La obesidad es uno de los mayores factores de riesgo en la infección por coronavirus. Los pacientes, también presentan un peor pronóstico. En España hay 400.000 personas con obesidad severa, candidatos a cirugías bariátricas, un tipo de intervención quirúrgica indicada para pacientes con graves problemas de peso y numerosas enfermedades asociadas. Pero la pandemia ha frenado en seco esas operaciones: se ha producido un desplome de hasta el 90% en el número de intervenciones.

Los datos los aportó recientemente la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO), dedicada al tratamiento quirúrgico de la obesidad severa y de las enfermedades metabólicas. Dibujan un escenario desolador para un 5,2% de las personas entre 25 y 64 años que, en España, tienen un índice de masa corporal (IMC) superior a 35 y otro 1,6% que lo tienen superior a 40.

Casi 400.000 españoles que, según la sociedad científica -que no incluye en esa cifra a quienes, con obesidad menos grave (un IMC de 35) tienen una o dos enfermedades asociadas- serían potenciales candidatos a la cirugía bariátrica, una alternativa que se valora para pacientes con obesidad mórbida y que no responden a tratamientos no quirúrgicos. Desde la SECO subrayan un dato significativo: sólo un 2,2% de estos candidatos acceden a las intervenciones.

Operaciones canceladas

La crisis sanitaria ha provocado que estos pacientes, como tantos otros, quedaran en un limbo y, las cirugías, se frenasen en seco. La necesidad de retomar las cirugías urgentes que quedaron aplazadas por (por ejemplo las oncológicas) hizo que las listas de espera de personas con obesidad que esperaban someterse a una cirugía en la sanidad pública no hicieran más que engordar.

Según datos de Johnson & Johnson Medical Devices, el segmento de dispositivos médicos de la multinacional estadounidense, se calcula que en 2020 se realizaron un millón menos de cirugías frente a los 5,4 millones que se hicieron en 2019 en nuestro país. El desplome en cirugía bariátrica fue de hasta el 80% o el 90%. Es decir, la gran mayoría de las intervenciones fueron canceladas.

Altísimos porcentajes de obesidad

Así lo explica a Vozpópuli el doctor Manuel Vilches, director médico y de Relaciones Institucionales de Johnson & Johnson Medical Devices. El médico explica que la crisis obligó a la cancelación de consultas, revisiones, pruebas diagnósticas y, por supuesto, de cirugías en pacientes que, recuerda, son de altísimo riesgo. "Como ha sucedido en otros casos, ese ritmo todavía no se ha retomado", precisa.

En España, más de la mitad de la población tiene sobrepeso y, casi la cuarta parte, obesidad. En los pacientes con coronavirus es un claro factor de riesgo.

El doctor Vilches llama la atención sobre los altísimos porcentajes de obesidad en España. "No estamos al nivel de Reino Unido o Estados Unidos, pero más de la mitad de la población tiene sobrepeso y, casi la cuarta parte, obesidad", recuerda.

En pacientes con covid-19, se ha demostrado que es un claro factor de riesgo. Un reciente informe de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha analizado de forma comparativa las características clínicas de la enfermedad que causa la infección por SARS-CoV-2 entre hombres y mujeres hospitalizados en España.

Los médicos, entre otras cuestiones, observaron que entre los varones se registraba una mayor tasa de tabaquismo (6,9% frente a 3,3%) y un mayor porcentaje de mujeres con obesidad (22,3% frente a 20,5%). Además, la dependencia severa fue más frecuente en las mujeres (10,1% frente a 5,1%).

No se considera enfermedad

El gran problema, para el doctor Vilches, es que en España la obesidad "no se considera una enfermedad". Pese a todo lo que lleva asociado: "más colesterol, más artrosis, más riesgo cardiovascular, más hipertensión, más diabetes. Si consigues solucionar la obesidad, solucionas estos problemas y se produce una mejora espectacular en la calidad de vida".

En la estrategia de vacunación, las sociedades científicas han reiterado la necesidad de que, entre los grupos de riesgo, junto a personas las enfermedades cardiovasculares (excluyendo la hipertensión arterial), con antecedentes de enfermedad cerebrovascular o diabetes mal controlada, entre otras patologías, estén las personas con obesidad de grado III.

La obesidad se considera un estado fisiológico y no lo es. Afecta a todos los niveles: físico, emocional, laboral, social... y debe existir una estrategia nacional", señala el doctor Vilches.

"A nivel general, la obesidad se considera un estado fisiológico y no lo es. Afecta a todos los niveles: físico, emocional, laboral, social...y debe existir una estrategia nacional y coordinada de actuación porque, además, tiene una repercusión importantísima en el sistema sanitario", apunta el doctor Vilches.

Asegura que este tipo de intervenciones, como las bariátricas, son rentables para el sistema sanitario: los beneficios que produce en el paciente consiguen reducir de forma significativa el gasto en medicamentos y en prestaciones sanitarias. "Sólo en España calculamos que el impacto debe estar en el entorno de los 3.000 millones de euros, atribuible a la obesidad y sus comorbilidades", apunta.

Listas de espera

Reducir las listas de espera para someterse a una intervención de este tipo debería ser prioritario, añade Vilches. Ya en los niveles pre-covid, precisa, la demora para la atención a un paciente con obesidad mórbida podía llegar en España a los cuatro años. "Porque no está considerada una patología prioritaria y es un tema que queremos cambiar", incide.

Admite que, en plena pandemia, con los hospitales desbordados, no era fácil llevar a cabo cirugías de este tipo. "Son técnicamente complejas, las unidades deben estar perfectamente formadas, en hospitales con muy buenas instalaciones. Someter a un paciente obeso a una intervención de varias horas necesita un entorno seguro, con cuidados intensivos...Es una importante agresión al organismo", detalla.

"La obesidad se debe tratar de forma multidisciplinar porque no siempre la cirugía es la solución. Necesita un tratamiento complejo a todos los niveles", asegura el médico.

Además, afirma que la obesidad se debe tratar de forma multidisciplinar porque no siempre la cirugía es la solución. "Son muchos los especialistas que intervienen. Se necesita una valoración psiquiátrica, por ejemplo. En ocasiones, es un problema endocrinológico. Necesita un tratamiento complejo a todos los niveles y por eso no fácil desarrollarlo", señala.

En los últimos años, concluye el el médico, la situación ha mejorado. Son muchos más los hospitales que cuentan con unidades de cirugía bariátrica y ya hay comunidades que incluyen este tipo de intervenciones en la sanidad pública.