La vacuna de AstraZeneca ha comenzado a distribuirse este lunes en España. Las 196.800 dosis del fármaco se van a administrar por el momento solo a las personas de entre 18 y 55 años.

España se alineó la semana pasada con otros países como Bélgica o Italia, que han establecido el mismo tramo de edad y que es para el que la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) emitió su dictamen favorable el pasado viernes, mientras que otros como Alemania o Francia lo han elevado a 65.

El motivo es que en los ensayos de AstraZeneca empezaron a realizarse en personas de entre 18 y 55 años, y meses después se incorporaron otras de entre 56 y 69, por lo que su eficacia no ha sido lo suficientemente comprobada en este grupo de población.

Más ensayos

No obstante, la comunidad científica insiste en que ello no significa que esta vacuna no sea segura, sino de que se necesitan más ensayos para demostrar que es efectiva en los mayores de 55 años.

Los técnicos del Ministerio y los directores generales de las comunidades decidieron reservar las primeras dosis de AstraZeneca a los profesionales sanitarios y sociosanitarios en activo que no sean de primera línea que no se encuentren en los grupos 2 y 3 de la estrategia de vacunación.

El primero lo conforman los profesionales de primera línea de los dos ámbitos y, el segundo, otro personal sanitario y sociosanitario que, aun no siendo de primera línea, hay que priorizar por su riesgo de exposición al virus (trabajadores de ámbito hospitalario y de atención primaria; personal de odontología, higiene dental y otro personal sanitario que atiende a pacientes sin mascarilla y durante un tiempo superior a 15 minutos).

También decidieron establecer un intervalo de 10 a 12 semanas entre dosis de esta vacuna y reservar las de ARN mensajero -que de las aprobadas son solo, de momento, las de Pfizer y Moderna- a los mayores de 80 años.

Fuentes próximas a la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones que ha elaborado la estrategia de vacunación indican a Efe que esta decisión no implica grandes cambios, aunque sí que habrá que hacer reajustes en los grupos prioritarios porque el plan hay que adaptarlo constantemente a la disponibilidad y características de las vacunas que van llegando.

De la misma opinión se mostró el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, que consideró que si se descartaba finalmente el preparado de AstraZeneca para los mayores no será necesario reajustar "mucho" el calendario, siempre que las farmacéuticas cumplan las entregas previstas.