La vacuna de Pfizer BioNTech es ahora más fácil de producir y movilizar que a principios de año. En enero, el laboratorio sorprendió a propios y extraños anunciando una ralentización en su envío de dosis debido a unas obras para mejorar la producción en su fábrica de Puurs, en Bélgica. Sin embargo, en el último contrato firmado entre la farmacéutica y la Unión Europea, el precio por dosis ha aumentado un 25%.

En febrero de 2021, el Gobierno anunciaba la compra de 20,8 millones de vacunas de Pfizer para el segundo trimestre del año a un precio por dosis de 15,5 euros, lo que suponía una inversión de 322,4 millones de euros.

En cambio, en el último contrato firmado por Europa para comprar 900 millones de vacunas hasta 2023 se ha establecido un precio de 19,5 euros por dosis. Es decir, un encarecimiento de cuatro euros por vacuna, lo que hacen a estas dosis un 25,8% más caras que las adquiridas en febrero.

La factura de la Unión Europea por estas 900 millones de dosis asciende a 17.550 millones de euros. Mientras que si Pfizer hubiera mantenido el precio por dosis de su anterior contrato (15,5 euros) el gasto hubiera sido de 13.950 millones de euros para las arcas europeas. Esto supone un incremento en la factura de la UE de 3.600 millones de euros.

Vacunas más caras para España

Como no podía ser de otra forma, este encarecimiento de las vacunas de Pfizer afecta también a España, a la que por este último contrato le corresponden 93,96 millones de dosis. La factura de nuestro país para estas vacunas de Pfizer se eleva a los 1.832 millones de euros.

La mitad de este importe, 916 millones, se pagarán a través del programa de fondos europeos "Sanidad. Ayuda a la recuperación para la cohesión y los territorios de Europa (REACT-EU)", mientras que los 916 millones restantes correrán a cargo del Estado español, y entrarán en el presupuesto para "Productos farmacéuticos y material sanitario" del programa "Salud pública, sanidad exterior y calidad", que se encuentra en el servicio "Dirección General de Salud Pública".

En cambio, de haberse mantenido el precio por dosis del anterior contrato, la factura española en vacunas de Pfizer hasta 2023 no habría superado los 1.456 millones de euros. Estamos hablando de un encarecimiento de 375,6 millones sobre el precio que mantenía la 'pharma'.

Razones del encarecimiento

Si Pfizer ha mejorado sus sistemas de producción, ¿por qué se ha encarecido su vacuna? Una razón está en la propia ley de la oferta y la demanda. El veto de la Unión Europea a AstraZeneca tras sus incumplimientos del contrato han dejado a Pfizer sin su principal competidor en Europa. Cabe recordar que al inicio de la campaña de vacunación AstraZeneca fue la principal apuesta europea para ser el proveedor de vacunas. Cosa comprensible al tener detrás de su vacuna a una entidad de prestigio como la Universidad de Oxford, la cercanía de sus fábricas y el precio tan barato de sus dosis (2,9 euros cada una).

Además, la decisión de países como España de utilizar la vacuna de AstraZeneca solo en mayores de 60 (la Agencia Europea del Medicamento insiste en que puede utilizarse sin límite de edad) frena en gran medida su uso, mientras que no hay limitación nacional para administrar Pfizer. Por otra parte, no está claro todavía si la UE va a renovar su contrato con Janssen, cuya vacuna tiene la gran ventaja de ser de una dosis. Según fuentes cercanas al Parlamento Europeo, dependerá de si la compañía cumple con lo establecido en el acuerdo.

En tales términos, y hasta que la vacuna alemana CureVac reciba el aval de la EMA, la principal competidora de Pfizer es Moderna, que tiene una capacidad de producción más limitada. Otro de los puntos donde se agarra Pfizer es que ha demostrado ser efectiva contra las variantes brasileña y sudafricana. Vozpópuli ha tratado de contactar con este laboratorio para conocer su versión sobre la subida en el precio de las vacunas y ha señalado que "los acuerdos con los gobiernos son confidenciales" y no los comentan.