Rueda de prensa Pablo Iglesias

Iglesias reconoce que la debacle de su partido le perjudica a la hora de negociar con Sánchez

Iglesias, el único líder político que no había hecho ninguna valoración sobre los resultados electorales, reconoce que los "resultados son malos" pero cree que es culpa de la división y aboga por crear un "bloque" con el PSOE

Pablo Iglesias.
Pablo Iglesias.

“Los resultados son malos, y toca hacer autocrítica”, ha afirmado esta mañana Pablo Iglesias después de las elecciones locales y europeas. Para el líder morado el momento es crítico. Su partido ha sufrido un batacazo histórico y el secretario general ha mantenido que su cargo “está siempre a disposición de los inscritos”, aunque ha descartado hablar de dimisiones. Mantiene, además, su propuesta de gobernar en coalición con Pedro Sánchez, pero desde la “modestia”.

“Somos conscientes de las fuerzas que tenemos. 3,7 millones de votos y a la hora de negociar tenemos que ser conscientes de lo que pesamos”, ha dicho el líder morado, aunque también ha hablado de "peso estratégico" a la hora de determinar los ejecutivos. En definitiva, perfil bajo para pedir a Sánchez que dé un paso hacía el “bloque” de izquierdas, que en opinión de Iglesias es la única salida a la suma de PP, Ciudadanos y Vox.

“La derecha se va a unir en gobierno de coalición, creo que cometeríamos un error gravísimo si las fuerzas progresistas no nos ponemos de acuerdo”, ha añadido. “Sería torpe que nos dedicáramos a ponernos palos en las ruedas”, ha insistido. Los pactos en tres Comunidades autónomas ayudarán a alcanzar ese objetivo, según Iglesias. Se trata de Canarias, Baleares y La Rioja, donde Podemos, más allá de perder diputados y votos en todo el país, sigue teniendo la llave de la gobernabilidad con el PSOE.

Caída madrileña

En cuanto a la caída madrileña, la más dolorosa y simbólica para su formación, Iglesias ha vuelto a rugir. Ha acusado a Errejón de ser responsable de la división, y que esa fragmentación es la razón de que la Comunidad siga en manos del PP y que Manuela Carmena haya perdido la alcaldía. Después del golpe de Errejón, Iglesias eligió a Isa Serra como candidata, pero la dirigente que se hizo famosa por su polémica con Amancio Ortega solo ha obtenido siete diputados.

"La imagen de división de la izquierda en el Ayuntamiento y Comunidad ha contribuido” a que el resultado fuera malo, y “los aliados también tendrán que hacer autocrítica”, ha arremetido. Según Iglesias, su partido fue “responsable” y “ético” en Madrid. Sostiene que pidió el voto tanto por Carmena como por Carlos Sánchez Mato, líder del frente de izquierda anti-Carmena, que no ha logrado concejales en Madrid. “Quería que ambas estuvieran presentes. Pero incluso sumando los votos no hubiera sido insuficiente para que Madrid resistiera”.

Y en cuanto a su decisión en la noche electoral de no hacer declaraciones, Iglesias ha afirmado que tenía que antes hablar con sus candidatos y secretarios generales, además de “darle vuelta a la almohada”. A la vez que se ha limitado a decir que no está de acuerdo con el duro mensaje de Juan Carlos Monedero contra Errejón (al que asoció con "las cloacas") en la noche de ayer. 

Solo resiste Cádiz

El resultado electoral del superdomingo ha sido desastroso para Podemos. La formación ha perdido todos sus grandes ayuntamientos, excluido el de Cádiz, donde gana pero lo hace con un dirigente díscolo. En las Comunidades, Podemos tiene algo que decir para dar los gobiernos al PSOE solo en cuatro regiones (Canarias, Baleares, Asturias y La Rioja), pero pincha en zonas estratégicas como Madrid y Aragón. Y en las europeas se deja 800.000 votos y cinco diputados con respecto a la suma de Podemos e IU de 2014.

El resultado electoral del superdomingo ha sido desastroso para Podemos. La formación ha perdido todos sus grandes ayuntamientos, excluido el de Cádiz, donde gana pero lo hace con un dirigente díscolo. En las Comunidades, Podemos tiene algo que decir para dar los gobiernos al PSOE solo en cuatro regiones (Canarias, Baleares, Asturias y La Rioja), pero pincha en zonas estratégicas como Madrid y Aragón. Y en las europeas se deja 800.000 votos y cinco diputados con respecto a la suma de Podemos e IU de 2014.

Ese escenario dificulta para Iglesias pedir a Sánchez cargos de gobierno. Le pone en una posición complicada a la hora de exigir una coalición, aunque no todo está perdido. Al líder morado le queda la última carta de amenazar con la abstención en la investidura. Amagó con ella hace unas semanas, pero ahora el tono de su discurso es más blando. Poca exigencia y “modestia”.

El descalabro de Podemos es de tal magnitud que una repetición electoral parece casi imposible de realizarse, también porque Errejón, que ha triplicado a Podemos en Madrid, podría aprovechar la situación para convertir la caída de Podemos en su definitivo funeral.

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba