Después de registrar 12.418 muertos y 130.759 contagiados por la epidemia de coronavirus, y después de tres semanas en estado de alarma, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estudia poner en marcha una estrategia que ha sido Clave para frenar la pandemia en China y que expertos y médicos llevaban semanas reclamando. 

Se trata de la creación de las llamadas 'arcas de Noé'. Es decir, poner en cuarentena a los pacientes leves y asintomáticos en hoteles, palacios de congresos, polideportivos y otras instalaciones públicas y privadas para evitar así que puedan contagiar a familiares, profesionales sanitarios y otras personas. 

El jefe del Ejecutivo ha solicitado este domingo a los líderes de las autonomías que faciliten un listado de infraestructuras públicas y privadas donde poder alojar a pacientes contagiados por la Covid-19 pero que están asintomáticos. Una lista que deben de entregar el 10 de abril, un día antes de que regresaren al trabajo los empleados de sectores económicos no esenciales, según anunció el propio Sánchez ayer desde La Moncloa. 

Algunas regiones como Madrid o Cataluña ya comenzaron a poner en marcha hace dos semanas las conocidas como 'arcas de Noé' en China para dar atención a los pacientes leves que ahora mismo no pueden ser atendidos o permanecer en cuarentena en los colapsados servicios de Salud Pública.

De las más de 3.000 muertes registradas por el coronavirus en el gigante asiático, ninguna de ellas se ha producido en las 'arcas de Noé'

"Se trata de hoteles con un cierto soporte sanitario donde los pacientes que ya han pasado la fase más complicada de la enfermedad, después de los cinco o siete días de hospitalización, van a poder ser trasladados para pasar la cuarentena bajo la supervisión de médicos y enfermeros", explica Benito Almirante, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. 

"Esto nos permite liberar camas de hospitalización para que puedan entrar en los hospitales pacientes más graves", agrega Almirón.

La experiencia china

Separar a los enfermos graves de los leves y asintomáticos, y confinar a éstos últimos en hoteles medicalizados y otras instalaciones convertidas en hospitales temporales bajo supervisión médica, ha sido una de las claves en China para desahogar la epidemia de coronavirus y aliviar a los servicios de urgencias de los hospitales, según expertos y médicos.

En China, mientras los hospitales se llenaban de ciudadanos en estado grave, a los leves y a los pacientes ya dados de alta pero necesitados de cuarentena se les trasladaba a los hospitales provisionales conocidos como 'arcas de Noé', donde se les aísla para no estar expuestos y evitar que puedan empeorar. Así como Noé llevó en su arca a una pareja de cada animal, allí se traslada a los que se encuentran en fase de recuperación para tratar de salvar la especie. 

"Los pacientes trasladados a estos hoteles son los que menos material y equipo sanitario requieren. Se trata de pacientes con problemas respiratorios leves, cuya sintomatología puede tratarse con pocos medicamentos y vigilancia", explica por su parte la doctora Rosa Vicente, secretaria del área de Salud del sindicato CSIT Unión Profesional. 

Los expertos coinciden en señalar la importancia de ampliar el número de test de diagnóstico a la población para poder detectar a todos los pacientes asintomáticos y aprovechar así el uso de las 'arcas de Noé'

De las más de 3.000 muertes registradas por el coronavirus en el gigante asiático, ninguna de ellas se ha producido en las 'arcas de Noé'.

La importancia de los test de diagnóstico

No obstante, los expertos coinciden en señalar la importancia de ampliar el número de test de diagnóstico rápido y PCRs a la población para poder detectar a todos los pacientes asintomáticos y poder aprovechar así el uso de las 'arcas de Noé'. 

"Una de las medidas esenciales es la detección precoz de los casos y otra el aislamiento tanto de los casos más leves como de los asintomáticos. Una opción es aislamiento en domicilio, cuando es posible hacerlo, pero otra opción es aislarlas en este tipo instalaciones", ha reconocido este domingo María José Sierra, portavoz del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Salud durante la rueda de prensa de los miembros del comité técnico en Moncloa. 

En ese sentido, el Gobierno ha anunciado que hay un millón de test de diagnóstico rápido que están siendo ya distribuidos a hospitales y residencias de mayores. Según el ministro de Sanidad, Salvador Illa, se distribuirán un total de cinco millones de test rápidos en las próximas semanas.