El lenguaje inclusivo llega al Ministerio de Defensa. La ministra del ramo, Margarita Robles, ha introducido cambios en el último real decreto de organización de los Ejércitos del pasado 21 de mayo que acaban con el masculino genérico en varios cargos. Así, la expresión "el ministro de Defensa" se cambia por "la persona titular del Ministerio de Defensa". Y la figura de "el subsecretario de Defensa" se convierte en "la persona titular de la Subsecretaría de Defensa".

Curiosamente, Robles no toca la mención "el presidente del Gobierno" que, por lógica, debería pasar a llamarse "la persona titular de la Presidencia del Gobierno" por esa regla de tres. Tampoco modifica el cargo de "el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD)", un puesto que algún día podría ocupar una mujer. Hace algunos meses ascendió a general la primera militar, Patricia Ortega.

Así las cosas, la ministra de Defensa ha introducido únicamente el lenguaje inclusivo en el organigrama político de su departamento. Un cambio que no ha venido precedido de ningún anuncio público y que es la comidilla de generales y almirantes en la última semana, algunos de los cuales se sienten molestos por este tipo de modificaciones terminológicas. El teniente general retirado Pedro Pitarch verbalizó hace unos días este malestar en su cuenta personal de Twitter.

La ministra ha ido introduciendo sutiles cambios con el lenguaje inclusivo desde que accedió al cargo. En sus primeros decretos se habló en varias ocasiones de "la persona titular del Departamento" o "del titular del Ministerio de Defensa", pero la primera vez en la que se habla directamente de "la persona titular del Ministerio de Defensa" como tal es en el real decreto 372/2020 del pasado 18 de febrero.

Ese día, en la página 5 del texto que establecía la nueva estructura orgánica básica del Ministerio de Defensa, se indicó lo siguiente: "La Unidad Militar de Emergencias (UME), que depende orgánicamente de la persona titular del Ministerio de Defensa, está constituida de forma permanente y tiene como misión...".

Captura del decreto de febrero sobre la organización del Ministerio. El subrayado en amarillo es de Vozpópuli.

Ese cambio puntual pasó desapercibido en aquel momento. Pero el último real decreto 521/2020 del 19 de mayo, que se establece la organización básica de las Fuerzas Armadas, acaba de un plumazo con el masculino genérico en todo el texto normativo. Resulta llamativo hacer una comparativa con el real decreto que le precedía, el 872/2014 que aprobó Pedro Morenés hace seis años, y que ahora ha quedado derogado en una de las disposiciones finales.

Comparativa entre el decreto de 2014 de organización de las FFAA y el actual.

A raíz de que la vicepresidenta de Gobierno y ministra de Igualdad Carmen Calvo propusiese en enero reescribir la Constitución en clave de lenguaje inclusivo y desdoblamiento femenino, se abrió un debate político que obligó a la Real Academia de la Lengua Española (RAE) a terciar en el asunto con un informe.

La RAE dispuso una agenda de trabajo y encargó la ponencia del informe al académico Ignacio Bosque, ponente también del informe Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, aprobado por la RAE en 2012 y autor también de la última gramática de la RAE. En aquel momento, dicho debate se centró en la expresión "Consejo de Ministras" que utilizaron varios miembros del Ejecutivo al prometer sus cargos.

Una fórmula más neutra

En su Libro de estilo del español, presentado por la RAE el año pasado, se mantuvo el criterio según el cual la mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto, mientras que la actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas.

Robles no ha llegado a feminizar los cargos políticos de su departamento, sino que ha preferido optar por una fórmula más neutra -"la persona titular del Ministerio de Defensa"-, pero en una institución como las Fuerzas Armadas, muy apegada a la tradición normativa de las Reales Ordenanzas, este tipo de modificaciones saltan rápidamente a la vista.