Sanidad

Así es el plan de Sanidad para evitar un segundo estado de alarma ante los rebrotes

El plan sí contempla un nuevo estado de alarma en caso necesario, pero está diseñado precisamente para evitar la medida 

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en Moncloa.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en Moncloa. EFE

Este lunes, el Ministerio de Sanidad ha presentado un plan de respuesta temprana para atajar los rebrotes de la covid-19, una normativa que llega tres semanas después del fin del estado de alarma con más de un centenar de brotes detectados a tercera semana de julio.

El pilar principal del plan, bautizado como Plan de Respuesta Temprana en un escenario de control de la pandemia por covid-19, sigue dejando todo el peso de detectar y atajar los posibles rebrotes en manos de las comunidades autónomas. Si bien contempla un nuevo estado de alarma en caso de que sea estrictamente necesario, establecen que el principal objetivo del plan es precisamente no tener que recurrir a ello.

Este mismo lunes, a pesar del choque frontal que se ha producido entre la Generalitat y la justicia catalana ante el endurecimiento del confinamiento en la comarca de Segriá debido al aumento de casos en la región, fuentes del Ejecutivo han informado que descartan intervenir en Cataluña, ya que consideran que las comunidades autónomas cuentan con suficientes herramientas para lidiar con la situación. Por otro lado, en ningún momento hablan de imponer un confinamiento a nivel nacional como el de la pasada primavera.

Medidas coordinadas entre comunidades y con Sanidad 

En el documento en cuestión, al que ha tenido acceso Vozpópuli, se hace especial hincapié en la coordinación entre el Gobierno y las comunidades autónomas, así como dentro de las propias autonomías entre hospitales, atención primaria y los servicios de salud pública. Fue precisamente la falta de coordinación uno de los principales problemas a los que se tuvo que enfrentar el Ministerio de Sanidad durante el punto álgido de la pandemia, al cargo de un sistema sanitario fragmentado en 17 sanidades y no acostumbrado a recibir órdenes directamente desde el Paseo del Prado.

Es por ello que esta fase de la epidemia ganará especial peso el Consejo Interterritorial de Sanidad, que aúna al ministro Illa con los consejeros de Sanidad de todas las comunidades autónomas. La idea es que de producirse un brote que afecte a varias regiones o que en varias regiones al mismo tiempo se esté produciendo una alta tasa de contagios, las medidas que lleven a cabo todas ellas sean homogéneas y de manera coordinada a través del Ministerio. Por ejemplo, si lo que se tiene que prohibir para evitar más contagios son las fiestas o las aglomeraciones, la idea es que todas las comunidades afectadas tomen las mismas medidas y al mismo tiempo y así evitar confusiones o choques entre autonomías. 

De esta manera, la idea es poner en marcha un sistema de tres fases. En el primero, serán las comunidades autónomas las que tomen las medidas por sí solas para atajar el brote. Si este rebrote pasa a afectar territorios de varias comunidades autónomas, las normas se tomarían en coordinación con Sanidad y los diferentes gobiernos regionales a través del Consejo Interterritorial del SNS. En ese aspecto, serán de obligado cumplimiento por todas las autonomías afectadas. El tercer escalón y el que se quiere evitar sería ya volver al estado de alarma. 

De esta manera, diferencia entre brotes controlados; brotes con complejos o transmisión comunitaria esporádica y transmisión comunitaria no controlada. Lérida, por ejemplo, se encuentra a día de hoy en el segundo punto.

Más vacunas para la gripe, refuerzos de personal y reservas de medicamentos 

Otro de los focos fundamentales del plan es la capacidad asistencial de las autonomías. En el documento, el departamento dirigido por Salvador Illa establece que todas las comunidades tienen que garantizar "una capacidad suficiente de recursos humanos" en sus servicios de Salud Pública. También tiene que poder garantizar el funcionamiento de un sistema de alerta precoz "las 24 horas del día durante los 365 días del año" y asegurar que tienen capacidad de laboratorio suficiente en caso de que se necesiten muchas pruebas diagnósticas de golpe.

Por otro lado, también hacen hincapié en la capacidad de camas ante un rebrote y en el caso de que aumenten los casos graves. Una vez más, obliga a las autonomías a disponer de entre 1,5 y 2 camas de cuidados críticos por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes.

Además, establece que las autonomías tienen que ser capaces de garantizar "una reserva estratégica de productos críticos" en caso de repunte, de tal manera de que deberán de tener una reserva con la que ser capaces de autoabastecerse de medicamentos y otros productos esenciales durante al menos 8 semanas.

Por último, dentro del plan también se incluye el refuerzo de la campaña de la vacunación de la gripe el próximo otoño, con el objetivo de que no coincida con la segunda ola de covid-19 y como consecuencia, se colapsen de nuevo los sistemas sanitarios. Para ello se ha hecho con una compra extra de vacunas contra la gripe común y aspira a ¡vacunar al 75% de las personas mayores de 65 años y del personal sanitario y socio-sanitario y al 60% en embarazadas y personas de riesgo. ¡

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