La farmacéutica Reig Jofre cerró el primer trimestre de 2021 con un beneficio consolidado de 3,7 millones de euros, un 11% más que en el mismo período del año pasado, tras alcanzar unas ventas de 62,1 millones de euros.

Este nivel de ventas fue un 4% superior al de los últimos tres meses de 2020, cuando el grupo catalán registró el mejor trimestre de su historia debido al impacto de la covid-19, y está en la línea del primer trimestre de 2020.

En un comunicado, Reig Jofre ha asegurado este jueves que el ebitda (beneficio operativo) alcanzó los 8,8 millones, lo que supone un 9 % más respecto al mismo período de 2020, y que la mejora del margen bruto y el control del gasto permitieron que la rentabilidad ebitda/ventas se situara en un 14%.

Las divisiones de Pharmaceutical Technologies, dedicada a la fabricación y venta de productos para uso esencialmente hospitalario, y la de Specialty Pharmacare, de producto médico de receta, crecieron con respecto a 2020.

En el primer caso, que representa el 44% de las ventas, la compañía logró un aumento del 2% de las ventas gracias a la buena evolución de los productos inyectables, que se incrementaron un 10%, especialmente a nivel internacional.

Antibióticos orales

Las gamas de antibióticos orales retrocedieron, sin embargo, al producirse menos infecciones por las medidas de distanciamiento.

La división de Specialty Products (30% de las ventas) aumentó el 3% gracias al área de dermatología, que representa el 41% de las ventas, mientras que el área de Consumer Healthcare (26% de las ventas) cayó un 6%.

España, que representa un 42% de las ventas, redujo en un 11% sus ingresos por el menor consumo de antibióticos y el menor número de recetas expedidas.

El resto de mercados europeos aumentó el 4% de las ventas, destacando los mercados del norte de Europa, mientras que el resto de países, que en conjunto representan el 13% de las ventas, alcanzaron un 34% de crecimiento, con un comportamiento especialmente positivo del mercado asiático, que ya supone el 8% de los ingresos.

Respecto a las inversiones en tecnología y ampliación de capacidad, subieron a 3,1 millones de euros en este trimestre, que corresponden a la renovación de instalaciones en la fábrica de Toledo y a la adaptación de la planta de Barcelona para la fabricación de la vacuna covid-19.

La deuda financiera neta se redujo hasta 49,6 millones de euros, desde los 55 millones de cierre de 2020.