El Gobierno sigue sin desvelar el nombre del distribuidor español al que compró los test defectuosos procedentes de China.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha indicado este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que aquellos test adquiridos tenían el sello CE y podían ser por tanto distribuidos y comercializados en la Unión Europea, pero desde el Ministerio hicieron "una validación adicional" y entendieron que no cumplía con "unos requisitos mínimos de testado", por lo que se procedió a la devolución del producto.

Aun así, el titular de Interior ha eludido responder a la pregunta de Vozpópuli referida al nombre concreto del distribuidor español que medió para traer a España este material sanitario. "No ha habido ocultación de ningún tipo", se ha limitado a decir el ministro.

El pasado 26 de marzo, se supo que el Gobierno de Pedro Sánchez había comprado a China más de 50.000 test rápidos defectuosos para detectar el Covid-19, que devolvió posteriormente.