Podemos se ha olvidado de su batalla contra las puertas giratorias tras su entrada en el Ejecutivo. Después de casi un semestre de Gobierno, los morados han aparcado del debate político la iniciativa que presentaron hace tan solo un año, que pedía penalizar con hasta cinco años de cárcel a los protagonistas de casos de puertas giratorias, es decir, la entrada en consejos de empresas de ex cargos políticos. Tampoco han cuestionado la entrada en el consejo de Enagás de dos exministros socialistas, y han incluso aceptado que en ese órgano entrara un ingeniero afín a su formación.  

En el programa electoral de las elecciones generales de 2019, Podemos propuso tipificar como “delito” esa práctica. Las puertas giratorias fueron uno de los argumentos más repetidos por Iglesias y sus compañeros durante la irrupción de Podemos, hace más de cinco años. Asociaban ese término a la “casta de los políticos” y servía para alimentar el sentimiento de desafección ciudadana a la política en los años de la crisis financiera.

En febrero de 2019, Podemos llegó a convertir su propuesta en una iniciativa legislativa. Se dirigió a los “altos cargos de la Administración y en el Poder Judicial”. No detallaba los niveles concretos, pero sí recogía la filosofía que subyacía a su propuesta: los cargos públicos que van al sector privado “se llevan consigo información muy valiosa” y eso “deja las ventanas abiertas a las peores formas de corrupción y despilfarro”. Así se recogía en el punto 110 del programa electoral de Podemos.

"Actuar contra el pueblo"

Iglesias señaló a las compañías que cotizan en Bolsa como captadoras de políticos. Por ello, concluyó que el tránsito a esas empresas revela la existencia de un “conflicto de interés”, y la “predisposición” de los fichajes de “actuar contra el pueblo y a favor de unos pocos”.

Tras la entrada en el Ejecutivo, sin embargo, Podemos ha dejado de hablar de puertas giratorias. No ha denunciado los fichajes de dos exministros socialistas, José Montilla y José Blanco, en la sociedad Enagás, que cotiza en Bolsa. Sino que ha querido participar de los nuevos nombramientos, incluyendo en el nuevo consejo a un ingeniero afín al partido.

Se trata de Cristóbal Gallego, quien pasará a cobrar 160.000 euros al año, aunque ha anunciado que donará parte de su sueldo (se desconoce a qué entidad). El nombramiento de Gallego ha sorprendido a parte de Podemos. Muchas de las fuentes consultadas afirman desconocer el porqué de su nombramiento e incluso su figura. Solo se sabe que participó de una comisión parlamentaria sobre Transición Ecológica en nombre de Podemos.

José Montilla atendiendo a los medios en una imagen de archivo.

Felipe González y Aznar

En el pasado, la formación morada había acusado a los ex presidentes del gobierno Felipe González (PSOE) y José María Aznar (PP) de aprovecharse de la influencia alcanzada durante la jefatura del Ejecutivo para ser contratados en grandes empresas como Gas Natural o Endesa. También atacó a la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría por unirse al bufete Cuatrecasas.

Hace un año, el grupo parlamentario de Unidos Podemos registró una propuesta de Ley en la que habló de penalizar las puertas giratorias con una pena de dos a cinco años. Ese proyecto se topó con la decisión de Pedro Sánchez de disolver las Cortes y convocar elecciones para el 28 de abril.

Entonces, los diputados de Podemos sostuvieron que el plan de su partido era volver a registrar esa iniciativa en la próxima legislatura para "revertir la dinámica de corrupción del país". De momento nadie ha movido ficha. Así como no hay noticia de la iniciativa, también electoral, de limitar por ley el sueldo de los diputados y senadores.