez, el Ministerio de Sanidad, ha admitido la relación entre la alta tasa de contagio entre el colectivo y la indebida protecciónde los sanitarios. Así consta en el documento publicado el pasado viernes con información científico-técnica sobre el coronavirus en el que el departamento se remonta al inicio de la epidemia, cuando se publicó una alta transmisión intrahospitalaria a trabajadores sanitarios de los hospitales de Wuhan (29%), en China, que luego fue descendiendo.

Hasta el 20 de febrero, en China se habían detectado 2.055 trabajadores sanitarios con infección confirmada, se apunta. Una vez se tomaron medidas de protección individual adecuadas, la transmisión a sanitarios "descendió drásticamente", continúa el texto.  El documento también hace alusión a Italia. Se estimó que el 20% de los trabajadores sanitarios que dieron respuesta a la epidemia se habían infectado en el plazo de un mes, prosigue.

Según Sanidad, en España el 18,5% de los casos notificados eran trabajadores sanitarios, siendo significativamente mayor el porcentaje entre las mujeres que entre los hombres

Ya en España, señala el informe de Sanidad,el 18,5% de los casos notificados al Sistema Nacional de Vigilancia (SiViES) eran trabajadores sanitarios, siendo significativamente mayor este porcentaje entre las mujeres que entre los hombres (26 frente a 10,2%) .

El Ministerio achaca el contagio a varios factores

El alto contagio entre el personal sanitario, según el Ministerio, podría atribuirse a diferentes factores. Así, hablan de una fase inicial del conocimiento de la enfermedad, cuando la transmisión comunitaria era "inexistente o muy baja", donde "el desconocimiento de la transmisión de la infección a partir de casos asintomáticos pudo generar casos entre sanitarios indebidamente protegidos".

Del mismo modo, esta transmisión por escasa protección "pudo ocurrir posteriormente por el grave problema mundial de desabastecimiento de equipos", prosigue el texto del departamento que encabeza Salvador Illa que, sin embargo, matiza, "en un escenario de transmisión comunitaria sostenida, aún con medios suficientes para protegerse en el entorno laboral, los sanitarios también podrían haber contraído la infección en la comunidad o en el centro sanitario en zonas donde no utilizaban equipos de protección". 

El suministro: una pena

Los sanitarios disienten. Dicen que los contagios pudieron evitarse. "Todo lo que ha sido el suministro de herramientas para trabajar en condiciones ha sido una pena. El tema de desprotección que hemos vivido es para hacérnoslo mirar. Hemos sobrevivido gracias a tres o cuatro empresarios que en todo esto han hecho mucho más que todas las administraciones sanitarias juntas", asevera Manuel de Castro.  

¿Cómo era la dotación de material sanitario antes de la llegada del coronavirus a los centros sanitarios?. "Aquí con el susto que nos dio el ébola se cogieron algunos EPIs y se dio alguna formación muy restringida en algunas zonas hospitalarias. Teníamos lo que se ponen en la estantería para que se vea. Porque no hacía falta más. Lo que había para el suministro normal se consumió en unas horas para esta situación, para la que nadie estaba preparado", señala Manuel de Castro.

El médico dice que uno de los "grandes fracasos" a la hora de tomar medidas es que al principio no se protegieron porque se consideraba que no era necesario. "Y cuando se vio que era necesario usarlo, no lo había. En esa previsión que se debió hacer de compras en el momento en el que se dieron las primeras alertas, las administraciones no fueron ágiles. Nadie tenía equipación".

Sigue faltando material de protección

Es más, añaden los sanitarios, sigue faltando material de protección para los profesionales. En los hospitales, están justos. "Las compras y los envíos van por días. No es la situación idónea, pero hemos mejorado. Pero todavía hay limitación y restricción de uso. No estamos llevando al máximo la situación de seguridad", dice Manuel de Castro.

"Hay mucha gente que nos dice que está sobreviviendo gracias a las donaciones. El material que llega se consume", señalan desde SATSE

En Andalucía, apuntan desde CSIF, urge material de protección en Atención Primaria, "en la que se supone que va a pivotar la desescalada para la vuelta a la normalidad del sistema sanitario. Sabemos que los profesionales han tenido que buscarse la vida como pueden y se están utilizando mascarillas para aplicar productos fitosanitarios o para fumigar".  En Castila y León, abundan, "van llegando EPIs con dificultades".

