Valle de los Caídos La paradoja de Franco: sacar sus huesos de donde nunca quiso enterrarlos

El Ejecutivo de Sánchez ya prepara el traslado de los restos de Franco del Valle de los Caídos, un mausoleo donde, según los historiadores, nunca ordenó ser enterrado 

Llegada de los restos mortales de Franco, desde el Palacio Real al Valle de los Caídos.
Llegada de los restos mortales de Franco, desde el Palacio Real al Valle de los Caídos. Efe

Paso a paso. El Gobierno de Pedro Sánchezcocina a fuego lento el traslado de los restos de Franco del Valle de los Caídos para que el monumento cambie de significado 42 años después de la muerte del dictador "sin urgencias, sin precipitaciones y generando las menores estridencias posibles". Si bien el mausoleo se rige aún por los principios que el mismo Franco estipuló, se da la paradoja de que se van a cumplir sus deseos: nunca quiso enterrarse allí.

"Existe una leyenda negra sobre que Franco ordenó construir esta obra faraónica para ser enterrado en ella. Es falso. El sitio de honor de la Basílica, para proceder a un enterramiento, es delante del altar mayor. De haber querido ser enterrado allí, se lo hubiera reservado", considera el historiador y escritor César Alcalá.

"Sin embargo, allí descansan los restos mortales de José Antonio Primo de Rivera. Franco está enterrado detrás, en un sitio menos preferente. ¿Quién decidió enterrarlo allí? La familia de Franco deseaba enterrarlo en el cementerio de El Pardo, en el panteón familiar, así que fue el nuevo Jefe del Estado, esto es, Juan Carlos de Borbón quien decidió enterrarlo allí", explica en su novela histórica Secretos Y Mentiras De Los Franco (Ed. Styria).

La carta del Rey al abad

De hecho, el 22 de noviembre a las 16.00 horas, dos días después de su fallecimiento, el rey Juan Carlos remitió desde Zarzuela una misiva al abad de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, Luis María de Lojendio, en la que especificaba que los restos del Caudillo deberían colocarse "en el Sepulcro destinado al efecto, sito en el Presbiterio entre el Altar Mayor y el Coro de la Basílica" y encargó al notario mayor del Reino, José María Sánchez-Ventura y Pascual, que levantase acta de ello.

Aunque mucho se ha especulado sobre el lugar donde Franco deseaba ser enterrado, cobra fuerza la versión sobre el Palacio del Pardo. A unos dos kilómetros de la que fuera su residencia oficial se encuentra el cementerio de la colonia de Mingorrubio, donde Patrimonio Nacional erigió un panteón en 1972 en virtud de un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y donde hoy se encuentra enterrada Carmen Polo, quien pasó a ser titular del mausoleo en una fecha sin determinar.

A unos dos kilómetros de la que fuera la residencia oficial de Franco en El Pardo se encuentra el cementerio de Mingorrubio, donde se encuentra enterrada Carmen Polo

Allí es donde parecían ir destinados los restos de Franco y donde, cerca del panteón, están enterrados otros notables del franquismo, como los presidentes Carlos Arias Navarro y Luis Carrero Blanco.  De acuerdo a Fernando Olmeda, autor del libro El Valle de los Caídos. Una memoria de España, existe un telegrama de la Embajada estadounidense a Washington fechado el 1 de agosto de ese año y con el siguiente encabezamiento: 'Probables preparativos para el funeral en caso de que se produzca la muerte de Franco'.

En el punto cuarto, dedicado al particular entierro, se cuenta que tras esa reunión de crisis, el entonces subsecretario de Presidencia, Gabriel Cisneros, señaló al embajador que Franco no quería ser enterrado en el Valle de los Caídos. Según Cisneros, el grupo de trabajo de Presidencia elaboró sus planes provisionales para el funeral basándose en el supuesto de que Franco sería enterrado en El Pardo, bien en el cementerio, bien en un lugar especial aparte en los jardines, o quizás dentro del mismo palacio, dice el telegrama enviado al departamento de Henry Kissinger.

Giro inesperado

Quince meses después, el 5 de octubre de 1975, el nuevo embajador estadounidense, Wells Stabler, transmitió a sus superiores en Washington que el entierro "tendría lugar en El Pardo" y que se descartaba "totalmente" la posibilidad de una inhumación en el Valle de los Caídos. Pero en el último mes de vida de Franco se produjo un giro radical y, a toda prisa, los restos terminaron en una fosa oculta en la Basílica del Valle de los Caídos.

Según recoge el libro de César Alcalá en base a testimonios de diversa índole, el Valle de los Caídos fue construido como simbólico enterramiento indistinto de víctimas de una guerra de ambos bandos. "Los dos combatieron para defender unos ideales que consideraban justos. La Abadía es un lugar de reconciliación y no de luchas políticas", determina.

Sin embargo, pese a que para algunos se trata de un símbolo que honra a los muertos de la Guerra Civil española, pues no sólo descansan los restos del ex gobernante, sino de cerca de 40.000 víctimas de ambos bandos del conflicto; para otros, la megaobra que construyó Franco representa todo un homenaje al fascismo. Así las cosas, los restos de Franco -único de los enterrados que no murió a causa de la contienda-, cada vez están más cerca del posible traslado a El Pardo, un escenario que, paradójicamente, coincide con el deseo del dictador, según varios historiadores.

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