Con la llegada del calor y la vuelta para algunos a las oficinas y a las tiendas, surgen nuevas preguntas. ¿El aire acondicionado supone un riesgo de transmisión de coronavirus? Si bien el debate sobre este tema sigue relativamente abierto dentro de la comunidad científica, parece ser que todo apunta a que no hay evidencia científica suficiente que demuestre que el virus pueda reproducirse o aumentar su transmisión a través de los conductos del aire acondicionado.

Es una de las principales conclusiones que saca el comité de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), que han elaborado un informe sobre el rol que pueden tener los sistemas de aire acondicionado en espacios cerrados de cara a transmitir el SARS-CoV-2.

Como todos bien sabemos, la principal vía de transmisión del virus son las pequeñas gotas de líquido respiratorio que un infectado con SARS-CoV-2 expulsa al hablar, estornudar o toser. Es por ello que por ejemplo, el riesgo de contagio es más alto en espacios cerrados que al aire libre, donde estas partículas aguantan menos tiempo en el ambiente.

Probabilidad "muy baja"

Es ahí donde entran muchas dudas por parte de la población, ya que son muchas las personas que temen que los conductos de aire acondicionado dentro de los edificios puedan servir de 'propagadores' del virus. Desde SESPAS mandan un mensaje tranquilizador: "La probabilidad de que el virus entre en el sistema de climatización o extracción del aire y se difunda por los conductos es muy baja", establecen en el documento, firmado de manera conjunta con la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA).

Según establecen, la preocupación que existe sobre que el virus se reproduzca en las instalaciones de aire acondicionado "no tiene ningún sentido". "El virus no se puede reproducir sin invadir células humanas, por lo que la limpieza de conductos o el cambio de filtros de aire exterior no tienen ningún efecto práctico", señalan.

Por otro lado, apuntan que con el mantenimiento habitual de estos conductos debería ser suficiente, siempre y cuando se lleve a cabo con regularidad. "No es necesario desinfectar y limpiar los conductos de manera diferente a la que se necesita por el mantenimiento habitual", explican en el informe. En todo caso, señalan, recomiendan abrir las ventanas para ventilar antes de usar el aire acondicionado. Por otro lado, siguen insistiendo en que mantener la higiene personal, mediante el lavado de manos, es una de las formas más efectivas de prevenir el contagio.

¿De dónde salen las dudas?

Si los expertos de SESPAS y SESA lo tienen tan claro, ¿de dónde salen todas estas dudas? La realidad es que todavía se sabe "muy poco" del rol que puede tener el aire acondicionado en este tipo de situaciones, según reconocen los propios expertos en el informe.

Lo que hizo saltar la voz de alarma fue con toda probabilidad otro informe científico publicado hace unas semanas elaborado por un grupo de investigadores del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Guangzhou, en China, en el que analizaron el caso de un grupo de diez personas de tres familias diferentes que, supuestamente, se contagiaron en un restaurante debido al aire acondicionado.

Según describen en el estudio, el restaurante en cuestión se encontraba en un edificio e cinco pisos con aire acondicionado, mientras que las mesas se encontraban a un metro de distancia entre sí. Si bien concluyeron que como puede parecer obvio, la transmisión se produjo a raíz de las gotas respiratorias que expulsó algunos de los comensales, apuntaron que el aire acondicionado pudo haber tenido un papel a la hora de ayudar a 'viajar' a estas gotas respiratorias entre las mesas.

Desde SESPAS consideran que se trata de una "especulación" por parte de los investigadores chinos, ya que "podrían haber operado otros mecanismos de contagios. En ese sentido, también se hacen eco de otro estudio, elaborado esta vez en Corea del Sur, donde se analizaron las causas de un nuevo brote surgido en un call center de la capital. En este caso, aunque se sospechaba que el aire acondicionado podría haber tenido algún papel, los autores del estudio concluyeron que el principal motivo de contagio fue el hacinamiento que sufrían los trabajadores.