Ahora que la mayor parte del continente europeo tiene puesta la mirada en la apertura de fronteras, estar listos para controlar e identificar futuros brotes de covid-19 es esencial para el sistema sanitario.

Aunque a día de hoy se tiene constancia de que el colectivo que más sufre la enfermedad son nuestros mayores, la comunidad científica sigue investigando sobre el rol que juegan los jóvenes, ya que pasan desapercibidos por el radar por la levedad de sus síntomas y en algunos casos, la falta total de ellos.

Este colectivo, a pesar de sufrir menos la enfermedad o ni siquiera generar sintomatología es uno de los grupos de edad que más brotes de covid-19 origina la inmensa mayoría de los focos de coronavirus, de acuerdo con un estudio elaborado en Japón y publicado esta semana en la revista científica de Emerging Infectious Diseases y recogido por el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos.

En particular, de acuerdo con las conclusiones de este estudio, los jóvenes de entre 20 y 29 años generaron un 27% de los brotes de covid-19 en Japón. Los adultos de entre 30 y 39 años originaron otro 23% de los focos, por lo que juntos causaron en torno a un 50% de todos los brotes analizados.

Muchos aún no habían desarrollado síntomas

De esta manera, los investigadores advierten sobre el riesgo de no mantener las medidas de distancia social incluso cuando una persona no aparenta estar infectada, ya sea asintomática o se encuentre en periodo de incubación. Y es que otra de las conclusiones a las que han llegado es que en aquellos casos donde se ha podido determinar cuándo empezaron los síntomas, en al menos un 56% de los casos el paciente cero aún se encontraba en fase presintomática y por tanto, ni siquiera se encontraba mal.

Por el contrario, el informe ratifica la idea de que los más mayores fueron los que más sufrieron la enfermedad, ya que la inmensa mayoría de las personas diagnosticadas con covid-19 en el país eran mayores de 40 años. Para llegar a esta conclusión, los investigadores de la Universidad de Kioto y la Universidad Tohoku en Sendai, analizaron los 2.163 casos diagnosticados hasta el 4 de abril y atribuidos a contagios ocurridos dentro del país.

Bares, restaurantes y karaokes

El motivo por el que los jóvenes iniciaron la mayor parte de los brotes está directamente vinculada con la vida social, sostienen en el estudio, donde también analizaron los lugares donde surgieron estos focos de contagio. Como puede resultar evidente, los centros sanitarios y sociosanitarios -como ha ocurrido en España- fueron el origen de en torno a un 46% de los brotes. En particular, un 26% se produjo en centros sanitarios y un 20% en centros sociosanitarios.

No obstante, después de los centros sanitarios la mayor parte de estos brotes se iniciaron en bares, restaurantes, conciertos y lugares de trabajo. Los bares y restaurantes suponen un 16% del total, seguidos de los centros de trabajo (con un 13%), acontecimientos musicales (11%) y gimnasios (8%). Justo el tipo de eventos sobre los que los científicos más han advertido durante la pandemia: hay aglomeraciones de gente, no se respeta la distancia de seguridad, son sitios cerrados y con poca ventilación. En particular, muchos de los brotes vinculados a "acontecimientos musicales" se produjeron en bares de karaoke. 

"Hemos detectado que muchos brotes de covid-19 están asociados a situaciones en que se respira con fuerza y hay poca distancia entre personas, como cantar en fiestas de karaoke, gritar en clubs, tener conversaciones en bares y hacer ejercicio en gimnasios”, explican los autores del análisis.