En líneas generales, 2020 ha sido un año bueno para el sector farmacéutico. Así lo certifica el Instituto Nacional de Estadística, cuyo Índice de Cifra de Negocio estima un crecimiento del 4,1% para los laboratorios el pasado año. No puede decir lo mismo la farmacéutica española Almirall, cuyos beneficios caen un 30%, tal y como ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Las causas de esta caída son dos, según aseguran fuentes de la compañía a Vozpópuli: la pandemia de covid y la pérdida de la patente de Aczone, un medicamento para el acné. Los efectos del covid y de la pérdida de la patente se han dejado notar sobre todo en Estados Unidos, que es donde Almiralll se ha llevado el principal golpe.

Mientras que en Europa las ventas de la compañía han crecido un 4%, pasando de los 629 millones de euros en ganancias a los 654, en Estados Unidos la caída en ventas ha sido del 42%, pasando a facturar 46,2 millones por las ventas en dicho país, a 51,5 millones.

En las ventas netas totales de Almirall, esto ha supuesto pasar de los 853 millones en 2019, a los 807 millones en 2020. Es decir, una pérdida del 5,4%. "La covid-19 ha hecho que la gente vaya menos a consulta y deje de tratarse de enfermedades dermatológicas en general"; explican en el laboratorio respecto a la primera de las causas.

En cuanto al segundo factor, la caducidad de la patente de Aczone, de Almirall, ha venido seguida de la entrada de medicamentos genéricos, más baratos, que han provocado la caída en ventas de este producto, el más vendido en Almirall en 2019. Solo con él, facturaba 64,6 millones de euros.

Sin embargo, la caducidad de la patente ha provocado que las ventas de este producto caigan un 74%, facturando en 2020 solo 17 millones de euros por él. Le ha superado en facturación Ilumetri, el medicamento de Almirall para la psoriasis en placas. "Ya teníamos previsto un gran impacto en los resultados a causa de este producto", explican fuentes de la compañía.

Cabe destacar que el portfolio de Almirall para Estados Unidos está centrado en dermatología, que, según la compañía, es la especialidad médica más afectada por la covid. En Europa, las ventas en productos dermatológicos han aumentado un 3%, pasando de los 221 millones a los 228. En cambio, en Europa caen los tratamientos de Medicina General de la compañía, que pasan a facturar un 5% menos. Así, mientras en 2019 el laboratorio facturó 369 millones por estos productos, en 2020 ganó 352 millones.

Previsiones de Almirall

Almirall prevé que las ventas se recuperen en 2021, aunque sin llegar a las cifras de resultados de 2019, algo para lo que habrá que esperar un poco más. El laboratorio tiene sus esperanzas puestas en Seysara, un producto para el acné. "Hemos recibido una actualización de la ficha técnica que indica que somos de los pocos productos antibióticos a los que la bacteria del acné no tiene resistencia. Las bacterias están desarrollando resistencias a estos antibióticos y, contra el nuestro, de nueva generación, no ocurre".

También confían en que en 2021 la pandemia covid "amaine" con la vacunación masiva de la población, aunque son conscientes de que hasta otoño no habrá cierta normalidad. Otro de sus ases en la manga es Klisyri, un medicamento para queratosis actínica lanzado este mes en Estados Unidos y que está a la espera de ser aprobado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

Las previsiones del laboratorio en 2021 son alcanzar un Ebitda reportado de entre 215 y 235 millones de euros, lejos todavía de los 304 que comunicó en 2019.