Un estudio realizado por un equipo de investigadores de los laboratorios en Barcelona del Grupo Eugin ha analizado por primera vez los óvulos de mujeres infectadas por la covid-19 sin detectar presencia del virus en ellos. El descubrimiento, pionero a nivel mundial, revela que no se daría infección vertical madre-feto a través de los óvulos, asevera la doctora Rita Vassena, directora científica del grupo de clínicas de reproducción asistida y fertilidad.

El estudio realizado por el grupo de investigadores que capitanea la doctora Vassena acaba de ser publicado en 'Human Reproduction', una publicación mensual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE, por sus siglas en inglés). Editada por Oxford Journals, una división de Oxford University Press, es una de las tres principales publicaciones en el mundo en el campo de la biología reproductiva, obstetricia y ginecología. 

Una de las preocupaciones principales relativa a los tratamientos de reproducción asistida durante la pandemia ha sido la posible transmisión vertical de la infección a través de gametos y embriones previamente a su implantación, explican desde el Grupo Eugin. Las clínicas de fertilidad afirman que en estos meses, han estado actuando conforme al principio de precaución, poniendo en marcha protocolos de seguridad en el manejo del material de donantes y pacientes

Desde la detección inicial del nuevo coronavirus, se ha constatado que este puede afectar a diferentes tejidos y órganos, pero, a pesar de la gran cantidad de literatura científica al respecto, el efecto sobre la función reproductora era hasta ahora poco estudiado, añaden. En concreto, no estaba claro si el virus podía infectar a los gametos humanos y si los ovocitos fertilizados de mujeres que albergan el virus podían derivar en la infección del embrión en desarrollo. 

Dos mujeres positivas en marzo

Rita Vassena explica a Vozpópuli que la investigación que han realizado, pionera a nivel mundial en el campo de la reproducción asistida y de la fertilidad, se basa en el estudio de un total de 16 óvulos de dos mujeres asintomáticas que se sometieron a estimulación ovárica controlada y dieron positivo en la infección el día de la extracción de los ovocitos. La recolección tuvo lugar el pasado mes de marzo, antes de que se pararan todos los procedimientos en las clínicas de fertilidad por el estado de alarma. 

En aquellos días las clínicas estaban todavía abiertas, explica Vassena quien detalla que, de 24 mujeres a las que se sometió a tratamientos, las dos citadas resultaron positivas aún no presentando síntomas. "Por cautela y precaución" y pese a la dificultad de conseguir PCR en aquellos momentos, todas las mujeres que acudían al centro eran sometidas a pruebas de detección del virus.

"Cuando dos de ellas salieron positivas se les pidió si podíamos usar sus óvulos para investigación y accedieron a donarlos. Inmediatamente nos preguntamos qué pasaba con aquellos óvulos y si podíamos dar respuesta a preguntas que se planteaban en aquellos momentos", señala la científica. 

Una técnica innovadora para detectar el virus

El estudio, desgrana, se llevó a cabo a partir de seis óvulos de una de las mujeres y diez de la otra e implicó la aplicación de una técnica innovadora, desarrollada en colaboración por el equipo de científicos de Eugin, que permite identificar material viral a partir de cantidades de muestra muy pequeñas, como lo son los óvulos humanos. En este caso, el resultado no mostró presencia del ARN del virus en ninguno de los 16 ovocitos analizados de las dos mujeres.

"Tener esta oportunidad era un caso inusual", asegura Rita Vassena sobre las circunstancias que confluyeron para poder llevar a cabo el estudio. Para hacer esta investigación se dio la coincidencia de varios factores: que se realizara en las semanas previas al estado de alarma; la idea de la dirección médica del grupo de hacer PCR a las pacientes -que entonces apenas se hacían- y el hecho de llevar años trabajando con la técnica mencionada.

"Pero el segundo problema era que un óvulo contiene una cantidad de material infinitésima, no es como cuando haces una PCR con el frotis en la nariz, donde hay mucho material para analizar. Para poder detectar el virus utilizamos esa técnica muy específica, realizada con todos los controles y que, por casualidad, ya habíamos usado en la clínica para otras investigaciones y nos ofrece resultados muy fiables", abunda la doctora.

Prudencia con los resultados

En ninguna de esas 16 mediciones independientes que realizaron en el laboratorio, añade la investigadora, localizaron ARN del virus. "Con lo cual, por un lado, evidentemente hay que tener cuidado, porque hablamos de dos casos, pero por otro lado es un resultado tan claro que nos da cierta confianza que se pueda extender a otros casos parecidos", afirma Vassena.

Al ser el primer hallazgo de este tipo que se reporta a nivel mundial, insiste, es necesario esperar una confirmación independiente y a ser posible a mayor escala, pero considera que es una "muy buena noticia" para las pacientes y supone un hallazgo muy relevante a nivel clínico. Además, añade, les permitirá ajustar los protocolos y actuaciones del personal sanitario en las clínicas de fecundación in vitro. Pero, sobre todo, resalta, el nuevo hallazgo científico abre la puerta a poder dar continuidad a los tratamientos de fecundación in vitro. 

"Todo ha confluido para poder dar esta información a la comunidad científica y médica sobre algo que todo el mundo se pregunta y nadie sabe cómo contestar", indica la doctora en relación a la continuidad de este tipo de tratamientos de fertilidad durante la pandemia. 

Los sistemas de cribado funcionan bien

Actualmente, explica la directora científica de Eugin, todas las mujeres que inician tratamientos son sometidas a pruebas de detección del virus. "Por suerte, los sistemas de cribado funcionan muy bien y no ha vuelto a darse el caso de mujeres que llegan positivas a la punción", precisa. 

El departamento de I+D de Eugin está formado por 25 personas dedicadas a la investigación a través de acuerdos con universidades e instituciones del todo el mundo. En estos momentos tienen varios estudios en marcha, tanto en los laboratorios de Barcelona como en otros centros españoles, relacionados con el coronavirus. "Es una preocupación central en estos momentos, desde un punto de vista clínico, pero también psicológico", asevera la científica.