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¿Funciona la estrategia sueca frente al virus? El país es ya la nación europea con más muertes per cápita en la última semana

La estrategia de Suecia es una de las más controvertidas, ya que no ha impuesto restricciones a su población 

Un hombre pasea con mascarilla por Estocolmo, capital de Suecia.
Un hombre pasea con mascarilla por Estocolmo, capital de Suecia. Fredrik Sandberg

Suecia se ha convertido en uno de los principales focos de debate ante la crisis del coronavirus. Al contrario que la mayor parte de los países europeos, su Gobierno ha optado por no cerrar sus comercios ni imponer medidas de restricción de movilidad a sus ciudadanos, en un intento de proteger su economía. La estrategia, que al principio parecía dar sus frutos, ha terminado por tener consecuencias mucho más graves de lo que esperaban en Estocolmo.

Y es que Suecia, contra todo pronóstico, ha adoptado una de las estrategias más relajadas frente a la pandemia. Si bien ha recomendado en todo momento el teletrabajo y evitar las aglomeraciones, no ha cerrado ni los comercios, ni los bares ni los restaurantes, sino que ha apelado a la responsabilidad individual y ha apostado por la famosa inmunidad de grupo, dejando que la mayor parte de la población se infecte.

El problema es que el país nórdico, que contaba con una de las mejores perspectivas en materia de contagios y casos al principio de la epidemia, se ha convertido en el país europeo con más fallecidos per cápita en la última semana, debido al importante aumento de casos y muertes que está sufriendo en los últimos días, de acuerdo con los datos ofrecidos por Our World in Data.

Si bien unos 3.600 fallecidos comparados con las terribles cifras que hemos vivido en España no parece mucho, es un indicador de que en el país nórdico, al contrario que en el resto de Europa, la epidemia no está remitiendo, sino justo al contrario.

La media de fallecidos diarios pér capita implica que la epidemia en el país nórdico está expandiéndose ahora, una tendencia que va a la contra del resto de Europa, donde algunos de los países más afectados por el mismo, como España o Italia, están logrando superar la famosa curva. Aunque parece que en los últimos días ha logrado que sus fallecimientos diarios disminuyan un poco, Suecia registró esta semana una tasa de 6,42 muertes por millón de habitantes entre el 12 y 19 de mayo.

Esta media diaria supera ya a la de Reino Unido, que cuenta con 5,85 muertes por millón durante los últimos siete días. Reino Unido, por otro lado, es ya el país europeo con más fallecidos totales de todo el continente, con más de 35.000 personas. Bélgica y España, los dos países con más impacto del virus por millón de habitantes desde que empezó la pandemia, están logrando bajar esta cifra, con media diaria 4,8 muertes por millón entre los belgas y una media diaria de 2,95 muertes por millón en nuestro país durante el mismo periodo de tiempo.

La inmunidad de grupo queda un poco lejos

Desde el Gobierno sueco se mantienen firmes en su postura y alegan que es una estrategia basada en "mirar a largo plazo", tal y como explicaba hace unos días Anders Tegnell, el principal epidemiólogo que dirige la estrategia de covid-19 en la Agencia de Salud Pública del país. "Una vez que entras en un confinamiento, es difícil salir de él", estableció Tegnell en una rueda de prensa. 

Desde su punto de vista, contar con una gran cantidad de población que haya pasado el coronavirus puede suponer una ventaja de cara a futuros brotes. El problema de esta estrategia es que para conseguir la ansiada inmunidad de rebaño es necesario que al menos un 60% de la población se contagie, un porcentaje muy difícil de alcanzar sin saturar el sistema sanitario. 

De hecho, este mismo miércoles se han publicado los resultados del estudio de seroprevalencia que ha solicitado el Gobierno sueco, al igual que ha ocurrido en nuestro país. De acuerdo con las conclusiones preliminares, la presencia de anticuerpos entre los habitantes de Estocolmo es de un 7,3%, frente al 4,2% y al 3,7% de otras regiones, con una media muy similar a la española y muy alejada de la inmunidad de grupo. 

La economía también ha sufrido

Parece por otro lado que la estrategia sueca tampoco ha podido proteger la economía todo lo que esperaban. Si bien la caída de su PIB es nimia en comparación con la española durante enero y marzo -un 0,3% frente a un 5,2%- las perspectivas de cara al futuro son igual de negativas que las de sus vecinos.

Según reconoció la ministra sueca de Finanzas, Magdalena Anderson, en una entrevista con Bloomberg, el país ha empeorado sus previsiones económicas para 2020, con una caída de hasta el 7% de su PIB, por encima de las estimaciones que presentó ante la Comisión Europea. "Estamos viendo una crisis económica muy profunda", estableció Andersson, que añadió que la caída en la economía sueca "está teniendo lugar mucho más rápido" de lo que esperaban.

Pero eso no es todo, ya que el Gobierno sueco, también ha hecho público que su deuda nacional se ha disparado debido al coste que han tenido todas las medidas de emergencia que ha tenido que poner en marcha para intentar limitar los efectos del virus. En particular, la Oficina Sueca de Deuda ha anunciado que el endeudamiento del país se ha multiplicado por 30 en los últimos meses.

Sus vecinos nórdicos no saben si abrir las fronteras

Por otro lado, sus vecinos nórdicos también están preocupados por la deriva que está teniendo la pandemia en Suencia. Dinamarca, Finlandia y Noruega, que tienen muchos menos casos, están estudiando si se deben mantener las restricciones de viaje a Suecia o no, mientras abren la puerta a la movilidad con otros países de la región.

Es especialmente llamativo, ya que la estrategia atípica de Suecia ha abierto un pequeño cisma entre los países del norte de Europa, que tradicionalmente siempre van a la par en este tipo de medidas. Mientras que Francia y Alemania ya están abriendo sus fronteras con algunos de sus países vecinos, al igual que las repúblicas bálticas de Estonia, Lituania y Letonia, que ya están conectadas entre ellas, los países nórdicos prefieren esperar.

Suecia, por otro lado, no ha cerrado en ningún momento sus fronteras a los ciudadanos del espacio Schengen, aunque de poco le ha servido, ya que sus vecinos sí lo han hecho y no parecen por la labor de abrirlas demasiado pronto. El resto de países de la zona sólo permiten acceder a extranjeros con permiso de residencia y muchos de ellos han implementado una cuarentena de 14 días similar a la que se ha puesto en marcha en España.

"Por el momento no se plantea una línea conjunta sobre levantar las restricciones de viajes entre los países nórdicos. Noruega, Dinamarca e Islandia han estabilizado sus situaciones; en Suecia, es más preocupante", afirmó hace unos días la ministra de Interior finlandesa, Maria Ohisalo, tras una reunión virtual con sus colegas nórdicos.

Por el momento, la decisión está en el aire. El Gobierno de Dinamarca ha aseverado que anunciará en 15 días cuándo acabará con el cierre de fronteras. Islandia, por otro lado, abrirá sus fronteras a ciudadanos a mediados de junio y Noruega por lo pronto, lo hará en agosto, aunque todavía se está planteando abrir las fronteras para sus vecinos nórdicos, aunque no saben si Suecia estará incluida en esa lista.

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