La cúpula de Podemos no tiene dudas. El encuentro en el aeropuerto de Barajas entre el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y la vicepresidente venezolana, Delcy Rodríguez, pasará factura al socialista. Podemos sostiene que el encuentro sirvió para hablar de dinero venezolano y que el ministro dimitirá, aunque no en el corto plazo: “Aducirá motivos personales”, aseguran en exclusiva fuentes de la dirección morada a Vozpópuli.

En opinión de los dirigentes de Podemos, actualmente socio de Gobierno de Pedro Sánchez, Ábalos está muy debilitado, por razones que se cruzan con la visita de Delcy Rodríguez, pero también por los equilibrios internos del PSOE. La tesis que esgrime la cúpula de Podemos vincula la visita de la vicepresidenta de Nicolás Maduro con un encuentro sobre el dinero venezolano. Pero no sobre las relaciones del chavismo con el partido de Pablo Iglesias, sino con fondos que presuntamente pudieron recibir hace años altos cargos del PSOE.

Arrestos en Bolivia

Podemos asegura que Delcy Rodríguez explicó a Ábalos que el Gobierno boliviano ha arrestado a “cargos intermedios” del anterior Ejecutivo de Evo Morales. Todos perfiles conocedores del flujo de dinero que pasó a Bolivia y hasta a Colombia, donde Ábalos (y otros importantes dirigentes de Podemos) trabajó durante años, desde Venezuela. Y cuya información podría ser sensible para el futuro del ministro. El temor a lo que esas personas puedan desvelar impondría a Ábalos alejarse del Ejecutivo, sostienen en Podemos.

El calendario que manejan los líderes morados no prevé dimisiones en el corto plazo. Pero sí asumen un alejamiento en el medio plazo, para evitar un desgaste inmediato del Ejecutivo. Señalan que dicha decisión se explicará oficialmente aduciendo a “motivos personales”. O sea, que la salida del todopoderoso dirigente del PSOE no salpicaría al Ejecutivo.

La vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez

En plena tormenta política, el ministro de Transportes anuló una visita a Colombia que no estaba en agenda pero que tenía que realizarse el pasado 28 de enero. Y en Podemos recuerdan que, además de la posible filtración de datos comprometedores, al ministro puede afectar la ofensiva impulsada por el PP, que quiere judicializar el asunto para tener acceso a las cintas de vídeo de Barajas.

Esa documentación serviría para demostrar que Delcy Rodríguez entró en territorio nacional, pese a que tiene prohibida la entrada en España, según el PP. Los populares creen que Ábalos pudo haber incurrido en un delito de prevaricación, por haber impedido que las Fuerzas de Seguridad deportaran directamente a la dirigente venezolana.

Podemos se pone de perfil

La cúpula morada y más voces en el partido, como recogió Vozpópuli, recalcaron “no tener nada que ver” con el desembarco de Delcy Rodríguez. En un primer momento, Podemos temió que Ábalos maniobrara para obtener información privilegiada sobre la vinculación de los morados con el chavismo y Bolivia. Iglesias sabe que Sánchez tiene en sus manos un dossier sobre Podemos que podría filtrar si decide dinamitar la coalición. Por ejemplo, después de la aprobación presupuestaria. Sin embargo, al menos de momento, el círculo de Iglesias asegura estar tranquilo sobre las intenciones de Sánchez.

Podemos confía seriamente en que el Ejecutivo aguante incluso más que una legislatura gracias al protagonismo de Vox, que garantiza la movilización de la izquierda. De tal manera que las maniobras ocultas del PSOE preocupan menos, y todas las miradas se dirigen hacia Ábalos como el principal afectado por el encuentro con Delcy Rodríguez destapado por este diario.

En la semana del 20 de enero, Ábalos empezó negando la reunión con Delcy Rodríguez. Luego rectificó, ofreciendo varias versiones de los acontecimientos. La oposición venezolana apuntó a un encuentro destinado a hablar del petróleo, y la administración estadounidense encendió las alarmas sobre la postura de España ante el régimen de Nicolás Maduro y el reconocimiento de su principal opositor, Juan Guaidó.

"Aquí no me echa nadie"

Cabe señalar que Ábalos no se encuentra entre los dirigentes del PSOE apreciados por Iglesias. El ministro socialista fue uno de los detractores del pacto de Gobierno con los morados, que se decantan por figuras como la ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, o la portavoz del grupo parlamentario socialista, Adriana Lastra.

“Yo vine para quedarme y aquí no me echa nadie”, comentó el ministro Ábalos el pasado 25 de enero. Sánchez -que tardó más de un día para defender a su delegado de Transportes- añadió que "[Ábalos] tiene todo mi respaldo y aprecio. Lo que hizo fue poner todo lo que estaba de su parte para evitar una crisis diplomática. Y lo ha logrado, por mucho que la oposición lo critique”.

Sin embargo, en Podemos ya han dado la vuelta a la clepsidra. Remarcan que la salida de Ábalos no será inmediata, pero sí inevitable. De ser así, el Ejecutivo perderá a uno de sus hombres más poderosos y a un pilar del PSOE de Sánchez. Aunque, como bien saben los profesionales del sector, en política nadie es imprescindible.