"Hay mucha gente que nos dice que está sobreviviendo gracias a las donaciones. El material que llega se consume. Partimos de la base de que los EPIs son equipos de un solo uso, que se están reutilizando al máximo. indica María José García desde SATSE.

El Supremo pide que se informe cada 15 días

Desde la Condeferación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), por su parte, se felicitan sobre la decisión del Tribunal Supremo de requerir al Ministerio de Sanidad para que adopte las medidas necesarias frente al coronavirus.  "Finalmente se consigue el objetivo buscado por la Confederación con su recurso con la petición de cautelares, que no era otro que lograr que se dotara de los equipos de protección necesarios a los profesionales", indican.

En un auto emitido este lunes, la Sala III del Supremo obliga al  Ministerio de Sanidad a hacer lo necesario para conseguir la mejor distribución de los medios de protección al personal sanitario, y a que informe, cada quince días, ante la propia Sala de las medidas adoptadas, los medios puestos a disposición de los sanitarios y la distribución de los mismos entre las comunidades.

"La lástima es que haya que recurrir a instancias judiciales para que la administración cumpla con su obligación que no es otra que proteger y garantizar la seguridad de sus trabajadores. Empezamos a tener casos a principios de febrero, en marzo ya era para empezar a asustarse y eran finales de marzo y no había empezado a llegar el material", señalan desde SATSE. 

Mascarillas 'fake' en La Rioja

Las quejas de los sanitarios se suceden. Cuando, por fin, tras semanas de dramáticos llamamientos y con cada vez más sanitarios contagiados, empieza a llegarles material a los centros, el pasado viernes, el Ministerio de Sanidad ordenó la retirada de más de 140.000 mascarillas defectuosas que se habían repartido entre algunas comunidades autónomas. Un lote de mascarillas de la empresa Garry Galaxy (modelo N95) que no cumplían con la normativa europea.

Según CSIF, al menos se han repartido en Madrid, Cataluña, Andalucía, La Rioja o Castilla-La Mancha. "En La Rioja, valoramos que desde nuestra denuncia sobre las mascarillas fake, a los sanitarios se les está haciendo test", apuntan desde la central sindical de funcionarios.

En Cádiz, CSIF ya contabilizaba doce sanitarios aislados por sospechas de ser positivos solo en la UCI del Hospital Puerta del Mar, que habrían usado las mascarillas defectuosas repartidas por el Gobierno

En Andalucía, el sector de Sanidad de CSIF Cádiz ha mostrado su preocupación por el uso extendido de las mascarillas defectuosas –ya retiradas- en la mayoría de los hospitales públicos de la provincia y todos los centros de salud. CSIF ya contabilizaba doce sanitarios aislados por sospechas de ser positivos solo en la UCI del Hospital Puerta del Mar. El sindicato teme que el número de personal contagiado por este motivo sea aún mucho mayor.

1.100 profesionales en seguimiento en Murcia

También se repartieron mascarillas defectuosas en Galicia o Murcia, desde cuya Consejería de Salud informan a Vozpópuli que solo en esta comunidad se recibieron cerca de 40.000 mascarillas del Ministerio, que se repartieron en los hospitales y en centros de salud de todas las áreas excepto en el área 4 (cuyo hospital de referencia es el Comracal del Noroeste, en Caravaca de la Cruz).

Unas 15.000, apuntan desde Sanidad, quedaron sin repartir. Desde que tuvieron conocimiento del fallo de las mascarillas, se está realizando seguimiento a alrededor de 1100 profesionales del ámbito hospitalario y 061, salvo los hospitales de Cieza y Morales Meseguer, donde el riesgo ha sido nulo. Además, se están haciendo pruebas PCR a quienes hayan utilizado estas mascarillas remitidas por el Ministerio. Por ahora, señalan, todas con resultado negativo.

Que el contagio sea accidente laboral 

Desde SATSE se ha pedido al ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Jose Luis Escrivá, que las bajas laborales de los profesionales sanitarios contagiados o en situación de aislamiento por el Covid-19 "sean gestionadas directamente como accidente laboral, para evitar que posibles problemas en la tramitación administrativa perjudiquen a los trabajadores afectados".

En la práctica, explican, la mayoría de los partes de baja de los profesionales sanitarios están gestionándose como una enfermedad común que, dada las actuales circunstancias y con carácter excepcional, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INNS) la asimila a accidente de trabajo de cara a la prestación económica de incapacidad temporal.