La primera manifestación tras el acuerdo entre PSOE y ERC ya está convocada. De hecho, lo estaba desde el pasado 26 de diciembre. Será este sábado 4 de enero a las 12.30 horas en Madrid y partirá desde el cruce de la calle Goya con la calle Alcalá hasta llegar a la Plaza de Colón.

Fue un joven de 27 años ingeniero llamado Íñigo Fernández de Araoz el encargado de organizarla junto a su grupo de amigos.

"No estoy afiliado a  ningún partido, pero me parece un sinsentido que el Gobierno de un país como España tenga que estar en deuda  con quienes quieren destruirla. Nos sentíamos inútiles en el sofá y apelamos a nuestro derecho a manifestarnos en libertad", cuenta a Vozpópuli el joven, que trabaja como consultor. 

Conscientes de que la fecha, en plenas vacaciones de Navidad y un día antes del Día de Reyes, no ayuda a que la manifestación se convierta en masiva, Fernández de Araoz asegura que se trata de alzar la voz "por un Gobierno que vele por la Constitución y la unidad de España" y que, una vez conocidos los términos del pacto entre PSOE y ERC, cada vez se está sumando más gente.

"Va a coincidir con el debate de investidura por lo que no creemos que venga nadie de ningún partido, no estamos en contacto con los partidos", dice.

Sin simbología política

De hecho, en el manifiesto publicado se asegura que se trata de una marcha civil y sin ningún tipo de simbología política. Sin embargo, algunos políticos del PP y Vox han compartido la convocatoria de la manifestación en redes sociales animando a acudir, como es el caso de la popular Cayetana Álvarez de Toledo o Rosa Díez.

Además, los convocantes denuncian que "nuestros representantes políticos no están a la altura, que no existe un consenso para construir un futuro unido y que un partido político con menos de un millón de votos tiene en jaque a un país", por lo que reivindican que "España no es lo que queda cuando otros se han llevado lo que les interesa, y que el PSOE tienen la oportunidad de cambiar España".

El manifiesto pide al resto de jóvenes de toda España que "refuercen el movimiento cívico para defender los valores de una España unida", y termina diciendo no "a la ruptura" y sí "al diálogo entre partidos que quieren construir".